La asociación advierte de que la adicionalidad y la correlación horaria previstas podrían obligar a instalar hasta once veces más potencia renovable y almacenamiento que la potencia consumida, y reclama una aplicación progresiva de los requisitos
APPA Renovables ha pedido al Gobierno que revise los criterios de adicionalidad y correlación horaria incluidos en el proyecto de real decreto sobre centros de datos. La asociación defiende que estas instalaciones funcionen con electricidad 100% renovable, pero propone que, en una primera etapa, ese objetivo se mida en términos anuales y que las exigencias horarias se incorporen progresivamente conforme avance el desarrollo de las redes, el almacenamiento y la generación gestionable.
La organización considera que el diseño actual puede dificultar la implantación de nuevos centros de datos en España y, en determinados casos, incentivar a los operadores a recurrir a generación propia mediante gas fuera de la red eléctrica.
APPA sostiene además que el sistema eléctrico español ya desaprovecha una parte significativa de su producción renovable potencial y considera que instalar exclusivamente nueva capacidad de generación sin resolver las limitaciones de redes, almacenamiento y demanda no solucionará este problema.
José María González Moya, director general de APPA Renovables, resume la posición de la asociación:
“Estamos completamente a favor de que los centros de datos consuman electricidad renovable. De hecho, proponemos elevar el objetivo del 80% al 100%. Lo que pedimos es que el consumo renovable se acredite mediante una correlación anual que permita aprovechar la electricidad limpia que el sistema ya está desperdiciando y, según se desarrolle el sector, se valore hacer más restrictivas las medidas”.
Del 80% renovable horario al 100% en cómputo anual
El proyecto normativo establece que los nuevos centros de datos deberán cubrir en cada hora al menos el 80% de su consumo mediante nuevas instalaciones renovables. Además, cada megavatio de nueva demanda deberá asociarse a capacidad renovable instalada durante los 18 meses anteriores.
APPA valora positivamente que la regulación introduzca criterios relacionados con la eficiencia, el consumo de agua y la sostenibilidad. También reconoce la necesidad de actuar ante los más de 12 GW de acceso concedidos desde 2021 y frente a posibles solicitudes especulativas.
Sin embargo, considera que el sistema planteado no refleja adecuadamente las características del sistema eléctrico.
El requisito del 80% horario no implica, según la asociación, instalar únicamente 0,8 MW renovables por cada megavatio consumido. El funcionamiento prácticamente constante de los centros de datos y la variabilidad de la generación solar y eólica obligarían a combinar tecnologías, sobredimensionar la capacidad y utilizar almacenamiento.
Una simulación realizada por APPA con perfiles horarios de 2025, baterías de cuatro horas y una eficiencia del 90% calcula que, por cada 1 MW de potencia consumida por un centro de datos, serían necesarios 3,93 MW solares, 3,69 MW eólicos y 3,65 MW de baterías, equivalentes a 14,6 MWh.
En conjunto, la configuración alcanzaría 11,26 MW de potencia asociada por cada MW demandado.
APPA considera difícil alcanzar estas magnitudes
La asociación sostiene que estas necesidades serían difíciles de asumir tanto desde el punto de vista económico como desde la capacidad real de despliegue renovable.
Para cumplir con las previsiones de la Estrategia de Inteligencia Artificial española, que estima una demanda de centros de datos de 4.000 MW en 2030, APPA calcula que serían necesarios más de 15.000 MW adicionales de energía eólica, lo que supondría multiplicar por cinco el actual ritmo de instalación.
Frente a este planteamiento, propone establecer inicialmente una obligación de 100% de electricidad renovable en cómputo anual, flexibilizar temporalmente la adicionalidad y aumentar gradualmente las exigencias cuando se hayan desarrollado suficientemente las redes, el almacenamiento, las tecnologías renovables gestionables y la propia demanda eléctrica.
González Moya señala:
“No proponemos rebajar el objetivo, sino aumentarlo de forma viable. Un 100% renovable anual es mucho más ambicioso en volumen que un 80% horario, es viable para los desarrolladores y evita exigir desde el primer día un sistema hasta once veces mayor que la demanda. Esta barrera puede determinar que la inversión se realice en España o se marche a otro país”.
El director general de APPA añade que exigir el cumplimiento de estas condiciones individualmente a cada centro de datos podría resultar ineficiente para el conjunto del sistema eléctrico y para el despliegue de nueva generación renovable, además de complicar la aceptación social de los nuevos proyectos.
