RESUMEN: Suiza pone en marcha el mayor sistema fotovoltaico plegable del mundo, un innovador techo solar de 3,6 MW instalado sobre una planta de aguas residuales en Berna. La estructura, capaz de retraerse en condiciones meteorológicas extremas, producirá 3 GWh anuales y demuestra un uso inteligente del espacio industrial para generar energía limpia.
NOTICIA: La transición energética ha sumado un nuevo hito en Europa con la entrada en funcionamiento del mayor sistema fotovoltaico plegable para tejados del mundo, ubicado en la planta de tratamiento de aguas residuales del Thunersee, en el cantón de Berna. Esta instalación, desarrollada por la empresa suiza dhp Technology, alcanza una potencia de 3,6 MW, convirtiéndose en la estructura más grande de su tipo a escala global.
Una cubierta solar que se adapta al clima y maximiza el espacio disponible
El innovador diseño se extiende sobre más de 23.000 metros cuadrados de módulos solares, distribuidos en un sistema plegable modular que cubre varias de las cuencas de tratamiento de la planta. Esta solución permite compatibilizar dos funciones en un mismo espacio: el tratamiento de aguas residuales al nivel del suelo y la producción solar en la parte superior, optimizando superficies habitualmente inutilizadas.
La ingeniería que sustenta el sistema tiene su origen en la tecnología de teleféricos suizos. Gracias a ello, el techo solar es capaz de retraerse automáticamente cuando se producen condiciones meteorológicas extremas como granizo, nieve o rachas fuertes de viento, preservando la integridad de los módulos.
Energía limpia para autoconsumo y seguridad de suministro
Está previsto que la instalación genere en torno a 3 GWh de electricidad al año, de los cuales la mayor parte se destinará a abastecer directamente las operaciones de la planta. Una fórmula que, según sus responsables, contribuye tanto a la eficiencia económica como a la reducción de la huella climática de las instalaciones públicas.
«Este proyecto demuestra cómo podemos avanzar en la transición energética de forma pragmática y eficaz», destacó Ingo Schoppe, director general de la planta. “Estamos utilizando un espacio ya existente de forma inteligente, aportando seguridad de suministro y reforzando la protección del clima”.
Con esta infraestructura, Suiza refuerza su posición como referente europeo en soluciones solares avanzadas y abre la puerta a nuevas aplicaciones industriales para sistemas fotovoltaicos flexibles y adaptativos.



