La compañía instalará una infraestructura de autoconsumo solar de 7 MW sobre la cubierta de sus instalaciones industriales
El grupo vidriero Vidrala ha puesto en marcha el desarrollo de una planta fotovoltaica de autoconsumo en su fábrica de Laudio (Álava), con el objetivo de reforzar su estrategia de sostenibilidad y eficiencia energética. La instalación contará con una potencia de 7 megavatios y se ubicará sobre la cubierta de las actuales instalaciones industriales.
La nueva infraestructura se extenderá sobre una superficie cercana a los 30.000 metros cuadrados, lo que la convierte en una de las mayores plantas de autogeneración solar en el País Vasco. Con esta actuación, la compañía busca reducir su dependencia energética y avanzar en la descarbonización de su proceso productivo .
La iniciativa forma parte de la hoja de ruta de Vidrala, orientada a mejorar la competitividad industrial mediante inversiones en eficiencia y energías renovables. En este sentido, la empresa apuesta por un modelo energético más autónomo y menos expuesto a la volatilidad de los mercados eléctricos.
Una inversión de más de 3 millones de euros
El proyecto ha supuesto una inversión cercana a los 3,2 millones de euros, con el respaldo de un incentivo público que cubrirá aproximadamente el 25% del coste total. Este apoyo institucional refuerza el compromiso de las administraciones con la transición energética en el ámbito industrial.
La planta fotovoltaica permitirá generar electricidad para autoconsumo, lo que reducirá los costes energéticos de la fábrica y contribuirá a mejorar su competitividad. Además, se prevé que la instalación tenga un impacto relevante en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
En concreto, la compañía estima que la nueva infraestructura permitirá evitar la emisión de más de 1.900 toneladas de CO₂ al año, una cifra equivalente a miles de kilómetros recorridos por vehículos convencionales.
Un paso clave para la planta de Laudio
La planta alavesa es uno de los centros estratégicos del grupo, ya que alberga la sede corporativa y concentra una parte significativa de su actividad industrial. Desde estas instalaciones se producen alrededor de 500 millones de envases de vidrio al año, destinados a diferentes mercados internacionales.
La incorporación de energía renovable mediante autoconsumo supone un avance importante para este complejo industrial, que busca adaptarse a un entorno energético cada vez más exigente y competitivo.
Además, esta iniciativa se enmarca en una estrategia más amplia que incluye otras medidas como el aumento del uso de vidrio reciclado, la electrificación progresiva de los hornos y la sustitución de combustibles fósiles por fuentes más sostenibles.
Industria y transición energética
El proyecto de Vidrala refleja la creciente implicación del sector industrial en la transición energética, especialmente a través del autoconsumo renovable. Este tipo de inversiones permiten a las empresas mejorar su eficiencia, reducir emisiones y aumentar su independencia energética.
En un contexto marcado por la volatilidad de los precios de la energía y la necesidad de reducir el impacto ambiental, iniciativas como esta consolidan el papel de la energía solar como una herramienta clave para la transformación del modelo industrial.



