En estas líneas os quiero explicar la visión científica de la agrivoltaica según el artículo científico «Agrivoltaics as a systems innovation: Multi-dimensional benefits from global studies across climate, agriculture, energy, and ecosystems« publicado por los científicos Uzair Jamil y Joshua M. Pearce de la Western University de Londres. En el se propone que la agrivoltaica es una innovación sistémica clave para resolver el conflicto por el uso de la tierra entre la producción de alimentos y energía solar.
La principal contribución del estudio es un marco integrador llamado «Las Seis Esferas (6S) de la Agrivoltaica». Este modelo permite una evaluación holística de los impactos interconectados en seis dominios.
El análisis cuantifica beneficios globales masivos. Si se implementa en cultivos donde ha demostrado aumentar el rendimiento, la agrivoltaica podría generar 1.800 millones de toneladas adicionales de alimentos al año, cantidad suficiente para alimentar a más de 2.100 millones de personas anualmente y reducir el hambre global. Económicamente, esta producción extra podría generar más de un billón (trillion) de dólares estadounidenses en ingresos agrícolas adicionales.
Más allá de la producción, los sistemas agrivoltaicos mejoran laeficiencia en el uso del agua al reducir la evaporación mediante el sombreado parcial, y mitigan el cambio climático alreducir las emisiones de CO₂ mediante la generación de energía limpia y prácticas agrícolas más eficientes. El marco 6S supera las limitaciones de modelos de evaluación anteriores (como el Nexo Agua-Alimento-Energía o la Relación Equivalente de Tierra) al integrar explícitamente las dimensiones ecológicas, sociales y de bienestar.
La conclusión es que la agrivoltaica no es solo una técnica de co–localización, sino una innovación transformadora en los sistemas acoplados humano-naturales, con el potencial de contribuir significativamente a múltiples Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

El Trilema Alimento-Energía-Tierra y el Surgimiento de la Agrivoltaica como Innovación Sistémica
La confluencia de las crisis climática, energética y alimentaria define uno de los desafíos más complejos del siglo XXI: eltrilema alimento-energía-tierra. La demanda global de energía, impulsada por el crecimiento poblacional, el desarrollo económico y la revolución digital, continúa en aumento. Para satisfacer esta demanda de manera sostenible y cumplir con los objetivos climáticos globales, es imperativa una expansión masiva de las energías renovables, acompañadas de sistemas de almacenamiento de energía, como BESS, baterías de arena, etc.
La energía solar fotovoltaica (PV), al haberse convertido en la forma más económica de generación de electricidad, se perfila como un pilar fundamental de esta transición. Sin embargo, su despliegue a la escala necesaria para reemplazar completamente a los combustibles fósiles requiere grandes extensiones de terreno, lo que intensifica la presión sobre un recurso ya limitado y crucial para la producción de alimentos.
Este conflicto por el uso de la tierra ocurre en un contexto donde la seguridad alimentaria global sigue siendo precaria. A pesar de los avances tecnológicos, cientos de millones de personas sufren aún de hambre y malnutrición.Experiencias pasadas de integración forzada entre sistemas alimentarios y energéticos, como la producción a gran escala de etanol para biocombustibles, demostraron ser contraproducentes, ya que exacerbaron la inseguridad alimentaria al desviar cultivos y elevar los precios de los alimentos. Por lo tanto, la búsqueda de soluciones innovadoras no puede plantearse como un juego de suma cero donde se intercambia alimento por energía. Se necesitan con urgenciaparadigmas que integren ambos imperativos en un sistema coherente, resiliente y eficiente en el uso de los recursos.
