RESUMEN: El dióxido de carbono de origen biogénico, producido por la biomasa, se perfila como una alternativa sostenible a los combustibles fósiles para vehículos y transporte pesado, impulsando la transición hacia opciones más limpias y circulares.
NOTICIA: El concepto de CO₂ biogénico describe el dióxido de carbono generado durante la descomposición o combustión de biomasa, que ya fue absorbido de la atmósfera por las propias plantas. Al aprovechar este CO₂ para fabricar combustibles renovables, se reduce la emisión neta de gases de efecto invernadero, ya que no se añade CO₂ nuevo al ciclo atmosférico como ocurre con los combustibles fósiles.
Cómo funciona el CO₂ biogénico
A diferencia del CO₂ procedente de combustibles fósiles, que incrementa las concentraciones de carbono en la atmósfera, el CO₂ biogénico forma parte de un ciclo más equilibrado: el carbono liberado al quemar este tipo de combustibles fue previamente absorbido por las plantas de las que procede la biomasa.
Aplicaciones en el transporte
Este tipo de combustibles renovables se puede usar directamente en motores convencionales, como los de coches, autobuses o aviones, sin necesidad de modificar el hardware actual, lo que facilita su adopción en sectores donde la electrificación todavía es difícil o poco viable.
Desarrollo industrial en España
Empresas como Magnon, filial renovable de Ence, están construyendo hubs industriales en Huelva, Puertollano y Mérida para convertir CO₂ biogénico en combustibles renovables mediante su combinación con hidrógeno verde. Esta actividad incluye la gestión de millones de toneladas de biomasa y contribuye a reducir emisiones, dinamizar zonas rurales y prevenir incendios.



