El nuevo informe del Clúster de la Edificación destaca cómo la combinación de madera, acero y hormigón mejora la eficiencia constructiva y reduce emisiones.
El sistema de construcción híbrida con madera se consolida como una alternativa eficiente y sostenible para el sector de la edificación. Así lo refleja el nuevo entregable del Clúster de la Edificación, “Sistemas estructurales híbridos con madera”, que destaca cómo la combinación de madera técnica, hormigón y acero permite reducir los tiempos de ejecución en obra, disminuir la huella ambiental y mejorar el rendimiento técnico de los edificios.
Uno de los ejemplos recogidos en el informe es el proyecto Flex Living de Valdebebas, donde la estructura de 500 unidades se levantó en apenas tres meses y medio con un equipo de ocho personas. Este resultado ha sido posible gracias al uso de soluciones híbridas que integran distintos materiales según sus prestaciones específicas, logrando una construcción más ligera, eficiente y rápida.
El documento ha sido elaborado por un grupo de trabajo integrado por especialistas de compañías y entidades como AIDIMME, Alsina, Cesefor, Ingennus, Thermochip, la UPC, Vialt, 011h y Woodea. El estudio recuerda que el sector de la edificación continúa siendo responsable del 36% de las emisiones de CO₂ en Europa, mientras que la industria cementera genera alrededor del 8% de las emisiones globales, lo que refuerza la necesidad de apostar por nuevos modelos constructivos más sostenibles.
Según explica Marta Traín, “la construcción siempre ha sido híbrida, pero ahora aplicamos una lógica más eficiente: utilizar cada material allí donde ofrece mejores prestaciones. La madera aporta ligereza y menor impacto ambiental; el acero facilita grandes luces y el hormigón ofrece resistencia e inercia”.
El uso de sistemas estructurales híbridos permite optimizar materiales y reducir significativamente el peso de las estructuras, lo que repercute tanto en el diseño como en la cimentación del edificio. Además, esta mejora técnica también tiene un impacto económico relevante.
En este sentido, Juan Pedro Zárate señala que “la aplicación de sistemas industrializados e híbridos puede reducir entre un 20% y un 30% los tiempos de obra, disminuyendo costes indirectos y mejorando la rentabilidad global de los proyectos”.
El informe también subraya el impacto positivo de la madera en la huella de carbono de los edificios, gracias a su capacidad para almacenar CO₂ durante toda la vida útil de la construcción. Además, destaca mejoras en aspectos como el confort térmico y acústico, ya que la combinación entre la baja conductividad de la madera y la densidad del hormigón favorece un mejor comportamiento energético y reduce la reverberación acústica.
Entre los casos analizados figuran proyectos como el citado Flex Living en Madrid o la torre HoHo de Viena, un edificio de 84 metros de altura que demuestra la viabilidad de los sistemas híbridos en construcciones de gran escala. El documento también pone en valor el uso de madera vista en interiores por su capacidad para regular la humedad de forma natural y mejorar el bienestar de los usuarios.
Las conclusiones del entregable apuntan a que los sistemas híbridos representan ya una alternativa competitiva frente a los modelos constructivos convencionales. No obstante, los autores destacan la importancia de incorporar este tipo de soluciones desde las primeras fases de diseño para maximizar su eficiencia y facilitar la estandarización de procesos constructivos.
El documento completo puede consultarse en la web del Clúster de la Edificación.



