En Europa, la transición energética es imparable y necesaria. No obstante, el temor a destruir hábitats naturales, que son refugio de muchas especies de flora y fauna está presente. De hecho, en gran parte de el viejo continente, las zonas protegidas, como humedales, zonas de puesta y cría, y otros, se han multiplicado en las últimas decenas. Por ello, es licito preguntarse si es posible seguir instalando capacidad solar, eólica y almacenamiento en baterías sin perjudicar el ya delicado equilibrio de las zonas naturales.
1. El falso dilema entre energía y naturaleza
La transición hacia un modelo energético descarbonizado es una necesidad ineludible para mitigar el cambio climático. El despliegue de infraestructuras renovables —parques solares y eólicos, principalmente— se ha acelerado en las últimas décadas: en 2024 se añadieron 582 GW de nueva capacidad renovable a nivel mundial, y los costes de la energía solar fotovoltaica han caído un 90% desde 2010. Sin embargo, este rápido crecimiento ha generado un debate legítimo sobre su posible impacto en la biodiversidad. Durante años, se asumió que la instalación de estas infraestructuras en el medio rural implicaba necesariamente una pérdida de hábitat para la vida silvestre, un conflicto que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha calificado como «el dilema de la energía renovable»: cómo mitigar el cambio climático sin acelerar la pérdida de biodiversidad.
No obstante, investigaciones recientes demuestran que esta percepción es no solo simplista, sino incorrecta. Estudios liderados por la RSPB (Royal Society for the Protection of Birds) y la Universidad de Cambridge revelan que, lejos de ser un obstáculo, los parques solares gestionados con criterios ecológicos pueden convertirse en refugios para la biodiversidad, albergando hasta tres veces más aves que los terrenos agrícolas intensivos circundantes. Como señaló la Dra. Catherine Waite, investigadora de la Universidad de Cambridge y coautora del estudio: «Nuestra investigación demuestra que si gestionas la producción de energía solar de una determinada manera, no solo estás proporcionando energía limpia, sino que estás beneficiando a la biodiversidad».
Este artículo explora cómo la energía limpia y la conservación de la vida silvestre pueden ir de la mano, analizando aspectos clave como el uso del suelo, la gestión del hábitat, la contaminación y las estrategias de mitigación, con ejemplos concretos de investigaciones y proyectos en Europa y otros lugares.
2. Uso del suelo y compatibilidad agrícola (agrivoltaica)
Uno de los principales conflictos percibidos es la ocupación de suelo. La solución reside en el concepto de agrivoltaica (o agri-PV), que permite el uso dual del terreno para la generación de energía y la producción agrícola o la conservación. Como señala el proyecto AgriBioDiv-PV del Fraunhofer ISE, la expansión de la energía solar está generando una creciente competencia por el uso del suelo, y la agrivoltaica ofrece una solución al permitir que las tierras agrícolas se utilicen tanto para la generación de electricidad como para la producción agrícola.
Optimización del espacio
La agrivoltaica demuestra que no es necesario elegir entre alimentar a la población o producir energía limpia. Un estudio de modelización publicado en Renewable and Sustainable Energy Reviews evaluó el impacto de estrategias de mejora del hábitat en sistemas agrivoltaicos en el noreste de Alemania. Los resultados mostraron que la integración de elementos como pastizales, setos y árboles en sistemas agrivoltaicos puede aumentar significativamente los servicios ecosistémicos: un incremento del 33–88 % en el suministro de polinizadores, del 9–22 % en la retención de agua, del 7.5–20 % en la retención de sedimentos y hasta un 8 % en el almacenamiento de carbono.
Un ejemplo práctico es el pastoreo ovino bajo paneles solares (conocido como «solar grazing»). Esta práctica combina el control natural de la vegetación —que evita que las malas hierbas sombreen los paneles y reduce la necesidad de segadoras mecánicas— con la producción de carne o lana. Los paneles solares, además, proporcionan sombra a los animales, mejorando su bienestar en climas cálidos. El estiércol de las ovejas actúa como fertilizante natural que rejuvenece el suelo y mejora la biodiversidad. Proyectos como el de Kalyon Enerji en Turquía han expandido esta práctica a tres emplazamientos diferentes, con aproximadamente 3.000 ovejas pastando diariamente.
