RESUMEN: La promotora andaluza Arena Green Power ve peligrar su macroplan de inversión en Navarra tras la negativa del Gobierno foral a 46 de sus proyectos renovables y 16 evaluaciones ambientales desfavorables. La compañía, que anunció una inversión de 450 millones de euros en 2023, advierte que podría retirar parte de sus planes si la situación no cambia.
NOTICIA: Lo que se presentó hace dos años como una gran apuesta inversora en energías renovables en Navarra empieza a torcerse. El grupo andaluz Arena Green Power, que en 2023 anunció su desembarco en la Comunidad Foral con una inversión prevista de más de 450 millones de euros entre 2025 y 2026, ha visto cómo 46 de sus proyectos han sido rechazados y otros dieciséis han recibido una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) desfavorable.
En total, la empresa había proyectado 113 parques eólicos y fotovoltaicos distribuidos en 37 municipios, con una potencia instalada conjunta de 475 megavatios (242 MW solares y 233 MW eólicos). El plan incluía la creación de 700 empleos durante la fase de construcción y 60 puestos fijos una vez en operación. Sin embargo, el futuro del proyecto se tambalea.
Inversiones en revisión y posible retirada parcial de Navarra
Según ha confirmado Javier Marín, responsable de la oficina de Arena Green Power en Pamplona, la inversión final será «inferior a la prevista» y la compañía se encuentra en fase de análisis ante el elevado número de rechazos.
“Cada aerogenerador lleva aparejada una cuantía. Si un proyecto no sale adelante, ya no entra en nuestra planificación. No descartamos retirar parte de la inversión de Navarra”, señala Marín.
De los 46 proyectos denegados, 24 son fotovoltaicos (en Noáin, Tudela, Corella, Cendea de Olza, Miranda de Arga, Tafalla, Olite y Falces) y 22 son eólicos, situados en Leache, Aibar, Sangüesa, Monreal, Leoz, Basaburua, Imotz y Tudela, entre otros municipios.
A ellos se suman los dieciséis parques eólicos con DIA desfavorable, ubicados en zonas como Olaibar, Odieta, Esteribar, Anué, Lezaún, San Martín de Unx, Lerga, Tafalla y Olite. Si se confirman todas las negativas, más de la mitad de los proyectos quedarían fuera. Actualmente, 51 expedientes siguen en tramitación, 38 eólicos y 13 solares, aunque la empresa reconoce que el “nivel de incertidumbre es mucho más alto”
Motivos ambientales: impacto sobre fauna y paisaje
El Gobierno de Navarra justifica los rechazos principalmente por los impactos significativos sobre la fauna y el paisaje. Algunos parques se ubican en áreas donde habitan especies vulnerables o en peligro de extinción, como el milano real, el águila perdicera o el quebrantahuesos, en zonas protegidas dentro de la Red Natura 2000.
Las resoluciones advierten que los aerogeneradores podrían aumentar el riesgo de colisiones mortales y afectar a rutas migratorias de aves, especialmente de grullas. También señalan los perjuicios paisajísticos en entornos con encinares, robledales, pinares y praderas protegidas.
Otro de los argumentos recurrentes es la saturación de infraestructuras eólicas en determinadas áreas. En la sierra de Izco, por ejemplo, ya operan 227 aerogeneradores en un radio de 10 kilómetros, y en la Zona Especial de Conservación (ZEC) Montes de la Valdorba se concentran 466 más.
La respuesta de Arena Green Power
Desde la compañía reconocen que algunos proyectos estaban planteados en “zonas complejas”, pero se muestran sorprendidos por el alto número de rechazos.
“En ciertos casos percibimos una posición excesivamente crítica por parte de Medio Ambiente”, afirma Marín, quien considera que algunas resoluciones tienen una visión demasiado conservadora sobre el impacto en la fauna.
El ingeniero defiende que Navarra cuenta con numerosos parques eólicos en funcionamiento que han permitido recopilar datos sólidos sobre la convivencia con las especies protegidas. Según explica;
“hay aves que, pese a nidificar cerca de los aerogeneradores, no se acercan a ellos, y otras mantienen poblaciones estables desde hace dos décadas”.
Por ello, pide a las administraciones “coherencia” entre el discurso político favorable a las renovables y la práctica administrativa:
“No pedimos que se aprueben todos los proyectos, pero a veces los técnicos se enfrentan a incoherencias difíciles de resolver.”
Posibles recursos y negociación
Arena Green Power está analizando las resoluciones con el objetivo de salvar algunos proyectos y buscar un entendimiento con las autoridades forales. No descarta recurrir ciertas decisiones si considera que los informes técnicos no están bien fundamentados.
“Siempre apostaremos por el diálogo antes que por la vía judicial, pero no aceptaremos conclusiones técnicas que no estén justificadas”, concluye Marín.
Un caso que refleja las tensiones del desarrollo renovable
El conflicto entre la empresa andaluza y el Gobierno de Navarra ilustra las tensiones crecientes entre el impulso a las energías limpias y la protección ambiental. A medida que se multiplican los proyectos renovables, las administraciones autonómicas afrontan el reto de equilibrar el desarrollo energético con la conservación del territorio y la biodiversidad.
Arena Green Power, que mantiene su sede en Pamplona con tres empleados, estudia ahora si mantendrá su apuesta en Navarra o redirigirá parte de su inversión hacia otras comunidades.



