El consumo se mantendrá en torno a las 700.000 toneladas mientras la certificación ENplus® continúa concentrando la mayor parte de la producción nacional.
La industria española del pellet prevé recuperar parte de la actividad perdida durante los dos últimos ejercicios y alcanzar una producción de 630.000 toneladas en 2026, tras el proceso de ajuste provocado por la normalización de existencias después de la crisis energética de 2022. Mientras tanto, el consumo nacional se mantendrá alrededor de las 700.000 toneladas, según recoge el Informe PELLETS 2026, publicado por la Asociación Española de la Biomasa (AVEBIOM).
El documento analiza la evolución del mercado español del pellet de madera, incluyendo datos sobre producción, consumo, capacidad industrial, certificación ENplus®, formatos de comercialización, flujos comerciales y distribución territorial.
Las previsiones indican que España dispondrá este año de 63 plantas de producción operativas, con una capacidad máxima teórica de 1,86 millones de toneladas anuales. La producción prevista supone una mejora respecto a las 574.000 toneladas registradas en 2025, ejercicio marcado por el reajuste del mercado tras el fuerte incremento de la demanda energética registrado años antes.
El consumo doméstico continúa liderando el mercado
El informe sitúa el consumo nacional de pellet en 730.000 toneladas durante 2025 y estima una ligera corrección hasta las 700.000 toneladas en 2026.
El uso residencial sigue concentrando la mayor parte de la demanda, con un 58,9 % del consumo registrado el pasado año. El 41,1 % restante corresponde a aplicaciones comerciales e industriales de entre 50 kW y 2 MW.
En cuanto a la comercialización, el pellet ensacado mantiene su posición predominante con el 61,9 % del mercado. El suministro a granel representa el 24,6 %, mientras que el formato big-bag alcanza el 13,5 %. Estos datos reflejan el peso de las estufas domésticas, aunque también ponen de manifiesto la creciente utilización del pellet en calderas para edificios, pequeñas redes de calor, instalaciones del sector servicios e industrias.
Pablo Rodero, presidente del Consejo Europeo del Pellet y responsable de certificación de AVEBIOM, afirma que «El pellet, junto con otras biomasas, es la solución renovable más competitiva para calefacción doméstica, edificios públicos, pymes como demuestra nuestra comparativa de precios semestrales con datos de Eurostat. Los pellets son una alternativa madura y disponible para sustituir gasóleo o gas».
La certificación ENplus® mantiene su peso en el mercado
La certificación de calidad continúa siendo uno de los pilares del sector. A comienzos de junio de 2026, el informe contabiliza 70 empresas con certificado ENplus® en vigor, de las cuales 32 corresponden a productores y 38 a distribuidores.
Aunque no todas las fábricas disponen de esta certificación, las plantas acreditadas concentran la mayor parte de la producción nacional. En 2025 generaron 534.548 toneladas, equivalentes al 93 % del total producido en España. Para este año se prevé que la producción certificada alcance las 557.450 toneladas, lo que representaría el 88 % del volumen nacional previsto.
Rodero destaca que «La calidad no es un elemento accesorio. En pellet, la certificación es clave para proteger al consumidor, asegurar el rendimiento de los equipos y mantener la confianza en el mercado. España es uno de los países europeos con mayor implantación de ENplus® en términos de producción real».
Castilla y León mantiene el liderazgo de la producción
Por comunidades autónomas, Castilla y León concentró el 32,4 % de la producción nacional durante 2025, seguida por Cataluña, con un 20 %, y Galicia, con un 7,1 %.
En producción certificada ENplus®, Castilla y León amplía su liderazgo al reunir el 35,6 % del total nacional, por delante de Cataluña (17 %) y Galicia (10,9 %).
En términos de capacidad máxima teórica instalada, Castilla y León representa el 26,2 % del total nacional, seguida de Castilla-La Mancha, Andalucía, Aragón, Galicia y Cataluña, todas ellas con cuotas cercanas o superiores al 10 %.
España mantiene un balance exportador positivo
Durante 2025, España importó 70.000 toneladas de pellet, prácticamente en su totalidad procedentes de Portugal, mientras que las exportaciones alcanzaron las 164.218 toneladas, con Francia e Italia como principales destinos.
Según recoge el informe, la industria española dispone de capacidad suficiente para responder a un incremento de la demanda interna, especialmente en instalaciones térmicas donde el pellet puede sustituir combustibles fósiles como el gasóleo, el gas natural o el propano.
En palabras de Pablo Rodero, «Tenemos industria, tenemos calidad certificada y tenemos recurso. Lo importante es que las políticas energéticas reconozcan el papel de la biomasa sólida en la desfosilización del calor».



