El acuerdo prioriza los proyectos en zonas industriales y no urbanizables, refuerza la participación municipal y busca equilibrar la transición energética con la protección del territorio agrario.
RESUMEN: El Govern y ERC han alcanzado un acuerdo para aprobar el nuevo decreto de energías renovables en Catalunya. La norma prioriza la instalación de proyectos en suelos industriales y no urbanizables, limita su implantación en terrenos agrícolas y refuerza la participación municipal. Además, impulsa la energética pública catalana como actor clave en la transición hacia un modelo más sostenible.
NOTICIA: El Govern de Catalunya y Esquerra Republicana (ERC) han alcanzado un acuerdo clave para desbloquear el nuevo decreto sobre energías renovables, que llevaba meses paralizado por falta de apoyos. El texto, que se retiró del Parlament el pasado mes de julio, introduce modificaciones sustanciales con el objetivo de compatibilizar el impulso a la transición energética con la preservación del suelo agrícola y la autonomía de los municipios.
Según explicó el portavoz adjunto de ERC en el Parlament, Jordi Albert, uno de los principales negociadores del acuerdo, el nuevo redactado priorizará la instalación de proyectos de energías renovables en suelos industriales y no urbanizables, “desincentivando” su implantación en terrenos agrícolas.
“Es un decreto más equilibrado y respetuoso con el territorio, que además garantiza la participación activa de los ayuntamientos en el despliegue de las renovables”, señaló Albert.
Uno de los cambios más significativos afecta al artículo 1 del texto original, que en su versión inicial reducía la capacidad de decisión de los consistorios si existía un supuesto “interés superior” para la instalación de un parque energético. Con el nuevo acuerdo, se refuerzan los “mecanismos de participación municipal” y se amplía el margen de intervención local en la planificación del mapa energético catalán.
Además, el decreto incluirá una disposición para que el Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya (ICGC) actualice el mapa de suelos, una medida que permitirá disponer de información más precisa sobre los terrenos susceptibles de acoger proyectos renovables sin comprometer zonas agrícolas de valor estratégico.
Fuentes cercanas a la negociación subrayan que buena parte de las modificaciones introducidas buscan atender las demandas del sector agrario, que había expresado su preocupación ante el impacto de los proyectos sobre la actividad agrícola y ganadera.
Este nuevo decreto servirá como marco previo a la elaboración del Plan Territorial Sectorial para la Implantación de Energías Renovables en Catalunya (PLATER), que el Govern prevé presentar antes de final de año. El objetivo es que durante 2026 se lleve a cabo un proceso de consenso con todos los agentes implicados, instituciones, ayuntamientos, empresas y entidades sociales, para definir una estrategia de transición energética compartida y sostenible.
El pacto entre Govern y ERC también incluye un compromiso adicional: reforzar la energética pública de la Generalitat, L’Energètica, como pieza central en el despliegue de las renovables.
“Hay que fortalecer L’Energètica ante las amenazas de un sector privado que pretende avanzar a cualquier precio”, declaró Albert, reivindicando el papel de la empresa pública creada bajo el mandato del expresident Pere Aragonès.
Con este acuerdo, el Govern de Salvador Illa da un paso importante para acelerar la implantación de energías limpias en Catalunya, un ámbito en el que la comunidad arrastra un notable retraso respecto a otras regiones de España. El reto, ahora, será mantener el equilibrio entre la urgencia de descarbonizar la economía y la necesidad de proteger el paisaje y la actividad agrícola que forman parte del patrimonio territorial catalán.



