RESUMEN: España tiene un gran potencial para generar energía fotovoltaica, pero enfrenta un reto crítico: almacenar la electricidad generada para poder utilizarla cuando sea necesaria. Según expertos y objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNEC), el país deberá aumentar de forma sustancial su capacidad de baterías para acompañar la expansión de la fotovoltaica.
El desafío del almacenamiento en un país solar
España se encuentra en una posición privilegiada para producir energía solar gracias a sus condiciones geográficas, pero esa ventaja solo se convierte en realidad si dispone de sistemas de almacenamiento eficientes. El último PNEC eleva el objetivo de almacenamiento hasta 22,5 GW en 2030, frente a los aproximadamente 7 GW actuales, lo que implica multiplicar por casi siete la capacidad disponible.
Este salto responde a la necesidad de gestionar la intermitencia de la energía solar fotovoltaica para poder utilizarla en horas de menor producción o mayor demanda, un aspecto clave para la transición energética.
El papel de las baterías en la energía solar
Las baterías eléctricas—o sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS)—se han convertido en un elemento estratégico para que la energía fotovoltaica no se desperdicie y se pueda inyectar a la red cuando haga falta. El informe Infrastructure Compass 2025 de EY señala que estas tecnologías ganarán protagonismo entre 2030 y 2050, con proyecciones de crecimiento global superiores al 15 % anual.
Un ejemplo de movimiento empresarial en este segmento es la española Solaria, que ya cuenta con 1 GWh de proyectos BESS en ejecución en España y tiene 5,1 GWh en desarrollo en varios países europeos, incluidos Italia, Portugal y Alemania.
Agrivoltaica y baterías: sinergias para acelerar la transición
Solaria está integrando el almacenamiento con otros modelos de producción renovable, especialmente la agrivoltaica, que combina energía fotovoltaica y actividad agrícola en el mismo terreno. Esta aproximación no solo acelera la tramitación ambiental al aprovechar terrenos ya evaluados, sino que también reduce costes de evacuación y abre nuevas vías de desarrollo sostenible.
Los parques híbridos que combinan paneles solares con sistemas BESS se ubican tanto dentro de las instalaciones fotovoltaicas como cerca de subestaciones, lo que facilita la conexión a la red y mejora la eficiencia global del sistema.
Perspectiva europea y financiación privada
Además de las acciones a nivel nacional, el sector está reforzando su presencia en el mercado europeo. Solaria, por ejemplo, ha firmado un acuerdo con Stoneshield Capital para crear la sociedad GravyX, dedicada al desarrollo, ejecución y operación de proyectos de almacenamiento. La nueva empresa cuenta con una inversión inicial de 200 millones de euros y una cartera en torno a 14 GWh, de los que 5,6 GWh ya tienen permisos de conexión.
Esta dinámica refleja la combinación de objetivos públicos y esfuerzos privados necesarios para alcanzar los ambiciosos objetivos de almacenamiento de energía que España se ha marcado de cara a 2030.