Es en esta encrucijada donde emerge con fuerza el concepto de agrivoltaica: la co-localización intencional y sinérgica de la generación de electricidad solar fotovoltaica y la producción agrícola en un mismo terreno. Lejos de ser una mera superposición espacial, la agrivoltaica representa unareconfiguración profunda del uso del suelo, diseñada para optimizar los resultados en ambos sistemas. La industria ha experimentado un crecimiento significativo a nivel global, con implementaciones a gran escala en Japón (670 MW), Alemania (con proyecciones de 1000 MW para 2025), China (1900 MW en 2020 con proyectos multi-GW en desarrollo) y Estados Unidos (más de 10,000 MW instalados), lo que demuestra su viabilidad técnica y económica.
No obstante, la investigación, el discurso político y los marcos de evaluación existentes han tendido a centrarse de manerafragmentada en métricas aisladas, principalmente el rendimiento energético de los paneles y la productividad de los cultivos. Este enfoque reduccionista pasa por alto la amplia gama de beneficios ecológicos, socioeconómicos y sistémicos que la agrivoltaica puede generar, tales como la conservación del agua, la mejora de la biodiversidad, la adaptación climática de los cultivos y el fortalecimiento de la resiliencia económica rural. La falta de una evaluación integral crea un riesgo tangible: que los tomadores de decisiones, las instituciones financieras y los formuladores de políticas subestimen el verdadero valor de estos sistemas, adoptando marcos regulatorios y mecanismos de incentivos cortoplacistas que no capturan su potencial transformador. Como consecuencia, se puede frenar su despliegue justo cuando las soluciones integradas para las presiones sobre la tierra, la energía y el clima son más críticas.
Este artículo aborda directamente esta brecha. Su objetivo principal es presentar y aplicar un marco de evaluación integral e integrador, el marco de las Seis Esferas (6S) de la Agrivoltaica, para demostrar que esta práctica es, ante todo, una innovación sistémica. Basado en una síntesis rigurosa de la literatura global, el marco 6S organiza los impactos de la agrivoltaica en seis dominios interconectados:

Al adoptar esta perspectiva holística, este trabajo trasciende las evaluaciones unidimensionales y revela el potencial de la agrivoltaica para ofrecer una solución escalable y multidimensional a los desafíos interrelacionados del trilemaalimento-energía-tierra, contribuyendo de manera significativa a múltiples Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Marco Teórico: Las Seis Esferas (6S) de la Agrivoltaica – Un Enfoque de Sistemas Acoplados
La evaluación de la agrivoltaica como una innovación transformadora requiere un marco teórico que trascienda los análisis reduccionistas. Este estudio propone el marco de lasSeis Esferas (6S), una estructura conceptual fundamentada en la teoría de los sistemas humano-naturales acoplados y lateoría del desarrollo sostenible. Estos fundamentos teóricos nos permiten comprender la agrivoltaica no como la mera suma de dos tecnologías independientes (agricultura + solar), sino como la creación de un nuevo sistema socio-ecológico-territorial acoplado, donde los componentes interactúan dinámicamente generando sinergias emergentes.
El marco 6S postula que el impacto y el valor de los sistemas agrivoltaicos se manifiestan a través de seis dominios interdependientes:
La interacción entre estas esferas es multidimensional y no lineal. Una intervención o un beneficio en una esfera dispara efectos positivos en cascada a través de las demás. Por ejemplo, el sombreado parcial de los paneles (Esfera de Energía Solar) modifica el microclima (Esfera de Sostenibilidad), lo que reduce el estrés hídrico de los cultivos y mejora la eficiencia en el uso del agua. Esto, a su vez, estabiliza o aumenta el rendimiento (Esfera Suelo-Cultivo), generando mayores y más confiables ingresos para el agricultor (Esfera Socioeconómica). Simultáneamente, la estructura física del sistema puede crear nuevos hábitats (Esfera de Especies) y optimizar el uso de un mismo terreno (Esfera de Eficiencia Espacial). Este entrelazamiento es la esencia de la agrivoltaica como innovación sistémica.