Ubicación estratégica
Para minimizar el impacto, las políticas de planificación en países como el Reino Unido desalientan la construcción de parques solares en tierras agrícolas de alta calidad, priorizando terrenos de grado moderado o bajo. Esto es crucial porque, como señala la RSPB, «los parques solares no suponen una amenaza para nuestra seguridad alimentaria nacional o la producción de alimentos, especialmente cuando se construyen en tierras agrícolas de grado bajo o moderado». De hecho, la RSPB publicó un estudio que concluye que existe suficiente tierra para satisfacer tanto las necesidades de restauración de la naturaleza como la construcción de la infraestructura de energía renovable necesaria para alcanzar el objetivo de cero emisiones netas.
Beneficios múltiples
Los proyectos bien diseñados ofrecen beneficios triples: generación de energía, producción de alimentos (o pastoreo) y aumento de la biodiversidad en un mismo espacio. El proyecto AgriBioDiv-PV del Fraunhofer ISE, que estudia seis sistemas agrivoltaicos diferentes en Alemania durante un período de tres años, analiza diversos grupos de especies —aves, mariposas, abejas silvestres, saltamontes, escarabajos terrestres, vegetación y pequeños y medianos mamíferos— con el objetivo de desarrollar directrices basadas en evidencia científica para la expansión de sistemas agri-PV respetuosos con la naturaleza. La meta es clara: «lograr beneficios triples: energía, agricultura y aumento de la biodiversidad en el mismo sitio».
3. Calidad del hábitat y gestión para la biodiversidad
El factor determinante para la compatibilidad con la vida silvestre no es tanto la instalación de los paneles en sí, sino el modelo de gestión del suelo que se implementa. La investigación publicada en la revista Bird Study por el equipo de la RSPB y la Universidad de Cambridge, en el marco del Centre for Landscape Regeneration, proporciona evidencia contundente al respecto.
Hábitat mixto vs. Hábitat simple
El estudio, realizado en los humedales de East Anglian Fens (Reino Unido), analizó dos tipos de gestión en parques solares:
- Hábitat Simple: Gestión intensiva, sin setos en los límites de la parcela y pastoreo constante por ovejas. Mostró una menor diversidad de especies.
- Hábitat Mixto: Mantenimiento de setos perimetrales, suspensión de la siega y del pastoreo, lo que permite el crecimiento de una mayor diversidad de plantas con flor.
Resultados
Los parques de hábitat mixto no solo albergaron una mayor abundancia total de aves, sino que fueron el hogar de especies amenazadas incluidas en las listas Roja y Ámbar de aves en peligro, como el Escribano Cerillo (Corn Bunting), el Verderón Común (Greenfinch), el Jilguero Europeo (Linnet) y el Escribano Soteño (Yellowhammer). La abundancia de estas especies en los parques de hábitat mixto fue significativamente mayor que en las tierras de cultivo circundantes y en los parques solares de hábitat simple.
El Dr. Joshua Copping, científico conservacionista de la RSPB y autor principal del estudio, explicó: «Con tantas demandas sobre el suelo del Reino Unido, encontrar formas y espacio para revertir las disminuciones a largo plazo de una variedad de aves agrícolas es un desafío. Especies como el Escribano Cerillo, el Jilguero y el Escribano Soteño han visto menguar sus poblaciones, y encontrar formas de ayudarlas es fundamental para su supervivencia a largo plazo. Los resultados de este estudio sugieren que los parques solares gestionados adecuadamente para la naturaleza podrían hacer una contribución importante y proporcionar alivio de los efectos de la intensificación agrícola sobre estas especies y otras vidas silvestres en el paisaje circundante«.
Refugio para rapaces
Esta tendencia beneficiosa no se limita a aves pequeñas. Investigaciones en paisajes agrícolas de Polonia han demostrado que las grandes plantas fotovoltaicas pueden servir como refugios importantes para rapaces, ofreciendo perchas para cazar y una mayor disponibilidad de presas (como topillos), lo que contribuye a mantener la estabilidad del ecosistema. Del mismo modo, un estudio en Estados Unidos encontró que los emplazamientos solares «ecovoltaicos» —diseñados específicamente para promover la biodiversidad— albergaban más especies de aves de pastizal que los campos de cultivo adyacentes.
Polinizadores y otros taxones
Los beneficios se extienden más allá de las aves. Investigaciones sobre abejorros han demostrado que los parques solares gestionados con un enfoque en la biodiversidad pueden albergar una mayor abundancia y diversidad de polinizadores en comparación con usos del suelo similares. En Minnesota (EE.UU.), un estudio experimental identificó 14 especies de plantas con flor que se establecieron con éxito durante tres años en instalaciones solares, proporcionando hábitat para diversas comunidades de abejas. Además, la investigación sobre sistemas agrivoltaicos sugiere que estos modulan las condiciones del suelo sin alterar los patrones básicos de biodiversidad edáfica, destacando el papel de los pastizales seminaturales como reservorios de biodiversidad dentro de los paisajes agrivoltaicos.
