La asociación pide reforzar las inspecciones y aplicar sanciones disuasorias para garantizar el cumplimiento normativo, proteger la competencia y evitar que los materiales deficientes comprometan la eficiencia energética de los edificios.
La Asociación Nacional de Fabricantes de Materiales Aislantes (Andimat) ha reclamado a las administraciones públicas un mayor control sobre los productos de aislamiento comercializados en España, con el objetivo de garantizar que cumplen las prestaciones técnicas declaradas y disponen de la documentación exigida por la normativa vigente.
La petición se produce tras la publicación de los resultados de una campaña europea de vigilancia de mercado, financiada por la Unión Europea y desarrollada con la participación de autoridades de 14 países, entre los que no figuraba España.
La iniciativa examinó muestras de distintas familias de materiales aislantes utilizados en construcción y detectó productos que no cumplían los requisitos establecidos. Entre las irregularidades identificadas figuraban diferencias respecto a las prestaciones declaradas y deficiencias en las Declaraciones de Prestaciones (DoP) o en el marcado CE.
Para Andimat, los resultados ponen de manifiesto la importancia de mantener mecanismos de supervisión que permitan identificar y retirar del mercado los productos que incumplen la legislación.
La organización considera que estas campañas contribuyen a mejorar la transparencia y la confianza en el sector, aunque advierte de que las actuaciones puntuales resultan insuficientes si no van acompañadas de controles sistemáticos y continuados.
Por ello, solicita a las administraciones más recursos, una mayor continuidad en las inspecciones y medidas efectivas frente a los operadores que comercializan materiales no conformes.
Los materiales aislantes que incumplen las prestaciones pueden perjudicar la eficiencia energética
Andimat advierte de que la presencia de productos que no responden a las características técnicas anunciadas tiene consecuencias que van más allá de los incumplimientos administrativos.
La utilización de materiales aislantes cuyas prestaciones térmicas reales son inferiores a las declaradas puede reducir el rendimiento energético previsto de los edificios y afectar a las condiciones de confort de sus ocupantes.
Esta situación también puede dificultar el cumplimiento de los objetivos de eficiencia energética y descarbonización del parque inmobiliario.
Además, la comercialización de productos sin las garantías técnicas y documentales exigidas genera, según la asociación, una situación de competencia desleal para los fabricantes que cumplen la legislación.
Las consecuencias pueden extenderse a la actividad industrial, el empleo y la reputación del conjunto del sector.
Luis Mateo, director general de Andimat, ha advertido de que los incumplimientos afectan tanto a las empresas como a los profesionales responsables de seleccionar los materiales de construcción y a los usuarios finales.
“La presencia de productos no conformes perjudica al conjunto de la cadena de valor: a los fabricantes que cumplen con todos los requisitos legales y técnicos; a arquitectos, proyectistas y demás profesionales que necesitan seleccionar materiales con prestaciones fiables; y, en última instancia, a los consumidores”, ha señalado.
La asociación defiende que una supervisión más exigente permitiría garantizar condiciones de competencia equitativas y mejorar la confianza en los productos utilizados para la rehabilitación y construcción de edificios.
En este sentido, plantea que las campañas europeas sirvan para impulsar sistemas de vigilancia a largo plazo, acompañados de sanciones suficientemente disuasorias y consecuencias efectivas para quienes incumplen los requisitos normativos.
Los incumplimientos detectados no representan necesariamente al conjunto del mercado
Pese a valorar positivamente la campaña europea, Andimat considera necesario interpretar sus resultados teniendo en cuenta los criterios empleados para seleccionar los productos inspeccionados.
La organización recuerda que muchas actuaciones de vigilancia se dirigen específicamente a materiales sobre los que existen sospechas previas de incumplimiento.
Estas sospechas pueden estar relacionadas con irregularidades detectadas en controles anteriores, deficiencias documentales u otros indicios que posteriormente deben verificarse mediante ensayos realizados por laboratorios acreditados.
Por este motivo, los porcentajes de productos no conformes identificados en una campaña no pueden extrapolarse automáticamente al conjunto del mercado de materiales aislantes.
La asociación subraya que los resultados obtenidos en muestras seleccionadas por posibles irregularidades no equivalen necesariamente a la proporción real de productos que incumplen la legislación entre todos los comercializados.
Esta distinción resulta relevante para contextualizar las conclusiones de las inspecciones y evitar interpretaciones que no reflejen adecuadamente la situación del sector.
Las certificaciones voluntarias refuerzan las garantías de calidad del aislamiento
Además del cumplimiento de los requisitos legales, el sector dispone de herramientas de certificación voluntaria que permiten verificar las características técnicas de los productos.
Entre ellas, Andimat destaca la Marca N de AENOR, que incorpora exigencias adicionales a las establecidas por la legislación.
Este sistema contempla auditorías independientes a los fabricantes y ensayos de los productos realizados bajo la supervisión de una tercera parte.
La asociación considera que estas certificaciones contribuyen a reforzar la confianza en los materiales aislantes y proporcionan garantías adicionales a los profesionales y consumidores.
Andimat también sostiene que la gran mayoría del sector cumple la normativa y que los propios fabricantes tienen interés en que las autoridades identifiquen y retiren los productos que no respetan las exigencias legales.
“El compromiso de Andimat con la calidad es irrenunciable, por lo que una vigilancia de mercado sólida y eficaz es una garantía para todos aquellos que trabajan correctamente”, ha afirmado Luis Mateo.
El director general de la asociación también ha destacado que una vigilancia eficaz protege a los consumidores, aporta seguridad a los profesionales y evita que los operadores incumplidores obtengan ventajas competitivas frente a quienes garantizan las prestaciones de sus productos.
Más vigilancia para avanzar en la descarbonización de los edificios
La mejora de los mecanismos de control constituye, según Andimat, una medida necesaria para fortalecer la calidad del mercado español de materiales aislantes.
La asociación considera que una vigilancia más rigurosa puede aportar beneficios industriales, económicos, sociales y medioambientales, al tiempo que contribuye a proteger la actividad de las empresas que cumplen los requisitos legales.
Desde el punto de vista energético, garantizar que los materiales de aislamiento ofrecen las prestaciones declaradas resulta especialmente importante para mantener el comportamiento térmico previsto de los edificios.
Por ello, Andimat reclama un sistema de inspección más sólido, con recursos suficientes y continuidad en el tiempo, que permita detectar irregularidades y actuar contra los incumplimientos.
La organización vincula estas medidas con la necesidad de reforzar la calidad de las actuaciones constructivas y contribuir a los objetivos de ahorro energético y descarbonización del parque edificado.