1. Descripción de las Seis Esferas (6S)
A continuación, se desglosa el alcance y los indicadores clave de cada esfera:
Evalúa los impactos ambientales directos. El sombreado reduce la evapotranspiración, conservando la humedad del suelo y disminuyendo la demanda de riego entre un 15% y 30% según diversos estudios. Mitiga el estrés por calor en los cultivos, contribuyendo a la adaptación climática. Al reemplazar energía fósil, reduce las emisiones de CO₂, contribuyendo a la mitigación. Además, el manejo de la vegetación bajo los paneles puede mejorar la salud del suelo, secuestrar carbono y ofrecer servicios ecosistémicos como polinización o control de erosión.
Se centra en la productividad primaria del sistema. Contrario a la intuición inicial, el sombreado parcial en contextos de estrés hídrico o térmico puede aumentar el rendimiento de ciertos cultivos (como hortalizas de hoja o bayas) entre un 5% y 40%, o al menos estabilizarlo frente a sequías. Esta esfera es donde se materializa el potencial global cuantificado en el estudio: una producción adicional de 1800 millones de toneladas de alimentos, clave para la seguridad alimentaria.
Aborda los beneficios económicos y sociales. La agrivoltaicadiversifica y estabiliza los ingresos rurales mediante la venta de energía y la producción agrícola, reduciendo la vulnerabilidad a las fluctuaciones del mercado o del clima. Puede generar empleo local en instalación y mantenimiento. El estudio estima que el aumento de producción podría generar más de un billón (trillón) de USD en valor económico agrícola adicional a nivel global, revitalizando economías rurales.
Considera el desempeño técnico-energético. La refrigeración proporcionada por la evapotranspiración de los cultivos o la vegetación puede aumentar la eficiencia de los módulos fotovoltaicos entre un 1% y 3%, especialmente en climas cálidos, contrarrestando parcialmente la pérdida por sombreado mutuo. Esta esfera valora la generación deenergía limpia y descentralizada sin necesidad de competir por nuevo terreno.
Cuantifica la eficiencia integral del uso de la tierra. La métrica clave es la Relación Equivalente de Tierra (Land EquivalentRatio, LER), que compara la tierra necesaria para producir alimentos y energía por separado frente a un sistema agrivoltaico. Un LER > 1.0 demuestra una eficiencia superior, frecuentemente alcanzando valores entre 1.2 y 1.8. Esto significa que un sistema integrado produce más por hectárea que sus componentes por separado.
Incluye impactos directos e indirectos sobre la biodiversidad y el bienestar. Los sistemas bien diseñados pueden crearrefugios y corredores para polinizadores y otra fauna,aumentando la biodiversidad. Para el ganado, el sombreado de los paneles ofrece protección contra el estrés térmico,mejorando su bienestar. Para los humanos, los beneficios van desde una mayor estabilidad en los medios de vida hasta la mejora estética del paisaje y la mayor aceptación social de proyectos renovables.
2. Superioridad del Marco 6S frente a Enfoques Anteriores
El marco 6S supera las limitaciones de los modelos de evaluación previos al integrar explícitamente dimensiones que antes se pasaban por alto o se trataban de forma aislada. La siguiente tabla compara su alcance integral con el de marcos convencionales:
En esencia, el marco 6S traslada la evaluación de la agrivoltaica desde un problema de optimización multi-objetivo (donde a menudo hay que priorizar un beneficio sobre otro) hacia la gestión de un sistema innovador acoplado,donde el diseño inteligente busca maximizar las sinergias positivas entre todas las esferas. Esto sienta las bases teóricas para comprender la magnitud de los beneficios globales cuantificados en este estudio y para guiar el diseño de políticas e implementaciones que capturen su valor integral.
Metodología: Revisión Sistemática de la Literatura
Para fundamentar empíricamente el marco teórico de las Seis Esferas (6S) y cuantificar los beneficios globales de la agrivoltaica, este estudio se basó en una revisión sistemática de la literatura (RSL). Este método se eligió por su rigor, transparencia y capacidad para sintetizar de forma comprehensiva y no sesgada la evidencia científica dispersa en múltiples disciplinas. El objetivo fue identificar, evaluar e integrar los hallazgos de estudios primarios sobre los impactos multifacéticos de los sistemas agrivoltaicos, más allá de las métricas tradicionales de rendimiento energético y agrícola.
