RESUMEN: En un contexto de transformación energética e industrial acelerada, AEDIVE ha presentado su Anuario 2025-2026 reivindicando el vehículo eléctrico como un eje estratégico para la competitividad, la autonomía industrial y el desarrollo económico de España. Con una inversión de 395 millones de euros en infraestructura de recarga y más de 254.000 nuevas matriculaciones en 2025, la asociación defiende que la electrificación del transporte debe consolidarse como un proyecto de país, respaldado por estabilidad normativa, colaboración público-privada y consenso político.
La movilidad eléctrica busca madurez industrial y estabilidad normativa
El informe, presentado en el auditorio del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos ante más de 200 profesionales del sector, radiografía un ejercicio de crecimiento sostenido. Durante 2025 se destinaron 395 millones de euros al despliegue de puntos de recarga de acceso público, alcanzando los 50.000 equipos operativos en todo el territorio nacional. Este avance en infraestructura, considerado clave para reforzar la confianza del usuario, consolida una red que comienza a dar cobertura estructural al parque móvil electrificado.
En el ámbito de las matriculaciones, el ejercicio cerró con 254.783 vehículos electrificados, lo que supone una cuota del 20% sobre el total anual. Estas cifras elevan el parque móvil electrificado en España hasta casi 855.000 unidades, confirmando una tendencia ascendente que sitúa al país en una fase de consolidación del mercado. Para la asociación, estos datos evidencian la robustez del sector y su capacidad de generar actividad económica, empleo cualificado y cadena de valor industrial.
Durante el acto intervinieron representantes institucionales como Alberto Ruiz, director general de Programas Industriales del Ministerio de Industria y Turismo, y el diputado Héctor Palencia, portavoz de Transportes en el Congreso por el Partido Popular. Ruiz anunció que las ayudas previstas en el Plan Auto+ no llegarán antes de junio, aunque tendrán carácter retroactivo desde el 1 de enero, y subrayó el carácter estratégico del vehículo eléctrico dentro del tejido industrial español.
El director general de AEDIVE, Arturo Pérez de Lucia, defendió que la movilidad eléctrica va más allá de la descarbonización y del cambio tecnológico, al implicar una transformación integral que afecta a la economía, la energía, el empleo y la autonomía estratégica del país. La asociación reclamó certidumbre regulatoria, coordinación entre administraciones y unidad sectorial, insistiendo en que la electrificación del transporte debe quedar fuera del debate ideológico para consolidarse como un proyecto compartido que permita convertir la transición en una oportunidad industrial y territorial.