Aprovechar la electricidad renovable que ya no se integra
Otro de los puntos cuestionados por APPA es el criterio de adicionalidad.
Según la asociación, la combinación de vertidos técnicos y económicos provoca actualmente que se desaproveche más de una cuarta parte de la electricidad que las instalaciones renovables podrían llegar a producir.
La organización considera que obligar a vincular toda nueva demanda exclusivamente a plantas construidas expresamente para abastecerla puede impedir aprovechar electricidad renovable que ya existe, pero que no llega a integrarse debido a las limitaciones de demanda, redes, almacenamiento o flexibilidad.
APPA también señala una posible falta de continuidad con el marco regulatorio previo. Hasta ahora, las solicitudes de acceso para nueva demanda podían asociarse a instalaciones de generación existentes hasta determinados límites. Con los nuevos requisitos, algunas plantas con más de 18 meses de funcionamiento dejarían de cumplir los criterios de adicionalidad.
La asociación pide que la nueva regulación tenga en cuenta los proyectos iniciados bajo las reglas anteriores para evitar incompatibilidades.
El riesgo de incentivar generación con gas fuera de la red
APPA advierte además de un posible efecto contrario al objetivo perseguido por la regulación.
A su juicio, si la adicionalidad y la correlación horaria se convierten en condiciones demasiado restrictivas para obtener acceso a la red, algunos operadores podrían optar por producir su propia electricidad utilizando gas mediante sistemas aislados de la red eléctrica.
La asociación recuerda que distintas multinacionales tecnológicas han anunciado inversiones relacionadas con generación fósil e incluso con la fabricación de turbinas de gas para garantizar el suministro de sus instalaciones.
“Una norma diseñada para impulsar el consumo renovable puede acabar incentivando centrales de gas fuera de la red si es demasiado exigente. Esto podría suponer menos integración renovable, más emisiones y un sistema energético paralelo a la planificación eléctrica”, advierte González Moya.
Hidrógeno renovable y biometano como referencia
APPA compara la regulación propuesta para los centros de datos con el marco desarrollado para el hidrógeno renovable.
España planteó en 2020 un objetivo de entre 300 y 600 MW de electrolizadores en 2024 y 4 GW en 2030, mientras que la Unión Europea aspiraba a alcanzar 6 GW en 2024.
El Reglamento Delegado (UE) 2023/1184 introdujo requisitos de adicionalidad y correlación temporal y geográfica para la producción de hidrógeno renovable, aunque estableció periodos transitorios que permitían recurrir a instalaciones existentes y mantener la correlación mensual hasta 2029, retrasando la aplicación horaria hasta 2030.
Pese a esta transición, APPA señala que en 2024 Europa apenas superaba los 200 MW de electrolizadores instalados, lejos de los objetivos previstos.
La asociación identifica también al biometano como una tecnología que, junto a la cogeneración y la generación distribuida, podría aportar respaldo y flexibilidad a los centros de datos.
Con un potencial estimado de 25 a 35 TWh anuales, APPA considera que el biometano podría alimentar instalaciones de cogeneración de alta eficiencia para reforzar el suministro de este tipo de consumidores.
Una oportunidad industrial que APPA pide preservar
Los desarrolladores internacionales de centros de datos comparan costes, disponibilidad de energía, plazos y regulación antes de decidir dónde localizar sus inversiones.
APPA considera que unas exigencias desproporcionadas podrían desplazar proyectos hacia otros países o favorecer modelos de generación fuera de la red.
Su propuesta pasa por sustituir inicialmente el 80% renovable horario por un 100% renovable anual, introducir gradualmente requisitos más exigentes de correlación y adicionalidad y permitir el uso de generación renovable ya existente mientras continúe habiendo niveles elevados de vertidos.
La asociación plantea también incentivar el consumo en las horas y zonas donde existan excedentes renovables, favorecer el almacenamiento y la flexibilidad, agilizar los trámites, ampliar las redes eléctricas y apoyar tecnologías de generación gestionable.
González Moya concluye:
“España puede convertir su abundancia renovable en una ventaja competitiva. Pero, si confundimos ambición con rigidez, perderemos esta oportunidad. Queremos centros de datos 100% renovables, conectados a la red y aprovechando el precio competitivo de la electricidad limpia que hoy desperdiciamos; no centros aislados quemando gas”.