El proceso siguió el protocolo estandarizado PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses), ampliamente reconocido por su robustez en la realización de revisiones académicas sistemáticas. La aplicación de PRISMA garantizó que cada etapa, desde la búsqueda inicial hasta la selección final de estudios, fuera reproducible y estuviera libre de sesgos de selección arbitrarios. A continuación, se detalla el procedimiento en cinco fases clave.
Limitaciones Metodológicas
La revisión reconoce ciertas limitaciones. La dependencia de Google Scholar, si bien es amplia, podría no capturar todos los estudios indexados exclusivamente en bases de datos especializadas. La exclusión de literatura gris (informes técnicos, tesis) pudo omitir datos valiosos de proyectos piloto. Finalmente, la gran diversidad en los diseños experimentales y las métricas reportadas complica la comparación directa y la generalización absoluta de los resultados, aunque refuerza la necesidad de un marco integrador como el 6S para dar sentido a la evidencia colectiva.
Esta metodología sistemática proporciona la base empírica sólida y reproducible sobre la cual se construye el análisis de los beneficios multidimensionales presentado en las siguientes secciones, demostrando que la agrivoltaica opera como una verdadera innovación de sistema.

Resultados y Discusión: Beneficios Sintetizados a través del Marco de las Seis Esferas (6S)
La aplicación del marco de las Seis Esferas (6S) a la revisión sistemática de la literatura revela un perfil de impactos positivos profundo y multifacético de los sistemas agrivoltaicos (AV). Estos hallazgos trascienden la visión reduccionista de la co-localización, posicionándola como una innovación sistémica con capacidad transformadora. Los resultados se presentan a continuación, organizados según las esferas interdependientes del marco, culminando en una síntesis cuantitativa global.
1. Hallazgos Cuantitativos Globales: Una Solución a Escala Sistémica La agregación de datos de múltiples estudios permite proyectar el impacto potencial de la agrivoltaica a escala global, destacando su relevancia para los mayores desafíos contemporáneos:
- Producción Alimentaria: En un escenario de máximo potencial, la implementación de AV en cultivos que han demostrado respuestas positivas podría generar 1800 millones de toneladas adicionales de producción agrícola anual a nivel mundial. Esta cantidad representa calorías suficientes para alimentar a más de 2100 millones de personas cada año, subrayando una contribución potencial monumental a la seguridad alimentaria global y a la mitigación del hambre.
- Impacto Económico: Este aumento en la producción se traduce en un potencial de más de un billón (trillion) de dólares estadounidenses en ingresos agrícolas adicionales. Este flujo económico reforzaría los medios de vida rurales, estabilizaría economías nacionales y fortalecería el comercio global, actuando como un poderoso motor de desarrollo socioeconómico. Es crucial interpretar estas proyecciones como límites superiores dependientes del escenario, que ilustran la magnitud del potencial bajo condiciones favorables, no como pronósticos deterministas universales. Su valor reside en demostrar la capacidad de la agrivoltaica para operar como una solución de sistema a problemas de escala planetaria.
Proyección de rendimiento adicional de los cultivos e ingresos a nivel mundial suponiendo un despliegue
total de tecnología agrovoltaica en todas las tierras agrícolas cultivadas con el cultivo respectivo.
2. Desglose de Beneficios por Esfera del Marco 6S
La evidencia sintetizada valida y cuantifica los beneficios en cada una de las esferas interconectadas:
1. Esfera Suelo-Cultivo (Rendimiento Agrícola y Seguridad Alimentaria)
El beneficio más contraintuitivo y significativo es el aumento del rendimiento en diversos cultivos. Esto se debe a que el sombreado parcial modifica el microclima, reduciendo el estrés por calor y la evapotranspiración. Estudios específicos han documentado que la producción de ciertos cultivos, como el tomate cherry y el chile, puede duplicarse bajo sistemas AV en comparación con cultivos a pleno sol. Investigaciones técnicas explican que muchos cultivos tienen un límite de saturación lumínica (LCP), y la radiación solar en regiones como España frecuentemente lo excede, por lo que una reducción controlada de la luz puede optimizar la fotosíntesis y mejorar la producción.
