La asociación sostiene que el colapso eléctrico fue consecuencia de una situación de fragilidad acumulada y reclama más transparencia para analizar las causas del incidente
La presidenta de aelēc, Marina Serrano, ha defendido ante la Comisión de Investigación del Congreso de los Diputados que el apagón registrado el 28 de abril de 2025 no fue consecuencia de un único incidente aislado, sino del resultado de un problema sistémico relacionado con el control de tensión que, según la asociación, venía manifestándose desde meses antes del colapso eléctrico.
Según las declaraciones difundidas por la organización con motivo de la comparecencia, la información conocida hasta la fecha apunta a que la pérdida de suministro respondió a una situación de vulnerabilidad estructural del sistema eléctrico, agravada por distintos incidentes registrados durante la jornada, pero no explicada exclusivamente por ninguno de ellos.
Una operación con márgenes de seguridad reducidos
aelēc sostiene que para el 28 de abril ya se habían previsto unas condiciones operativas que requerían una gestión especialmente prudente. Sin embargo, afirma que el Operador del Sistema optó por operar con el nivel más bajo de generación síncrona del año, reduciendo los márgenes de seguridad y limitando la capacidad del sistema para absorber perturbaciones.
La asociación considera que esta decisión incrementó la fragilidad de la red y que los incidentes registrados durante la mañana únicamente desencadenaron un colapso que ya encontraba al sistema en una situación especialmente vulnerable.
Asimismo, recuerda que desde primeras horas del día se registraron variaciones bruscas y repetidas de tensión que, según señala, fueron comunicadas al Operador del Sistema. Añade que tanto la reconstrucción realizada por ENTSO-E como los registros operativos reflejan la existencia de señales tempranas de inestabilidad, en un contexto en el que ya se habían producido episodios similares durante los meses anteriores, con desconexiones de instalaciones de generación y de grandes consumidores industriales.
El límite de tensión, otro de los factores señalados
Entre los aspectos destacados por aelēc figura también el margen operativo de la red de transporte.
La asociación afirma que España es el único país europeo que opera habitualmente redes de 400 kV hasta 435 kV, lo que deja un margen de apenas 5 kV respecto a la actuación de las protecciones eléctricas. A su juicio, esta situación incrementa el riesgo sistémico y no resulta coherente con los criterios de seguridad industrial, citando en este sentido recientes observaciones de la CNMC.
Defensa de la actuación de las empresas asociadas
Respecto al comportamiento de las centrales de generación integradas en aelēc, Marina Serrano aseguró que todas las instalaciones actuaron conforme a la normativa vigente y cumplieron los requisitos técnicos establecidos en el Procedimiento de Operación 7.4 y el resto de obligaciones aplicables.
La asociación sostiene que no se produjeron disparos intempestivos ni incumplimientos de los límites de tensión o frecuencia, y recuerda que las limitaciones técnicas de determinadas tecnologías, como la nuclear, eran conocidas y habían sido aceptadas por el Operador del Sistema desde hace décadas.
Reclama más transparencia y acceso a la información
En su comparecencia, Serrano reiteró que la legislación atribuye al Operador del Sistema la responsabilidad de garantizar la seguridad y continuidad del suministro, al ser el único agente con una visión integral del funcionamiento de la red y con capacidad para adoptar medidas de operación, mercado y maniobra.
La presidenta de aelēc defendió además que, tras el apagón, el sistema ha pasado a operar con criterios más conservadores mediante una mayor programación de generación síncrona, circunstancia que, a su juicio, demuestra que era posible gestionar el sistema con mayores niveles de seguridad.
La asociación considera que las modificaciones regulatorias aprobadas tras el incidente constituyen un primer paso, aunque reclama reforzar la transparencia, el intercambio de información y la colaboración técnica entre todos los agentes implicados.
En este sentido, solicita que se facilite el acceso a los datos técnicos utilizados para analizar el apagón, incluyendo la información del estimador de estado del 28 de abril, con el objetivo de que empresas, expertos y comunidad académica puedan participar en un análisis completo que permita extraer lecciones para reforzar la resiliencia del sistema eléctrico.



