El fuego dejó herido a un trabajador de 51 años y movilizó más de un centenar de efectivos de Castilla-La Mancha, Andalucía y Extremadura
Un incendio originado en una planta fotovoltaica situada en el paraje de Los Navajitos, en Puertollano, afectó a unas 90 hectáreas y obligó a desplegar medios de extinción procedentes de tres comunidades autónomas. El operativo dio el fuego por controlado a la 1:05 horas del jueves y posteriormente por extinguido, tras completar las labores de vigilancia y revisión de puntos calientes.
Las llamas comenzaron alrededor de las 13:00 horas en una de las grandes instalaciones solares próximas a la carretera N-420. El primer aviso a los bomberos partió de la propia empresa responsable de la planta, según la información trasladada por el alcalde de Puertollano, Miguel Ángel Ruiz. El incendio fue detectado oficialmente a las 13:12 horas por un vigilante fijo del dispositivo Infocam.
En el momento en que se inició el fuego había tres operarios trabajando en la instalación. Los empleados intentaron contener las llamas durante los primeros instantes, pero uno de ellos, un hombre de 51 años, sufrió quemaduras.
El trabajador fue atendido inicialmente por una UVI móvil y trasladado después en helicóptero sanitario a la Unidad de Quemados del Hospital Universitario de Getafe.
No se han difundido nuevos datos oficiales sobre su evolución. Tampoco se ha comunicado hasta el momento la causa concreta del incendio, por lo que no puede determinarse si estuvo relacionado con algún componente de la instalación fotovoltaica o con un factor externo.
Más de un centenar de efectivos en las labores de extinción
En los momentos de mayor actividad participaron ocho medios aéreos y cerca de una treintena de recursos terrestres. El dispositivo llegó a reunir a más de un centenar de personas, entre bomberos forestales, agentes medioambientales y personal de apoyo.
A los efectivos de Infocam y de la Diputación de Ciudad Real se sumaron medios procedentes de Andalucía y Extremadura. La intervención se centró en contener el perímetro, proteger las instalaciones industriales próximas e impedir que las llamas avanzaran hacia la masa forestal cercana.
El incendio permaneció en nivel 0, al no registrarse una afección directa a la población ni a infraestructuras esenciales. Pese a su proximidad al parque forestal de la Dehesa Boyal, el fuego no alcanzó de forma significativa la zona de pinares.
El humo afectó a la N-420 y a la línea Madrid-Sevilla
La columna de humo redujo la visibilidad en la carretera N-420, en el tramo comprendido entre Puertollano y Brazatortas, y también afectó a las vías de la línea ferroviaria Madrid-Sevilla. No obstante, el tráfico ferroviario no llegó a interrumpirse.
Tras quedar controlado durante la madrugada, varios equipos permanecieron en el terreno para refrescar el perímetro y evitar posibles reproducciones. La extinción completa se declaró una vez descartada la presencia de focos activos.



