AEDIVE destaca el crecimiento de la recarga rápida y ultrarrápida, mientras depura el censo para reflejar solo infraestructuras realmente operativas
La infraestructura pública de recarga para vehículos eléctricos en España alcanzó los 52.746 puntos operativos a 1 de septiembre de 2026, un 5,49% más que al cierre de 2025, según los datos recopilados por AEDIVE entre los operadores nacionales de recarga.
El crecimiento más destacado se concentra en los puntos de mayor potencia. Las instalaciones de más de 350 kW aumentaron un 10,38%, mientras que las situadas entre 150 y 350 kW crecieron un 22,50%. En el tramo de 50 a 150 kW, el avance fue del 7,42%.
Cataluña, Madrid, Andalucía y la Comunidad Valenciana concentran conjuntamente cerca del 59% de toda la infraestructura pública de recarga del país.
Menos puntos que en julio, pero con una red más depurada
El dato de agosto supone una reducción respecto a los cerca de 57.000 puntos operativos contabilizados en julio. AEDIVE explica que esta caída responde a un proceso de revisión y limpieza de la base de datos, y no a un retroceso real en el despliegue.
La actualización ha eliminado duplicidades, registros inactivos y equipos antiguos que no cumplían con los nuevos requisitos de sistemas de pago e interoperabilidad. También se han corregido asignaciones de operadores, especialmente en infraestructuras de corriente alterna.
La asociación considera que este ajuste permite ofrecer una imagen más fiable de la red realmente disponible para los usuarios.
La recarga rápida gana peso
Durante el primer semestre de 2026, la evolución por potencias ya mostraba una tendencia clara hacia instalaciones más capaces.
Los puntos de entre 50 y 150 kW crecieron un 22,14%; los situados entre 150 y 350 kW aumentaron un 26,85%; y los de más de 350 kW avanzaron un 19,95%.
Para AEDIVE, el número total de conectores sigue siendo un indicador relevante, pero no suficiente para evaluar la capacidad real de la red.
“El número bruto de conectores sigue siendo un indicador relevante, pero no es un dato único que permita medir la capacidad real de una red de recarga”, señaló Arturo Pérez de Lucia, director general de AEDIVE.
La asociación subraya que un punto de baja potencia y otro de alta potencia tienen el mismo peso en el recuento, pese a ofrecer capacidades de servicio muy distintas. Por ello, considera necesario analizar también la potencia instalada, la disponibilidad, la distribución territorial y el peso de la recarga rápida y ultrarrápida.
Nueva metodología alineada con AFIR
AEDIVE ha actualizado además su metodología de reporte para adaptarla a los criterios del Reglamento Europeo de Infraestructura para Combustibles Alternativos, AFIR.
El nuevo sistema incorpora bases de datos europeas de referencia y análisis de Big Data para validar la información agregada de los operadores asociados. También busca mantener coherencia con el European Alternative Fuels Observatory, EAFO, de la Comisión Europea.
La actualización se ha desarrollado también en coordinación con Red Eléctrica para la configuración del mapa REVE.
A partir de ahora, AEDIVE contabilizará únicamente los puntos que estén activos en el momento exacto de la toma de datos. Este enfoque puede provocar fluctuaciones tanto al alza como a la baja entre un periodo y otro por averías, mantenimiento, cambios de potencia o decisiones de los propios operadores.
“Las estadísticas deben reflejar con precisión la infraestructura realmente operativa para que las administraciones públicas, empresas y usuarios tomen decisiones adecuadas”, añadió Pérez de Lucia.



