La temperatura media se ha situado unos 2,5 °C por encima de lo habitual, mientras junio y julio dejaron registros extremos de calor y escasez de lluvias.
El verano meteorológico de 2026, comprendido entre el 1 de junio y el 31 de agosto, apunta a convertirse en el más cálido registrado en la España peninsular desde que comenzó la serie histórica en 1961.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) considera «prácticamente seguro» que la estación cierre con una temperatura media unos 2,5 °C superior al promedio del periodo 1991-2020. El resultado supera al verano de 2025, que presentó una anomalía de 2,2 °C, y al de 2022, con 2,1 °C por encima de lo normal.
Las temperaturas se han mantenido claramente por encima de los valores habituales desde mediados de mayo. Solo se registraron algunas treguas breves a comienzos de junio, a finales de julio y durante los últimos días de agosto.
Junio fue especialmente extremo. Según el avance climático de AEMET, la temperatura media peninsular alcanzó los 23,3 °C, es decir, 3,2 °C más de lo normal. Fue el segundo junio más cálido desde 1961, únicamente por detrás del de 2025. En 15 de las 86 estaciones principales se batió el récord de temperatura máxima para ese mes.
El calor continuó durante julio, que terminó con una temperatura media de 25,7 °C y una anomalía de 2,6 °C. El mes quedó empatado con julio de 2022 como el más cálido de toda la serie histórica, no solo entre los meses de julio, sino entre todos los meses del año, según el informe oficial de AEMET.
A las temperaturas extremas se sumó la falta de precipitaciones. En junio se recogieron 12,4 litros por metro cuadrado en la España peninsular, apenas el 39 % de lo habitual, lo que lo convirtió en el tercer junio más seco desde 1961. Julio fue todavía más seco: se acumularon aproximadamente 4,3 litros por metro cuadrado, un 26 % del promedio y el valor más bajo registrado para ese mes.
Los datos provisionales entre enero y agosto también sitúan a 2026 como el año más cálido de la serie en el conjunto de España, con un margen amplio respecto a 2024. Además, los cinco periodos enero-agosto más cálidos corresponden precisamente a los últimos cinco años.
Este récord se enmarca en una tendencia más amplia. El último informe sobre el estado del clima de AEMET señala que la temperatura media de España ha aumentado alrededor de 1,75 °C desde 1961 y que los doce años más cálidos de la serie pertenecen al siglo XXI.
Las cifras definitivas del verano de 2026 se conocerán cuando AEMET publique su balance climático estacional, una vez revisados y validados todos los datos de agosto.
La fotovoltaica también bate récords
El verano más cálido de la serie histórica ha coincidido con cifras récord para las energías renovables en España. En junio, estas tecnologías generaron 14.020 GWh y cubrieron el 58,4 % de la producción eléctrica nacional, mientras que la fotovoltaica lideró el mix con un máximo mensual de 7.071 GWh.
El récord volvió a superarse en julio. Las renovables produjeron 14.699 GWh, la cifra mensual más alta registrada hasta ahora, y aportaron el 54,1 % de la electricidad. La fotovoltaica alcanzó los 7.696 GWh, un 22,2 % más que en julio de 2025, y se convirtió por cuarto mes consecutivo en la principal tecnología de generación del país.
Sin embargo, no ha sido el calor extremo lo que ha favorecido directamente a las instalaciones solares. Las placas funcionan gracias a la luz y pierden eficiencia cuando alcanzan temperaturas muy elevadas. La elevada producción se relaciona principalmente con la abundancia de horas de sol y el crecimiento de la potencia instalada. Por el contrario, la escasez de precipitaciones puede perjudicar a la generación hidroeléctrica, aunque todavía no existe un balance oficial completo que permita cuantificar el efecto del verano de 2026 sobre esta tecnología.