2. Esfera de Sostenibilidad (Agua-Clima-Ecosistema)
- Conservación del Agua: La reducción de la temperatura y la velocidad del viento bajo los paneles disminuye drásticamente la evaporación del suelo y la evapotranspiración de las plantas. Revisiones de literatura reportan que los sistemas AV pueden mejorar la eficiencia en el uso del agua hasta en un 300% en comparación con la agricultura tradicional en las mismas condiciones. Esto es crítico para regiones áridas y semiáridas.
- Mitigación Climática: Los AV contribuyen directamente a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) mediante la generación de energía limpia que desplaza a los combustibles fósiles. Además, estudios de ciclo de vida, como uno sobre cunicultura, han demostrado reducciones de hasta el 98.5% en las emisiones de GEI al integrar la producción animal con energía solar producida in situ.
- Servicios Ecosistémicos: Los espacios bajo los paneles pueden diseñarse como hábitats para polinizadores. Investigaciones en Oregón (EE.UU.) encontraron que estas áreas, con un microclima más fresco y húmedo, no solo sostenían poblaciones de polinizadores, sino que podían aumentar el crecimiento floral y extender el período de floración, proporcionando recursos tardíos cruciales para estos insectos.
3. Esfera Socioeconómica (Resiliencia Económica y Financiera)
Los AV ofrecen una diversificación y estabilización de ingresos fundamental para los agricultores. Además de los ingresos por la venta de cultivos, la venta de electricidad a la red o el autoconsumo proveen un flujo de caja adicional y predecible, amortiguando la volatilidad de los mercados agrícolas. Encuestas, como una realizada en Alemania, indican que más del 72% de los agricultores están abiertos a adoptar AV, motivados principalmente por esta oportunidad de ingreso adicional y la modernización de sus operaciones.
4. Esfera Solar (Generación de Energía y Potencia)
La sinergia es bidireccional. La evapotranspiración de las plantas y la vegetación circundante genera un efecto de enfriamiento local que reduce la temperatura de los módulos fotovoltaicos. Dado que la eficiencia de los paneles de silicio disminuye con el calor, este enfriamiento puede aumentar su producción de energía. Un estudio en Arizona midió un incremento del 3% en la generación de electricidad durante los meses de verano en un sistema AV frente a una instalación convencional.
5. Esfera de Eficiencia Espacial (Productividad del Suelo y Sinergias)
La métrica clave, el Uso Equivalente de la Tierra (UET o LER), cuantifica cuánta más tierra se necesitaría para producir alimentos y energía por separado para igualar la producción combinada de un sistema AV. Valores de UET superiores al 160%, e incluso cercanos al 190%, son comunes en estudios como el de la planta piloto de Heggelbach en Alemania, demostrando una eficiencia radicalmente superior en el uso del recurso tierra.

6. Esfera de Especies (Bienestar Humano y Animal)
- Bienestar Animal: Para el ganado de pastoreo, como las ovejas, los paneles solares elevados sombra valiosa que reduce el estrés térmico, mejorando el bienestar animal. Estudios han encontrado que el ganado en sistemas AV consume igual o menos agua y puede mantener una productividad comparable, mientras el valor total de la tierra se multiplica.
- Aceptación Social y Comunitaria: La integración de beneficios agrícolas y energéticos aumenta significativamente el apoyo público a los proyectos solares. Encuestas en EE.UU. indican que el 81% de las personas es más propensa a apoyar el desarrollo solar en su comunidad si este combina la producción de energía con la agricultura, valorando las oportunidades económicas locales y el uso justo de la tierra.
