Acciona vuelve a girar su estrategia alrededor del negocio eólico. La compañía presidida por José Manuel Entrecanales ha recuperado protagonismo bursátil tras presentar su último informe de tendencias y alimentar las especulaciones sobre una posible exclusión de Bolsa de Acciona Energía, apenas cinco años después de su estreno en el parqué. Aunque el grupo evita pronunciarse sobre una eventual opa para hacerse con el 8,9% del capital que aún no controla, el mercado interpreta que la operación sería financieramente viable.
La filial renovable no ha logrado el recorrido esperado en Bolsa desde su salida en 2021, afectada por la caída de los precios de la electricidad y por la pérdida de peso del negocio eólico frente al auge de la fotovoltaica. Aun así, la empresa considera que la escisión cumplió su principal objetivo: dotar de financiación propia al negocio energético y aislar riesgos dentro del grupo.
Para reforzar su posición financiera, Acciona estudia alternativas como la venta de activos no estratégicos, entre ellos Bestinver y parte de su patrimonio inmobiliario en España. El objetivo sería ganar capacidad para afrontar futuras operaciones corporativas sin comprometer una deuda que ronda los 7.000 millones de euros.
Mientras tanto, el grupo mantiene intacta su apuesta por grandes infraestructuras internacionales. Su cartera incluye proyectos ferroviarios, desaladoras, hospitales y concesiones de agua en mercados como Brasil, Arabia Saudí o Estados Unidos. La compañía prevé alcanzar en 2026 un resultado bruto de explotación de entre 2.800 y 3.100 millones de euros y sostiene una cartera de contratos que supera los 120.000 millones en ingresos potenciales futuros.
En el centro de esa estrategia aparece Nordex, el fabricante alemán de aerogeneradores del que Acciona posee el 47,1%. La participación se ha convertido en uno de los activos más valiosos del grupo y podría jugar un papel clave en una eventual consolidación europea del sector eólico. Entrecanales defiende la creación de un gran campeón industrial europeo que permita competir con el avance de fabricantes chinos como Goldwind o Mingyang.
La compañía considera que la transición energética y la necesidad de reforzar la autonomía industrial europea vuelven a colocar a la energía eólica en el centro del tablero. Y es precisamente ahí donde Acciona quiere hacer girar ahora su próxima etapa de crecimiento.



