El proyecto “Mujeres con Raíces” reúne seis historias de agricultoras, ganaderas y emprendedoras rurales que impulsan la sostenibilidad, el consumo local y el futuro de los pueblos.
AFAMMER y la iniciativa Legados han presentado una nueva edición del proyecto “Mujeres con Raíces. Fortaleciendo la comunidad y el futuro del campo”, una iniciativa que da voz a mujeres vinculadas al medio rural a través de una serie de seis cortometrajes grabados en diferentes localidades de Almería, Murcia y Ciudad Real.
La propuesta pone el foco en mujeres que desarrollan su actividad en sectores como la agricultura, la ganadería, la cosmética ecológica, el comercio responsable, la divulgación agroalimentaria o la sumillería, visibilizando su contribución al mantenimiento de la vida en los pueblos y al fortalecimiento de la economía local.
Las protagonistas de esta edición son Juani Pérez, agricultora en Adra; Verónica Molina, impulsora de Eco Vega de Acá; Manuela Simón García, creadora de la firma de cosmética ecológica Botón de Oro; Carmen Cabrera, presidenta de AFAMMER y ganadera en Ciudad Real; las hermanas Carmen e Inma Marín, dedicadas a la ganadería en Murcia; y María Antonia Fernández, periodista y sumiller de Membrilla.

A través de sus testimonios, el proyecto busca reforzar el papel de las mujeres rurales como referentes sociales y económicos dentro de sus territorios. Además, la iniciativa pretende conectar sostenibilidad, consumo de proximidad y liderazgo femenino como herramientas para impulsar el futuro del medio rural.
Las entrevistas, disponibles en el canal de YouTube y redes sociales de Mujeres con Raíces, muestran cómo estas profesionales defienden una forma de vida ligada a la tierra, al producto local y a la preservación del entorno.
Uno de los ejes principales de la serie es la reivindicación del valor del trabajo agrícola y ganadero. Juani Pérez, agricultora desde los años 80 en Adra, recuerda las dificultades que afrontaban las mujeres del campo hace décadas y destaca cómo la modernización y la profesionalización han mejorado las condiciones del sector. “La agricultura sigue siendo el mejor oficio porque permite trabajar en contacto directo con la tierra y dejar un legado a las siguientes generaciones”, asegura.

Desde Almería, Verónica Molina apuesta por el consumo responsable y de cercanía como vía para fortalecer la economía circular y apoyar a pequeños productores locales. Su proyecto Eco Vega de Acá trabaja para recuperar huertas tradicionales y acercar productos ecológicos y de temporada al consumidor.
Por su parte, Manuela Simón García explica cómo la tradición familiar y la innovación pueden convertirse en oportunidades de emprendimiento rural. Su marca de cosmética natural Botón de Oro combina ingredientes de proximidad, plantas medicinales y conocimiento científico. “A las mujeres rurales no les falta formación; necesitan más apoyo institucional y visibilidad”, defiende.

La ganadería también ocupa un lugar destacado dentro de las entrevistas. Carmen Cabrera subraya la importancia del campo en la seguridad alimentaria y recuerda que el relevo generacional sigue siendo uno de los grandes desafíos del sector. Además, reivindica el creciente protagonismo de las mujeres en la gestión y titularidad de las explotaciones agrarias.
En la misma línea, las hermanas Carmen e Inma Marín relatan la realidad de trabajar en un sector todavía muy masculinizado y marcado por la dificultad para conciliar. Su experiencia muestra la exigencia diaria de la actividad ganadera y la necesidad de seguir avanzando en reconocimiento y oportunidades para las mujeres rurales.

La serie concluye con la visión de María Antonia Fernández, periodista y sumiller, quien pone en valor el papel de la cultura, la formación y la divulgación gastronómica como motores de dinamización territorial. Según explica, el producto local puede convertirse en una herramienta clave para generar empleo, atraer turismo y reforzar la identidad de los pueblos.
Con esta nueva edición de Embajadoras de Raíces, AFAMMER y Legados buscan seguir impulsando una red de mujeres referentes capaces de compartir experiencias, promover buenas prácticas y reforzar la visibilidad del medio rural y de quienes trabajan cada día para sostenerlo.




