RESUMEN: Vecinos del valle de Villena, agrupados en la Asociación Salvatierra, han iniciado una campaña de recogida de firmas contra los macroproyectos fotovoltaicos previstos en la Sierra de Salinas. A través de una marcha reivindicativa, los participantes denunciaron la amenaza que estas instalaciones suponen para la biodiversidad, el paisaje agrícola y la identidad rural de la zona, reclamando una transición energética justa y planificada.
NOTICIA: El pasado 8 de noviembre, cerca de ochenta vecinos recorrieron el valle de Villena en una jornada de reflexión y denuncia ante la expansión de macroplantas solares en la Sierra de Salinas. La caminata, organizada por la Asociación Salvatierra, combinó la reivindicación ambiental con el sentimiento de pertenencia a un territorio que consideran amenazado por los nuevos proyectos fotovoltaicos.
Durante el recorrido, que incluyó cuatro paradas explicativas, se detallaron los distintos proyectos previstos y las alegaciones presentadas para intentar frenar su tramitación. El itinerario sirvió no solo para informar, sino también para reforzar los vínculos entre los asistentes y subrayar el valor del paisaje agrario tradicional que está en riesgo de desaparecer.
Biodiversidad amenazada
Los organizadores alertaron de que los nuevos parques solares afectarían gravemente a la fauna local y a los ecosistemas del valle. Entre las especies en peligro se mencionaron el águila real, el búho real, el aguilucho cenizo, el murciélago ratonero patudo o el milano real, además de diversas aves esteparias y flora endémica propia de los arenales del Puerto.
Según los participantes, estas zonas poseen un equilibrio ecológico delicado que se vería alterado por la instalación masiva de placas y estructuras metálicas sobre antiguos campos de cultivo y pinares.
Crítica a la falta de planificación
Durante la marcha, los asistentes reflexionaron sobre la necesidad de revisar el modelo de implantación de las renovables. “Hemos fallado en proteger nuestra tierra”, señalaron varios portavoces, denunciando la falta de planificación territorial y la presión empresarial en la aprobación de estos proyectos. También reivindicaron una mayor participación ciudadana y una gestión más coherente que compatibilice la transición energética con la protección del entorno rural.
Por una transición justa y comunitaria
La jornada concluyó con un mensaje de esperanza y compromiso colectivo. Los vecinos de Salvatierra subrayaron que la lucha no es contra la energía solar, sino contra un modelo impuesto y extractivo, que no respeta el territorio ni las comunidades locales. Apostaron por promover comunidades energéticas locales, un desarrollo distribuido y una transición ecológica que ponga en el centro a las personas y al paisaje.
“Defender el valle no es mirar al pasado, sino proteger el futuro”
Expresaron los participantes, que ahora impulsan una campaña de recogida de firmas para frenar los macroproyectos y exigir una planificación más justa y sostenible.






