La aprobación europea del mecanismo aporta una nueva vía de ingresos para los sistemas de almacenamiento, pero la viabilidad de los proyectos seguirá dependiendo de análisis financieros sólidos y previsiones a largo plazo
Aprobado ya por la Comisión Europea, el futuro mercado de capacidad español introduce un nuevo elemento de apoyo para el almacenamiento energético en un momento en el que las baterías están llamadas a desempeñar un papel cada vez más relevante en la estabilidad y flexibilidad del sistema eléctrico. Sin embargo, aunque este mecanismo abre perspectivas adicionales para los proyectos BESS, tanto independientes como asociados a instalaciones renovables, no elimina la necesidad de evaluar cuidadosamente su rentabilidad y perfil de riesgo.
La incorporación de pagos por capacidad puede convertirse en una fuente adicional de ingresos relativamente estable para los sistemas de almacenamiento. Aun así, la capacidad de obtener financiación continuará ligada a factores como la correcta estimación de los ingresos merchant, la gestión de los riesgos de mercado, el cumplimiento de los compromisos de disponibilidad y la capacidad del proyecto para afrontar el servicio de la deuda durante toda su vida útil.
El nuevo mecanismo contempla la adjudicación de potencia firme mediante procesos competitivos, con una remuneración expresada en euros por MW y año. Su finalidad es reforzar la seguridad de suministro y facilitar una mayor integración de las energías renovables mediante tecnologías capaces de aportar firmeza y flexibilidad al sistema eléctrico, entre ellas las baterías.
Para los proyectos de almacenamiento, ya sean stand-alone o híbridos con instalaciones fotovoltaicas, este nuevo escenario supone una evolución relevante respecto al modelo actual. Hasta ahora, gran parte de la rentabilidad de los sistemas BESS se ha sustentado en ingresos procedentes del arbitraje en mercados diarios e intradiarios, los servicios de ajuste, los mercados de balance y el aprovechamiento de la volatilidad de precios. La introducción de pagos por capacidad añade una nueva fuente de ingresos vinculada a la disponibilidad de potencia firme en situaciones críticas para la red.
Un mecanismo aún pendiente de definición
Pese a las expectativas generadas, todavía quedan aspectos fundamentales por concretar antes de evaluar plenamente el impacto del mercado de capacidad sobre el almacenamiento energético. Entre ellos figuran los coeficientes de firmeza, las condiciones de disponibilidad exigidas, las posibles penalizaciones, los niveles de garantía requeridos, la duración de los contratos, los requisitos técnicos o la compatibilidad con otras fuentes de ingresos. También será determinante conocer los precios resultantes de las futuras subastas.
Además, los sistemas de baterías compartirán este espacio competitivo con otras tecnologías capaces de aportar capacidad firme o flexibilidad, como la generación gestionable o los mecanismos de respuesta de la demanda. En consecuencia, el valor económico que finalmente obtengan los proyectos BESS dependerá tanto de sus características técnicas como del diseño definitivo del mercado y del grado de competencia existente.
Ante este escenario, promotores, entidades financieras, fondos de inversión y compañías energéticas deberán incorporar el mercado de capacidad en sus análisis estratégicos, aunque evitando considerarlo como una garantía automática de rentabilidad. Su contribución deberá integrarse en modelos financieros robustos que contemplen distintos escenarios y sensibilidades.
La calidad de las previsiones seguirá marcando la diferencia
Según el análisis de AleaSoft Energy Forecasting, la bancabilidad de los proyectos continuará dependiendo en gran medida de la precisión de las previsiones utilizadas para valorar los activos. No basta con incorporar un pago fijo por capacidad; resulta imprescindible modelizar a largo plazo variables como la evolución de los precios eléctricos, los spreads de mercado, la volatilidad, la penetración renovable, los vertidos, la canibalización de precios, la saturación futura de almacenamiento, los ciclos operativos, la degradación de las baterías o la participación en servicios de ajuste.
En este contexto, el ratio de cobertura del servicio de la deuda (DSCR) seguirá siendo uno de los principales indicadores utilizados por los financiadores. Más allá del volumen de ingresos esperado, las entidades evaluarán la capacidad real del proyecto para cumplir con sus obligaciones financieras bajo escenarios conservadores y con un elevado peso de ingresos predecibles o contratados, entre los que podrían encontrarse los pagos por capacidad.
El informe también advierte sobre la posibilidad de que el propio mercado de capacidad experimente fenómenos de canibalización. Si el desarrollo de nuevas instalaciones de almacenamiento se acelera significativamente, la competencia en las subastas podría presionar a la baja los precios adjudicados y reducir parte del atractivo económico inicial del mecanismo.
Una oportunidad relevante, pero no suficiente
España necesita incrementar su capacidad de almacenamiento y las baterías requieren señales económicas de largo plazo que favorezcan nuevas inversiones. Las futuras subastas de capacidad pueden contribuir a avanzar en este objetivo, aunque la verdadera viabilidad financiera de los proyectos seguirá dependiendo de una visión integral de la evolución futura del mercado eléctrico.
Para los proyectos BESS independientes y para aquellos integrados con generación fotovoltaica, la conclusión es clara: el mercado de capacidad debe incorporarse desde ahora a los análisis de inversión, pero siempre acompañado de simulaciones horarias de largo plazo, escenarios probabilísticos y una evaluación rigurosa de ingresos, riesgos, disponibilidad, degradación y cobertura financiera.
El nuevo mecanismo representa una oportunidad adicional para el almacenamiento energético, aunque la prudencia técnica y financiera seguirá siendo el elemento determinante para transformar esa oportunidad en proyectos realmente financiables.
Análisis para almacenamiento e hibridación renovable
AleaSoft Energy Forecasting destaca que el desarrollo de proyectos bancables requiere calcular con precisión los ingresos esperados, optimizar el dimensionamiento de los sistemas de almacenamiento y diseñar estrategias operativas orientadas a maximizar la rentabilidad y reducir riesgos. A través de AleaStorage, la compañía realiza este tipo de análisis para proyectos de almacenamiento independientes y soluciones híbridas con energías renovables, incorporando previsiones horarias de precios, escenarios probabilísticos y herramientas de optimización avanzadas.