La siguiente tabla resume los hallazgos clave:
3. Discusión Integral e Implicaciones
Los resultados presentados validan la hipótesis central de que la agrivoltaica es una innovación sistémica, donde los beneficios en una esfera catalizan y amplifican los de las demás. Por ejemplo, el ahorro de agua (Sostenibilidad) permite mantener rendimientos (Suelo- Cultivo) en épocas de sequía, lo que sostiene los ingresos (Socioeconómico) y, por ende, la resiliencia de las comunidades rurales (Especies). Esta interdependencia positiva es lo que distingue a los AV de una mera coexistencia espacial.
Limitaciones y Contexto: Es imperativo reiterar que estos beneficios no son automáticos ni universales. Dependen críticamente de un diseño adaptado al contexto local; selección de cultivos compatibles (no todos responden bien a la sombra parcial), clima, configuración óptima de los paneles (altura, densidad, tecnología), y modelos de negocio y gobernanza adecuados. Las proyecciones de máximo potencial asumen una implementación óptima en áreas favorables.
En conclusión, la síntesis de evidencia a través del marco 6S demuestra de manera robusta que la agrivoltaica trasciende el concepto de compartir tierra para emerger como un paradigma de gestión integral del territorio. Al optimizar sinérgicamente la producción de alimentos, energía, agua y servicios ecosistémicos en un mismo espacio, se posiciona como una estrategia fundamental para construir sistemas agroalimentarios y energéticos resilientes, productivos y sostenibles, capaz de contribuir de manera significativa a múltiples Objetivos de Desarrollo Sostenible de manera simultánea.

Conclusión e Implicaciones Futuras
La evidencia sintetizada a través del marco de las Seis Esferas (6S) confirma de manera inequívoca que la agrivoltaica trasciende su definición técnica inicial para erigirse como una verdadera innovación sistémica. Más que una simple co-localización, constituye la creación deliberada de un nuevo sistema socio-ecológico-territorial acoplado, donde las interacciones sinérgicas entre la energía solar, la producción agrícola, los recursos naturales y las comunidades generan un valor total superior a la suma de sus partes. Los hallazgos cuantitativos son elocuentes: el potencial de aportar 1800 millones de toneladas adicionales de alimentos y generar más de un billón de dólares en valor económico agrícola demuestra que esta es una solución con capacidad de impacto a la escala de los desafíos globales más urgentes: la seguridad alimentaria, la transición energética justa y la adaptación climática.
El valor fundamental del marco 6S radica en proporcionar la lente integral necesaria para capturar esta multifuncionalidad. Al superar las limitaciones de marcos de evaluación previos, como el Nexo Alimento-Energía-Agua (FEW) o la Relación Equivalente de Tierra (LER), que se centraban en métricas aisladas, el 6S permite a investigadores, planificadores y formuladores de políticas apreciar y optimizar las interconexiones dinámicas entre la sostenibilidad ambiental, la productividad agrícola, la viabilidad económica, el rendimiento energético, la eficiencia espacial y el bienestar de las especies. Esta perspectiva holística es indispensable para desbloquear todo el potencial transformador de la agrivoltaica.
La agrivoltaica emerge no como una opción tecnológica más, sino como un paradigma fundamental para la reorganización sostenible de nuestros paisajes productivos. Al rechazar el falso dilema de “alimentos vs. energía“, nos invita a re-imaginar la agricultura como una actividad generadora de energía y los parques solares como espacios que nutren la vida y sostienen comunidades. Realizar este potencial requiere abandonar los silos disciplinares e institucionales y adoptar, precisamente, el enfoque de sistemas integrados que el marco de las 6S ejemplifica. El futuro de la seguridad alimentaria y energética, particularmente en un clima cambiante, puede depender de nuestra capacidad para cultivar no solo bajo el sol, sino también con y para él, en una simbiosis inteligente y productiva.
Autor: Marcos Cabonell Alemany









