RESUMEN: La Asociación Española de Biogás (AEBIG) inicia una nueva etapa con el nombramiento de Luis Navedo como presidente para los próximos cuatro años. La renovada Junta Directiva se marca como prioridad consolidar al sector del biogás y el biometano como pieza clave de la descarbonización y de la economía circular en España, reforzando la interlocución institucional y reclamando un marco regulatorio estable que impulse su desarrollo.
La nueva Junta Directiva apuesta por reforzar el papel del biogás y el biometano en la transición energética.
La nueva dirección de AEBIG quedó constituida tras la Asamblea General Electoral y estará encabezada por Navedo, vinculado a Nortegas. Le acompañan Ana Castelblanque, de Moeve, como secretaria general; Joan Plana, de Nedgia, y Miguel Mayrata, de Redexis, como vicepresidentes; Sergio Fernández, de Suma Capital, como tesorero; y como vocales representantes de Waga Energy, Ence Biogás y Genia Bioenergy. El equipo combina perfiles industriales, financieros y tecnológicos ligados al desarrollo del gas renovable.
El nuevo presidente ha agradecido la labor de la directiva saliente y ha subrayado que el objetivo es consolidar a la asociación como referente nacional del biogás y el biometano. La hoja de ruta pasa por fortalecer la capacidad colectiva del sector, mejorar su posicionamiento en España y en Europa y responder a los retos regulatorios, tecnológicos y sociales que afronta la industria en los próximos años.
Entre las prioridades estratégicas figura la promoción de un marco normativo claro y estable, con incentivos eficaces y una planificación nacional que facilite el despliegue de plantas. AEBIG también aboga por una regulación específica para el uso del digerido como fertilizante orgánico, así como por una mayor coordinación administrativa que agilice los trámites y favorezca la inversión.
Durante el mandato de Navedo, ingeniero industrial con más de dos décadas de experiencia internacional en proyectos de biogás, la asociación reforzará la colaboración con administraciones, empresas, sector primario y ciudadanía. El objetivo es impulsar una economía circular arraigada en el territorio, capaz de generar valor económico y ambiental y de contribuir de forma decisiva a la transición energética y a la reducción de emisiones.



