El impacto acumulado de los servicios de operación supera los 2.300 millones de euros y ya representa cerca del 30% del precio final de la electricidad.
Los costes asociados a los servicios de operación del sistema eléctrico continúan aumentando y consolidándose como un componente cada vez más relevante de la factura eléctrica. Durante la segunda quincena de mayo, el sobrecoste derivado de estos mecanismos alcanzó los 22,75 €/MWh, un 14% más que en el periodo anterior.
Desde comienzos de año, este coste adicional acumula una media de 23,40 €/MWh, mientras que el impacto económico registrado entre el 16 y el 31 de mayo supera los 200 millones de euros. En el conjunto de 2026, la factura acumulada asociada a estos servicios alcanza ya los 2.300 millones de euros, un 37% más que en el mismo periodo del año anterior.
El coste de los servicios se consolida como un gasto estructural
Evolución del coste de los servicios de operación
Según el observatorio, los costes de operación han experimentado un crecimiento significativo durante los últimos meses, trasladándose directamente a la factura eléctrica y llegando en algunos periodos a situarse por encima del propio precio de la energía.
Las entidades promotoras del informe consideran que este incremento se ha visto especialmente impulsado por la aplicación de medidas extraordinarias como la denominada operación reforzada. Tras el apagón del 28 de abril de 2025, el uso de este mecanismo se ha intensificado, aumentando los costes soportados por hogares y empresas.
Uno de cada tres euros de la factura ya no corresponde al mercado eléctrico
Impacto para los consumidores del coste de los servicios de operación
Durante el periodo analizado, el precio final de la electricidad se situó en 75,92 €/MWh, de los cuales 22,75 €/MWh correspondieron a los servicios de operación. Según el observatorio, esto supone que aproximadamente el 30% del coste final de la electricidad ya no procede del mercado mayorista, sino de costes adicionales asociados a la gestión del sistema.
El impacto es especialmente significativo para determinados perfiles de consumidores, incrementando el peso de estos costes sobre la factura eléctrica tanto de hogares como de empresas e industrias.
Propuestas para reducir los costes y mejorar la competitividad
Las organizaciones que impulsan esta iniciativa consideran prioritario reforzar la transparencia sobre los costes de operación del sistema y reclaman una mayor supervisión por parte de la CNMC, especialmente en relación con la operación reforzada.
Asimismo, proponen estudiar mecanismos regulatorios que permitan financiar estos servicios de una forma más estable, evitando trasladar una parte tan elevada de estos costes a consumidores e industrias.
Entre las medidas planteadas también figura una reforma de la fiscalidad energética que consolide la eliminación de figuras como el IVPEE o el Impuesto Especial sobre la Electricidad, así como una mayor coherencia entre las decisiones regulatorias, los objetivos de descarbonización y la competitividad industrial.
Las entidades firmantes consideran que reducir estos costes resulta esencial para favorecer la electrificación, reforzar la competitividad de la economía y avanzar hacia un sistema energético más eficiente y sostenible.





