La actualización de la norma sobre prevención de la legionella añade nuevos criterios técnicos para instalaciones centralizadas de agua caliente sanitaria, eficiencia térmica e integración de energías renovables
La Asociación Española de Normalización, UNE, ha publicado la nueva Norma UNE 100030:2026 sobre prevención y control de la proliferación y diseminación de Legionella en instalaciones, que sustituye a la edición de 2023. La actualización incorpora nuevos criterios técnicos aplicables, entre otros ámbitos, al diseño de instalaciones centralizadas de Agua Caliente Sanitaria y a la integración de energías renovables.
El documento ha sido elaborado dentro del Comité UNE de Climatización, CTN-UNE 100, cuya secretaría corresponde a la Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización, AFEC. Los trabajos se han desarrollado a través del Grupo de Trabajo 12, formado por especialistas de distintas disciplinas, entre ellas ingeniería, biología, farmacia, química, veterinaria y medicina.
La revisión ha sido impulsada y coordinada por AQUA ESPAÑA y ha contado con la participación de organizaciones como FEDECAI, ANECPLA, CONAIF, AEFYT y ATECYR, además de expertos procedentes de diferentes empresas del sector.
Una actualización adaptada al nuevo marco normativo
La revisión responde principalmente a la experiencia obtenida desde la entrada en vigor del Real Decreto 487/2022 y su posterior modificación mediante el Real Decreto 614/2023.
La nueva versión busca aportar criterios técnicos homogéneos en aquellas cuestiones que la normativa desarrolla de forma general, especialmente en lo referente al Plan Sanitario frente a Legionella, PSL, y la Evaluación del Riesgo.
El documento incorpora también la experiencia práctica acumulada durante los últimos años, las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, las aportaciones del Ministerio de Sanidad y de las comunidades autónomas y diferentes avances tecnológicos y de ingeniería aplicables a instalaciones con riesgo de proliferación de legionella.
Nueva metodología para evaluar el riesgo
Entre las principales modificaciones destaca la revisión completa del anexo J, dedicado a la Evaluación del Riesgo.
La norma introduce una metodología más detallada basada en las diferentes etapas de las instalaciones y establece dos nuevas referencias: el Índice de Riesgo por Etapa, IRE, y el Índice de Riesgo Global, IRG.
También se ha revisado la hoja de cálculo vinculada a la norma para facilitar la aplicación práctica de los Planes Sanitarios frente a Legionella.
El anexo K también ha sido ampliado y actualizado para desarrollar de forma más sistemática el contenido del PSL. La revisión incorpora la experiencia de los primeros años de aplicación del actual marco legislativo y las indicaciones trasladadas por las autoridades sanitarias.
Un nuevo anexo para las instalaciones centralizadas de ACS
Uno de los aspectos con mayor interés desde el punto de vista energético es la incorporación del nuevo anexo M, dedicado a las soluciones técnicas para el diseño de instalaciones centralizadas de Agua Caliente Sanitaria.
Este apartado reúne criterios de ingeniería hidráulica y térmica destinados a reducir el riesgo de proliferación de legionella desde la fase de diseño del proyecto.
Las recomendaciones abarcan cuestiones como los sistemas de acumulación, la estratificación térmica, la renovación hidráulica, la recirculación y el equilibrado de las instalaciones.
La norma también contempla de forma específica la integración de energías renovables en los sistemas de ACS, junto con esquemas prácticos de diseño.
Este nuevo marco puede resultar especialmente relevante para el diseño de instalaciones térmicas de edificios en un contexto marcado por la electrificación, la eficiencia energética y la incorporación progresiva de tecnologías renovables en la producción de agua caliente sanitaria.
Participación de administraciones y sector técnico
El borrador final fue aprobado por el Plenario del CTN-UNE 100, compuesto por más de 50 vocalías representativas de laboratorios, asociaciones empresariales, compañías y administraciones públicas.
El proceso contó asimismo con la participación institucional de la Subdirección General de Sanidad Ambiental del Ministerio de Sanidad, que coordinó aportaciones procedentes de las autoridades sanitarias de diferentes comunidades autónomas.
Los servicios de Seguridad Industrial de la Generalitat de Catalunya y del Gobierno Vasco participaron también en el desarrollo del nuevo anexo M dedicado a las soluciones técnicas para instalaciones centralizadas de ACS.
UNE y AFEC impulsan la normalización del sector
UNE desarrolla normas técnicas destinadas a establecer referencias comunes en ámbitos vinculados con la seguridad, sostenibilidad y competitividad. La organización cuenta con la participación de alrededor de 12.500 profesionales en sus grupos de trabajo y representa a España en organismos internacionales y europeos de normalización.
AFEC, por su parte, representa desde 1977 a fabricantes vinculados con climatización, calefacción, aire acondicionado, bombas de calor, ventilación, calidad del aire interior y sistemas de regulación y control.
La asociación promueve el desarrollo de soluciones térmicas más eficientes y sostenibles, así como la innovación y competitividad de la industria de climatización.



