RESUMEN: URSA Ibérica Aislantes S.A. ha reducido sus emisiones de CO₂ equivalente en 6.344 toneladas en los últimos cinco años, según la validación de la Oficina Española de Cambio Climático. El reconocimiento del Ministerio para la Transición Ecológica respalda tanto el cálculo como la reducción efectiva de su huella, en el marco de una estrategia de mejora ambiental continua.
NOTICIA: El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha reconocido a URSA Ibérica Aislantes S.A. por la reducción del 23,71% de su huella de carbono entre 2019 y 2024, un periodo en el que la compañía también incrementó su producción y facturación. La empresa ha sido inscrita en el Registro de Huella de Carbono, Compensación y Proyectos de Absorción de CO₂, obteniendo los sellos oficiales “Calculo” y “Reduzco”, que certifican tanto la correcta medición de sus emisiones como la disminución efectiva de las mismas conforme a los criterios establecidos por la Administración.
La inscripción, validada por la Oficina Española de Cambio Climático, acredita la reducción verificada de emisiones dentro de la sección de huella de carbono y compromisos de reducción del Registro oficial. En términos absolutos, URSA pasó de emitir 26.762,61 toneladas de CO₂ equivalente en 2019 a 20.418,52 toneladas en 2024. Esta evolución supone una disminución significativa en un contexto de crecimiento empresarial, ya que durante el mismo periodo la facturación de la compañía aumentó un 15,57%, lo que se traduce en una mejora del 33,99% en la intensidad de emisiones por unidad de facturación.
Los sellos obtenidos corresponden a los alcances 1 y 2, emisiones directas y derivadas del consumo energético, asociados a las actividades de producción y servicio de aislantes térmicos en sus centros de El Pla de Santa María (Tarragona), donde se ubican fábricas y oficinas, y en sus oficinas de Madrid. El distintivo oficial, propiedad del Ministerio, permite identificar de manera objetiva el grado de implicación de las organizaciones frente al cambio climático, diferenciando entre el cálculo, la reducción y la compensación de emisiones en un periodo anual concreto.
El director general de URSA, Ramón Ros, subrayó que la medición rigurosa de la huella de carbono permite adoptar decisiones más eficientes y responsables. Para la compañía, este reconocimiento no supone una meta cerrada, sino un paso más dentro de un proceso continuo de mejora ambiental. La sostenibilidad, aseguran desde la empresa, se integra como un eje estratégico en su modelo industrial y en su contribución a un sector de la construcción más eficiente y con menor impacto climático.



