RESUMEN: La Asociación Nacional de Fabricantes de Materiales Aislantes (Andimat) ha trasladado al Ministerio para la Transición Ecológica sus propuestas para mejorar el sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE), con el objetivo de aumentar su eficacia y orientar las políticas públicas hacia actuaciones de mayor impacto estructural. La organización defiende priorizar la intervención sobre la envolvente de los edificios, fachadas, cubiertas y ventanas, como vía clave para reducir la demanda energética, mejorar el confort y avanzar en la lucha contra la pobreza energética.
La asociación reclama incentivos más ajustados al impacto real y menos barreras administrativas
Andimat considera que el actual sistema de CAE no refleja adecuadamente el ahorro energético real generado por determinadas actuaciones, especialmente aquellas vinculadas a la rehabilitación de la envolvente. En este sentido, critica que solo se contabilice el ahorro del primer año, lo que penaliza soluciones con efectos prolongados en el tiempo frente a otras medidas de menor impacto estructural. Por ello, propone incorporar el cálculo de los ahorros a lo largo de toda la vida útil de los materiales, que en muchos casos se extiende durante décadas.
La asociación defiende que las actuaciones pasivas en los edificios son una de las herramientas más eficaces para reducir el consumo energético, en línea con las recomendaciones europeas que sitúan la rehabilitación como una prioridad estratégica. Desde Andimat subrayan que mejorar el aislamiento térmico no solo reduce la demanda energética, sino que también incrementa el confort de los hogares y disminuye su exposición a la volatilidad de los precios energéticos.
Además, la organización insiste en la necesidad de simplificar los procedimientos administrativos y mejorar el acceso a las ayudas públicas, especialmente para los hogares más vulnerables. Entre sus propuestas destaca la incorporación de indicadores más precisos que permitan identificar mejor las situaciones de vulnerabilidad, teniendo en cuenta no solo el nivel de renta, sino también las dificultades reales para acceder a las ayudas.
En el ámbito social, Andimat pone el foco en el potencial de los CAE como herramienta para combatir la pobreza energética, siempre que se refuerce su atractivo. Para ello, plantea introducir coeficientes correctores más elevados en los denominados CAE sociales, con el fin de incentivar su adopción por parte de los agentes obligados y garantizar que estas medidas lleguen de forma efectiva a quienes más lo necesitan.




