RESUMEN: La Generalitat de Catalunya ha desplegado ya más de 600 plazas de carga eléctrica en edificios públicos, como parte de la primera fase del plan de electrificación de su flota y servicios. Esta iniciativa se enmarca en la estrategia regional de movilidad sostenible 2025-2030, que aspira a multiplicar la infraestructura de recarga y extenderla a centros educativos, hospitales y espacios deportivos.
NOTICIA: La Generalitat de Catalunya ha intensificado este inicio de año su impulso hacia una movilidad institucional más limpia tras poner en marcha la primera fase de una red de recarga eléctrica que supera las 600 plazas operativas en aparcamientos de edificios públicos y centros administrativos de toda la región. Con este paso, la administración autonómica materializa un compromiso creciente con la descarbonización del transporte y la modernización de su infraestructura propia.
Esta iniciativa forma parte del Plan de Impulso del Vehículo Eléctrico 2025-2030, un programa que busca integrar de manera progresiva la electrificación en el funcionamiento diario de los servicios públicos y, a su vez, allanar el camino hacia una red más amplia que pueda dar cobertura también al uso ciudadano en el futuro.
Hasta diciembre pasado, la Generalitat completó 96 actuaciones de electrificación en edificios administrativos, alcanzando ya el 90 % de los objetivos previstos en esta fase inicial. Estas obras, que empezaron a licitarse el verano anterior con un presupuesto global de 3,35 millones de euros, recibieron apoyo financiero a través del programa de incentivos a la movilidad sostenible Plan Moves III, con respaldos europeos que impulsan la transición energética en la administración pública.
En total, desde junio de 2024 se han habilitado 604 plazas de recarga en instalaciones propias de los distintos departamentos y entidades públicas. El plan contempla incrementar esta cifra en alrededor de 80 nuevos puntos durante el primer cuatrimestre de 2026, consolidando uno de los pilares de la política de electrificación en Cataluña.
Además de reforzar las capacidades de recarga para la flota oficial, que supera los 1.600 vehículos eléctricos, la mayoría con etiqueta de cero emisiones, la estrategia prevé avanzar hacia una segunda fase en la que se instalarán puntos de recarga en centros educativos, hospitales y equipamientos deportivos. El objetivo es alcanzar 4.000 estaciones accesibles al público, amplificando el despliegue de infraestructura en todo el territorio catalán.
Este plan es visto por los expertos como un paso clave para consolidar la movilidad eléctrica en el sector público y como un modelo replicable en otras administraciones regionales, al combinar inversión, sostenibilidad y planificación a largo plazo dentro de un horizonte de electrificación estatal y europea.