4. Contaminación y beneficios ambientales directos
Más allá de la creación de hábitat, la energía limpia ofrece beneficios directos que favorecen a la vida silvestre en comparación con las energías fósiles.
Reducción de la contaminación
Los parques solares y eólicos generan electricidad sin emitir gases de efecto invernadero ni contaminantes atmosféricos locales (óxidos de nitrógeno, dióxido de azufre, partículas). Esto mejora la calidad del aire y del agua, reduciendo la lluvia ácida y otros factores que degradan los ecosistemas. Los combustibles fósiles aún representan aproximadamente el 40 % de las emisiones globales de CO₂, por lo que cada megavatio de renovables desplaza directamente emisiones contaminantes. La reducción de la lluvia ácida, en particular, beneficia a los ecosistemas acuáticos y forestales, que son especialmente sensibles a la acidificación.
Ausencia de residuos tóxicos
A diferencia de la minería del carbón o la extracción de petróleo —cuyos residuos pueden filtrarse al suelo y al agua durante décadas— la operación de las renovables no genera residuos tóxicos que puedan comprometer las cadenas tróficas. Esto protege tanto la vida silvestre como la salud humana.
Conservación del agua
Las tecnologías solares fotovoltaicas no requieren agua para su funcionamiento, a diferencia de las centrales térmicas (carbón, gas, nucleares), que necesitan grandes volúmenes de agua para refrigeración. En un contexto de creciente estrés hídrico, esta ventaja es especialmente valiosa en ecosistemas áridos o semiáridos. La agrivoltaica, además, puede mejorar la retención de agua en el suelo: los estudios de modelización han mostrado aumentos del 9–22 % en la retención de agua en sistemas con estrategias de mejora del hábitat.
Restauración de turberas y secuestro de carbono
Un caso particularmente innovador es la instalación de parques solares en turberas rehabilitadas. Un estudio de caso en el norte de Alemania demostró que los parques solares en turberas rehabilitadas pueden albergar una diversidad de aves significativamente diferente y mayor que los pastizales drenados de uso intensivo, albergando especies especializadas de humedales y especies de interés para la conservación. Dado que el 95 % de las turberas de Alemania están degradadas y contribuyen al 37 % de las emisiones anuales de gases de efecto invernadero del sector agrícola, esta sinergia entre energía renovable y restauración ecológica es especialmente prometedora.
5. Mitigación de impactos: estrategias para una coexistencia exitosa
A pesar de los beneficios documentados, es crucial reconocer que un desarrollo mal planificado puede tener impactos negativos. La clave está en la aplicación de una jerarquía de mitigación, como propone la UICN, que incluye: planificación espacial estratégica, evaluación de impactos acumulativos a escala regional, diseño respetuoso con la vida silvestre impulsado por la innovación, e integración con soluciones basadas en la naturaleza.
A. Evitar: planificación espacial estratégica
La primera y más importante medida es la planificación espacial estratégica. Los proyectos deben ubicarse lejos de áreas ecológicamente sensibles, reservas naturales y zonas críticas para especies amenazadas o migratorias. Como advierte la RSPB, «los nuevos parques solares no deberían ubicarse en áreas de riesgo ecológico, sitios protegidos por la naturaleza u otros sitios importantes para especies raras o en declive, ya que estos siguen siendo refugios vitales para la vida silvestre».
En el caso de la energía eólica, el uso de mapas de sensibilidad de aves es una herramienta científica clave para ayudar a los Estados a lograr una planificación espacial estratégica y minimizar los impactos sobre la biodiversidad. La tecnología LIDAR, por ejemplo, permite identificar rutas migratorias y áreas de concentración de especies vulnerables antes de la ubicación de los aerogeneradores.
B. Minimizar: diseño y medidas operativas
Cuando no sea posible evitar el impacto, se deben diseñar medidas para reducirlo:
- Detección y disuasión: Sistemas para detectar la presencia de aves o murciélagos y disuadirlos de acercarse a las turbinas. A diferencia de las aves, los murciélagos investigan activamente los aerogeneradores y pasan más tiempo cerca de ellos, lo que aumenta su riesgo de colisión, por lo que las medidas de disuasión acústica son especialmente relevantes para este grupo.
- Curtailment (parada selectiva): Ralentizar o detener las turbinas durante los períodos de alta actividad migratoria o de cría de especies sensibles. Esta medida, combinada con sistemas de detección automatizada, ha demostrado ser eficaz para reducir la mortalidad de aves y murciélagos.
