Las principales asociaciones del sector defienden los accesos flexibles como una herramienta clave para integrar nueva demanda eléctrica y acelerar la transición energética.
Las principales asociaciones vinculadas al sector eléctrico y al almacenamiento energético en España han alcanzado un Acuerdo Marco para trasladar una posición común sobre la implantación de permisos de acceso flexible a la red de distribución eléctrica. La iniciativa se produce en el marco de la propuesta de Resolución que actualmente tramita la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
El acuerdo ha sido suscrito por aelēc, ASEME, CIDE, AEPIBAL, ASEALEN y ENTRA, que consideran los accesos flexibles una herramienta esencial para facilitar nuevas conexiones en un contexto de creciente saturación de la red.
Las entidades alertan de que la rápida electrificación de la economía, junto al desarrollo de nuevos proyectos industriales y de almacenamiento energético, está provocando un fuerte incremento de la demanda de acceso a las redes de distribución. Ante este escenario, defienden que los permisos flexibles pueden convertirse en una solución eficaz para compatibilizar el crecimiento de la demanda con la capacidad disponible de la red eléctrica.
El Acuerdo Marco realiza una valoración positiva del avance regulatorio promovido por la CNMC, resultado del trabajo conjunto desarrollado durante los últimos años entre el regulador, los gestores de red y las asociaciones sectoriales. La propuesta regulatoria contempla tres tipos de permisos flexibles.
El primero, denominado tipo 0, corresponde a suministros limitados a determinadas franjas horarias, con desconexión automática en caso de incumplimiento del patrón establecido. El tipo 1 permite utilizar el punto de conexión con capacidad flexible, aunque el suministro puede ser interrumpido si el distribuidor detecta congestiones o incidencias en la red. Por último, el tipo 2 combina una parte de capacidad firme garantizada con otra flexible cuya disponibilidad depende de las condiciones operativas de la red de distribución.
No obstante, las asociaciones consideran necesario definir principios comunes que garanticen que estos permisos sean operativos para los distribuidores y, al mismo tiempo, atractivos y eficaces para integrar nueva demanda eléctrica. El acuerdo también destaca la conveniencia de establecer criterios homogéneos entre distribuidores y facilitar una implantación progresiva de los distintos modelos de acceso flexible.
Asimismo, las organizaciones firmantes consideran fundamental acelerar tanto el despliegue técnico como el desarrollo regulatorio de estas soluciones, reforzando la coordinación entre regulador, operadores de red y usuarios.
El documento concluye que los permisos de acceso flexible representan una pieza estratégica para compatibilizar el crecimiento de la demanda eléctrica con la planificación de las redes, favoreciendo tanto la competitividad industrial como el avance de la transición energética.



