El complejo portugués se sitúa entre los más competitivos de Europa y prepara un electrolizador de hidrógeno verde de 100 MW y una planta de biocombustibles avanzados para 2027.
La refinería de Sines, propiedad de Galp, se ha situado como la más competitiva y resiliente de las nueve instalaciones de refino de la Península Ibérica evaluadas por Wood Mackenzie. El complejo portugués también figura entre los mejor posicionados de Europa, según la edición de 2025 del informe Refining Industry Benchmarking Assessment, elaborado por la consultora independiente.
En la clasificación europea, que analiza 76 refinerías, Sines ocupa el noveno puesto entre las instalaciones independientes (standalone) y el undécimo cuando se incluyen las que integran actividades petroquímicas. Estos resultados sitúan al complejo en el cuartil superior del sector europeo.
El estudio atribuye su posición a la capacidad de conversión profunda de la instalación, sus costes operativos competitivos y su ubicación estratégica. También destaca las inversiones realizadas por Galp para mejorar la eficiencia energética, la seguridad, la fiabilidad y el rendimiento de sus operaciones.
La evaluación corresponde a un periodo anterior al bloqueo del estrecho de Ormuz, por lo que refleja las condiciones estructurales del sector antes de esos acontecimientos, cuyo impacto a largo plazo todavía resulta difícil de determinar.
Una de cada cinco refinerías mundiales afronta un elevado riesgo de cierre para 2035
La posición de Sines cobra relevancia en un escenario de transformación de la industria mundial del refino.
Según el informe Global Refinery Closure Threat Update, también elaborado por Wood Mackenzie, el 21 % de la capacidad mundial de refino, equivalente aproximadamente a una de cada cinco refinerías, presenta un elevado riesgo de cierre para 2035.
La consultora vincula esta situación con el máximo previsto en la demanda de petróleo y el incremento de los costes asociados a las emisiones de carbono.
Europa concentra el 60 % de los activos identificados en riesgo, lo que la convierte en la región más expuesta a esta reestructuración industrial.
El análisis correspondiente a 2025 también refleja una mejora del margen neto medio ponderado de las refinerías europeas, favorecida por las alteraciones geopolíticas que afectan a las exportaciones de productos petrolíferos rusos y por el fortalecimiento de los márgenes de los destilados medios.
En este contexto, Sines se beneficia de una configuración industrial orientada especialmente a la producción de gasóleo y combustible de aviación.
La concentración de las operaciones de refino de Galp en Sines, junto con las inversiones posteriores en modernización y descarbonización, ha contribuido a reforzar su capacidad para afrontar las dificultades del mercado.
Ronald Doesburg, miembro del Consejo Ejecutivo de Galp responsable de Operaciones Industriales, señaló:
«Los indicadores de este estudio confirman la calidad y la resiliencia operativa de la refinería de Sines en el contexto europeo e ibérico. En un sector en el que la presión regulatoria y los costes del carbono siguen aumentando, nuestra inversión en la transformación y la descarbonización —incluida la unidad de HVO/SAF y el proyecto de hidrógeno verde— constituye nuestra respuesta estratégica para mantener y reforzar la competitividad de Sines durante las próximas décadas».
Tres ventajas que refuerzan la competitividad de Sines
El posicionamiento de la refinería portuguesa responde a una combinación de características tecnológicas, operativas y logísticas que favorecen su actividad.
Capacidad de conversión profunda. La instalación dispone de unidades de hidrocraqueo, craqueo catalítico y reducción de viscosidad, que aportan flexibilidad para procesar crudos más pesados y competitivos y transformarlos en productos de mayor valor añadido. Los destilados medios representan más del 45 % de su producción.
Ubicación logística atlántica. Su emplazamiento en un puerto de aguas profundas permite una mayor flexibilidad en las operaciones de transporte y abastecimiento. Esta característica reduce los costes logísticos respecto a otras refinerías europeas situadas en el interior o en emplazamientos mediterráneos con mayores restricciones. También favorece la obtención de márgenes durante periodos de alteraciones en las cadenas logísticas internacionales, como los registrados en 2025.
Infraestructura integrada y posición regional. La conexión con instalaciones portuarias y logísticas refuerza la capacidad de Sines para abastecer el mercado ibérico y competir frente a las importaciones de productos petrolíferos terminados.
Galp invierte 650 millones para convertir Sines en un polo de energía verde
La competitividad de la refinería también está vinculada a su proceso de transformación industrial. Galp está destinando 650 millones de euros a convertir Sines en un centro energético orientado a soluciones con menores emisiones de carbono.
El proyecto contempla dos instalaciones principales: un electrolizador para producir hidrógeno verde y una unidad de fabricación de biocombustibles avanzados.
El electrolizador tendrá una potencia de 100 MW y permitirá sustituir el consumo de aproximadamente 15.000 toneladas anuales de hidrógeno gris, contribuyendo a reducir la utilización de hidrógeno producido mediante procesos convencionales.
Por otra parte, la nueva unidad de biocombustibles dispondrá de una capacidad de producción de 270.000 toneladas anuales de HVO y SAF, destinados a aplicaciones como los combustibles renovables y la aviación sostenible.
Estas inversiones forman parte de la estrategia de Galp para adaptar sus actividades industriales a las exigencias de descarbonización y fortalecer la competitividad del complejo a largo plazo.
El análisis de Wood Mackenzie apunta a que las inversiones destinadas a reducir las emisiones pueden desempeñar un papel relevante en la competitividad futura del sector del refino.
Asimismo, señala que el cumplimiento de los objetivos europeos requerirá diferentes soluciones tecnológicas complementarias, entre ellas el coprocesamiento y la producción de combustibles con menores emisiones de carbono.
Las nuevas instalaciones de hidrógeno verde y biocombustibles comenzarán a operar en 2027
Galp prevé iniciar en 2027 las operaciones comerciales de sus primeras unidades de producción de hidrógeno verde y de HVO/SAF en Sines.
La entrada en funcionamiento de estas instalaciones supondrá un nuevo paso en la transformación de la refinería, al incorporar producción de hidrógeno renovable y biocombustibles avanzados a su actividad industrial.
Con este desarrollo, la compañía aspira a consolidar Sines como el primer centro energético integrado de bajas emisiones de carbono de la Península Ibérica.
El proyecto busca mantener la competitividad de las operaciones de refino mientras incorpora tecnologías y procesos vinculados a la transición energética, en un escenario en el que la industria europea afronta mayores exigencias regulatorias, costes asociados al carbono y cambios estructurales en la demanda de combustibles.