- Diseño respetuoso con la vida silvestre: En parques solares, esto incluye el diseño de setos perimetrales, la creación de corredores ecológicos y la integración de hábitats seminaturales. El proyecto Ecowende en los Países Bajos, por ejemplo, es una empresa conjunta que tiene como objetivo construir el parque eólico más ecológico hasta la fecha, impulsando la colaboración entre gobiernos, industria y sociedad civil.
C. Restaurar y compensar
Cuando los impactos son inevitables, se deben implementar medidas de restauración del hábitat en la propia zona o compensar la pérdida creando nuevos hábitats en otras ubicaciones. Un estudio internacional encontró que dedicar solo el 1% de las inversiones globales en energía eólica marina hasta 2050 podría financiar la restauración de millones de kilómetros cuadrados de ecosistemas marinos. Las infraestructuras energéticas, incluyendo parques solares y derechos de paso, presentan oportunidades para mejorar los esfuerzos de conservación de insectos, añadiéndose al mosaico existente de hábitats en paisajes productivos.
Evaluación de impactos acumulativos
La UICN enfatiza la necesidad de una evaluación de impactos acumulativos a escala regional, en lugar de evaluaciones proyecto por proyecto. Esto es fundamental porque los impactos de múltiples proyectos de energía renovable en una misma región pueden sumarse, afectando a poblaciones de especies a gran escala. La Iniciativa Global para Redes y Renovables Naturales (GINGR), una alianza entre la UICN y la Renewable Grids Initiative, trabaja precisamente en este enfoque integrado.
6. Conclusión: un futuro integrado
La evidencia científica es clara: la energía limpia y la vida silvestre no solo pueden coexistir, sino que pueden beneficiarse mutuamente. El desafío no es frenar el desarrollo renovable, sino planificarlo e implementarlo de manera inteligente.
La clave está en adoptar un enfoque de «paisaje multifuncional», donde los parques solares y eólicos se integren como elementos que mejoran la heterogeneidad del hábitat. Como concluye Beccy Speight, directora ejecutiva de la RSPB: «Ofrecer un futuro que salvaguarde la naturaleza, aborde el cambio climático, garantice la seguridad alimentaria y empresas agrícolas resilientes, y permita un desarrollo sostenible es el único camino sensato. Esta investigación demuestra que es posible equilibrar necesidades contrapuestas».
Las oportunidades son múltiples:
- Parques solares de hábitat mixto que proporcionan refugio a especies amenazadas.
- Sistemas agrivoltaicos que combinan energía, agricultura y biodiversidad.
- Restauración de turberas con paneles solares que rehabilitan ecosistemas degradados.
- Diseños eólicos ecológicos que minimizan los impactos sobre aves y murciélagos.
La revolución de la energía renovable no está en cuestión, pero su legitimidad depende de si también restaura la naturaleza. Con una planificación cuidadosa, una gestión basada en la evidencia y un compromiso con la biodiversidad, la transición energética puede ser una oportunidad única para reimaginar nuestra relación con el paisaje y construir un futuro donde la energía limpia y la vida silvestre prosperen codo a codo. Como señala la UICN: «El futuro de nuestro planeta depende de encontrar este equilibrio».
Fuentes de información
- RSPB. (2025). Solar farms managed for nature can boost bird numbers and biodiversity.
- RSPB. (2025). Solar farms managed for nature can benefit bird abundance and diversity.
- University of Cambridge. (2025). Birdlife soars on nature-friendly solar farms.
- Copping, J. P., et al. (2025). Solar farm management influences breeding bird responses in an arable-dominated landscape. Bird Study.
- Ludzuweit, A., et al. (2025). Enhancing ecosystem services and biodiversity in agrivoltaics through habitat-enhancing strategies. Renewable and Sustainable Energy Reviews, Volume 218.
- Fraunhofer ISE. AgriBioDiv-PV – Investigation and Assessment of Biodiversity in Agri-PV Systems.
- IUCN. (2025). The Renewable Energy Dilemma: Mitigating Climate Change Without Accelerating Biodiversity Loss.
- Martens, H. R., et al. (2026). Bird diversity can benefit from rewetted peatlands with solar parks compared to drained grassland use—A case study from northern Germany. Ecological Solutions and Evidence.
- Habitat Use of Birds on a High‐Mounted Agrivoltaic Trial Plot. (2025). Ecology and Evolution, 15(8).
- Clean Power Association. Wildlife and Solar Power.
- USGS. Impacts of onshore wind energy production on biodiversity.
- Dowling Energy. Funding your transition to Net Zero.
Autor: Marcos Carbonell Alemany











