RESUMEN: El Pla Territorial Sectorial per a la Implantació de les Energies Renovables (Plater) no verá la luz hasta comienzos de 2027, según ha confirmado la consellera de Territori, Sílvia Paneque. El Govern catalán promete un proceso participativo con los municipios y prevé reducir a la mitad la ocupación territorial prevista inicialmente, con solo un 1,2% del suelo destinado a nuevas instalaciones renovables.
NOTICIA: El Govern de Catalunya ha decidido aplazar hasta principios de 2027 la aprobación definitiva del Pla Territorial Sectorial per a la Implantació de les Energies Renovables (Plater), el documento que marcará el futuro de la energía eólica y solar en la comunidad. Así lo anunció la consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque, quien explicó que el objetivo es garantizar un proceso participativo con administraciones locales y agentes del territorio.
El nuevo plan limitará la ocupación territorial de las energías renovables al 1,2% de la superficie catalana, la mitad de lo previsto inicialmente. Una decisión que busca conjugar el despliegue energético con la protección del paisaje, el suelo agrícola y los ecosistemas naturales.
Un calendario que se alarga hasta 2027
El Plater lleva más de dos años de retraso respecto al calendario inicial, fijado en 2023 bajo el impulso de ERC, que prometió un nuevo modelo de implantación renovable frente al anterior decreto de Damià Calvet.
Según Paneque, los trabajos preliminares ya se han compartido con diputaciones, consejos comarcales y ayuntamientos, con la intención de abrir una exposición pública a inicios de 2026. Este proceso durará tres meses, en lugar de los 45 días habituales, para facilitar la presentación de alegaciones y sugerencias locales.
“La voluntad es que a finales de 2026 o principios de 2027 el Govern pueda aprobar por decreto el Plater y ponerlo en vigor ese mismo año”, señaló la consellera.
El documento pretende garantizar una ordenación territorial compatible con las renovables, estableciendo las bases para un desarrollo equilibrado de la energía solar y eólica.
Objetivos renovables y reducción del impacto territorial
El nuevo plan define una estrategia más contenida en el uso del suelo. Aunque el 18% del territorio catalán se considera apto para la energía eólica terrestre, el Govern prevé que solo se utilice el 0,2% para este fin. En conjunto, la ocupación total del territorio para nuevas instalaciones se reducirá al 1,2%, frente al 2,5% que marcaba la Prospectiva Energètica de Catalunya 2050 (Proencat).
El objetivo final del Plater es electrificar la demanda energética catalana y cubrir el 97,5% del consumo con fuentes renovables en 2050. Para lograrlo, se prevé la instalación de 62.000 MW de potencia renovable antes de esa fecha, de los cuales 14.000 MW se ubicarán en edificios y suelos artificializados y los 48.000 MW restantes en terrenos no urbanizados.
Una planificación más precisa y municipalizada
El Plater fijará objetivos mínimos de generación renovable por municipio, así como zonas de aceleración y corredores de evacuación eléctrica. Se trata, según la Generalitat, de una herramienta urbanística que definirá las áreas prioritarias para cada tecnología.
Los trabajos preliminares han identificado 3.362 km² de superficie prioritaria para fotovoltaica (el 10,5% del territorio), aunque solo se prevé utilizar 314 km², equivalentes al 1% de Catalunya. En el caso de la energía eólica, se consideran aptos 5.791 km² (18% del territorio), pero solo se ocuparán 69 km², un 0,2%.
El documento proyecta alcanzar en 2050 una capacidad instalada de 19.394 MW fotovoltaicos y 23.136 MW eólicos. Las áreas solares estarán distribuidas de forma homogénea por todo el territorio, mientras que los parques eólicos se concentrarán en el norte de Girona y en las comarcas de Tarragona.
Prioridad para cubiertas y suelos ya artificializados
Según explicó Anna Camp, directora del Institut Català d’Energia (ICAEN), la prioridad será instalar paneles solares en cubiertas y fachadas de edificios, así como en espacios urbanizados o con infraestructuras existentes, como carreteras, vertederos o polígonos industriales.
“Queremos aprovechar primero los espacios ya transformados antes de ocupar nuevos suelos rurales o agrícolas”, subrayó Camp.
El mapa preliminar excluye las zonas agrícolas de alto valor productivo y aplica un modelo de selección basado en 14 capas de información territorial, evaluando criterios ambientales, paisajísticos y técnicos “de forma objetiva y transparente”.
Los ayuntamientos contarán con asistencia técnica del Govern para elaborar sus propuestas y formular alegaciones dentro del proceso participativo.
Reacciones del sector eólico: preocupación por los plazos
El prolongado calendario ha generado preocupación en el sector renovable. El consultor energético Jaume Morrón advirtió que el retraso;
“podría coincidir con las elecciones municipales de 2027, lo que conllevaría el riesgo de paralizar la aprobación definitiva del plan”.
Actualmente, Catalunya cuenta con 1.400 MW de potencia eólica y 440 MW solar fotovoltaica instalados en tierra, lo que apenas cubre el 15% de la demanda eléctrica. Los expertos coinciden en que el territorio necesita acelerar el despliegue si quiere cumplir los objetivos de descarbonización para 2050.
Una hoja de ruta hacia la soberanía energética
La consellera Paneque subrayó que el Plater busca:
“llevar a cabo una implantación ordenada de las energías renovables y avanzar hacia la soberanía energética y la neutralidad climática”.
La Generalitat confía en que la nueva metodología, más participativa y territorialmente equilibrada, permita superar los conflictos ambientales y sociales que han lastrado el desarrollo renovable en Catalunya durante las dos últimas décadas.
“El Plater empieza a caminar con el objetivo de garantizar una transición energética justa, equilibrada y con consenso social”, concluyó Paneque.



