La mayor demanda y el repunte del gas TTF elevaron el precio de la electricidad durante el primer semestre de 2026, aunque España y Portugal lograron contener el mercado gracias al aumento de la producción eólica y fotovoltaica.
El mercado eléctrico europeo cerró el primer semestre de 2026 con un incremento generalizado de los precios de la electricidad, impulsado principalmente por el aumento del coste del gas natural y el crecimiento de la demanda eléctrica. Aunque la producción renovable alcanzó máximos históricos en varios países, ese aumento no fue suficiente para compensar la presión ejercida por los combustibles fósiles en la mayoría de los mercados. España y Portugal fueron las principales excepciones, donde el fuerte crecimiento de la generación solar y eólica permitió reducir los precios medios de la electricidad.
Durante este periodo, el precio medio semestral superó los 60 €/MWh en la mayor parte de los mercados eléctricos europeos. Italia registró el valor más elevado, con 127,18 €/MWh, seguida por el Reino Unido, con 107,27 €/MWh. En el extremo contrario se situaron Portugal y España, cuyos precios medios fueron de 48,77 €/MWh y 49,83 €/MWh, respectivamente.
Respecto al segundo semestre de 2025, prácticamente todos los mercados experimentaron incrementos. El mayor aumento correspondió al mercado nórdico, con un 82 %, seguido del británico, con un 27 %. España y Portugal rompieron esa tendencia con descensos del 28 % y el 29 %, respectivamente. En comparación con el primer semestre de 2025, la mayoría de los mercados también registró subidas, destacando nuevamente el mercado nórdico, donde el incremento alcanzó el 120 %.
La demanda eléctrica aumentó en la mayoría de los mercados
La demanda eléctrica creció de forma interanual en la mayor parte de los mercados analizados. Bélgica registró el mayor incremento, con un 6,1 %, mientras que respecto al semestre anterior la demanda también aumentó en la mayoría de los países estudiados. España fue una de las pocas excepciones, al cerrar el semestre con un descenso respecto a la segunda mitad de 2025.
La eólica alcanzó nuevos máximos semestrales
La generación eólica aumentó en todos los mercados europeos analizados respecto al primer semestre de 2025. Italia encabezó el crecimiento con un incremento del 17 %, seguida de Francia y Alemania.
Además del aumento de producción, Francia, Italia y Portugal alcanzaron récords históricos de generación eólica durante un primer semestre, consolidando el peso creciente de esta tecnología en el mix eléctrico europeo.
La fotovoltaica también marcó registros históricos
La producción solar fotovoltaica mantuvo la misma tendencia positiva y creció de forma interanual en todos los principales mercados europeos.
España y Francia registraron los mayores incrementos, ambos del 16 %, mientras que Alemania, España, Italia y Francia alcanzaron los mayores niveles de producción fotovoltaica registrados hasta la fecha para un primer semestre. Estos resultados contribuyeron a contener los precios de la electricidad, especialmente en los mercados ibéricos.
El gas TTF y el Brent alcanzan máximos desde 2023
El comportamiento de los combustibles fósiles volvió a desempeñar un papel determinante en la evolución del mercado eléctrico.
Los futuros del gas TTF para el contrato Front-Month negociados en ICE registraron un precio medio semestral de 42,94 €/MWh, el valor más elevado desde el segundo semestre de 2023.
Por su parte, los futuros del petróleo Brent alcanzaron un promedio de 87,60 dólares por barril, el nivel más alto desde la primera mitad de 2023. AleaSoft atribuye esta evolución a las reducidas reservas europeas de gas y a las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán.
En cuanto al mercado europeo de emisiones, los futuros de los derechos de CO₂ para diciembre de 2026 negociados en EEX promediaron 77,13 €/t, un 2,4 % menos que en el semestre anterior y un 3,4 % más que en el mismo periodo de 2025.
Mayor complejidad para los mercados energéticos
Según el análisis de AleaSoft Energy Forecasting, la creciente penetración de las energías renovables, la mayor volatilidad de los mercados, la aparición de precios cero o negativos y el desarrollo del almacenamiento energético están incrementando la complejidad del sistema eléctrico europeo.
En este escenario, la compañía continúa desarrollando herramientas basadas en inteligencia artificial para elaborar previsiones de precios, demanda eléctrica, producción renovable y otras variables destinadas a apoyar la toma de decisiones de productores, comercializadoras, inversores y grandes consumidores de energía.







