El cierre del carbón —y el esperable apagón nuclear— sitúan a España ante un desafío crucial: en pocos años podría perder gran parte de la generación síncrona responsable de aportar la inercia necesaria para sostener el suministro eléctrico. Según la consultora Aurora Research, el rápido crecimiento de las energías renovables en el país está desplazando los activos térmicos del sistema, lo que reduce la inercia proveniente de máquinas rotativas como las turbinas.
El papel de los servicios auxiliares
Con el apagón nuclear en el horizonte, el panorama se torna más severo. Aurora Research estima que:
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Para 2030, el porcentaje de horas con inercia insuficiente podría subir al 50 %.
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Para 2040 y 2050, esas cifras podrían alcanzar el 87 % y el 92 % respectivamente.
Estas proyecciones subrayan la creciente necesidad de los servicios auxiliares y de la llamada inercia virtual, proporcionada por los compensadores síncronos. Aurora advierte que, sin esa inercia adicional externa, la inercia española podría disminuir un 28 % en 2030. En 2024, los servicios auxiliares ya aportaron un 13 % de la inercia del sistema, lo que indica su potencial creciente.
El desplazamiento de la generación síncrona
El empuje de las energías renovables está provocando que las centrales síncronas salgan del orden de mérito, lo que reduce su operatividad y, por ende, la inercia del sistema. Al no competir con los precios marginales de las renovables, esas centrales pierden horas de funcionamiento y dejan de aportar estabilidad mecánica.
Los compensadores síncronos se presentan como una alternativa: no generan electricidad por sí mismos, pero pueden aportar masa rotatoria (similar a una turbina) y ejercer control de tensión, ayudando a estabilizar la red. Estos dispositivos deberían operar casi todo el tiempo, salvo durante horas de mantenimiento, lo que implica costes fijos para el sistema.
El apagón nuclear y la respuesta institucional
El apagón del 28 de abril fue una señal clara para el sistema eléctrico. Aunque la red resistió, la inercia se situó en 2,14 segundos, muy cerca del límite mínimo de dos segundos. Ante esta situación, el Gobierno ha decidido actuar: ya ha iniciado la compra e instalación de compensadores síncronos en la red eléctrica española para asegurar la inercia necesaria para la estabilidad.
Las fuentes renovables no pueden aportar ese tipo de inercia por sí solas; requieren de equipos auxiliares que la complementen. En definitiva, la retirada progresiva de las nucleares podría dejar al sistema eléctrico español sin uno de sus pilares de estabilidad.
Fuente: El Periódico de la Energía



