La vivienda es una necesidad esencial. En España, se afronta el doble reto de responder a una creciente demanda habitacional y, al mismo tiempo, avanzar en los objetivos de descarbonización. Para lograrlo, resulta crucial que los nuevos desarrollos urbanísticos puedan conectarse de forma ágil, segura y fiable a una red eléctrica capaz de soportar el crecimiento urbano y las nuevas exigencias energéticas.
Un acceso limitado que pone en riesgo la construcción de viviendas
Actualmente, uno de los principales desafíos para el desarrollo de nuevas promociones es precisamente el acceso a la red eléctrica. Esta situación no solo ralentiza el crecimiento urbanístico, sino que compromete seriamente el cumplimiento de los objetivos climáticos y sociales del país. Aelēc y ASPRIMA han detectado diversas áreas de mejora que permitirían avanzar hacia un modelo urbano electrificado, sostenible y más adaptado a las necesidades actuales.
6,7 GW solicitados sin conectar: el reflejo de un cuello de botella estructural
En 2024, el sector urbanístico solicitó 6,7 GW de acceso a la red. Esta cifra evidencia el dinamismo del sector, pero también las limitaciones de la infraestructura eléctrica actual. Muchos de esos proyectos siguen sin conexión, principalmente por la saturación de la red de distribución o por abandonos debido a la incertidumbre y a los costes del proceso. Esta situación pone en peligro el objetivo nacional de construir al menos 250.000 viviendas al año.
Red eléctrica, pilar de la vivienda sostenible
Las redes eléctricas son la columna vertebral de la transición energética. Sin una infraestructura adecuada, resulta imposible avanzar hacia edificios con cero emisiones, barrios conectados a energías renovables y ciudades más limpias. Aelēc y ASPRIMA consideran incomprensible que esta red siga siendo un obstáculo para los nuevos desarrollos residenciales.
Propuestas clave para agilizar y flexibilizar el sistema
Entre las principales medidas propuestas por las entidades destacan:
– Mayor flexibilidad en la planificación de la red de transporte, con revisiones más frecuentes y ajustes puntuales.
– Mecanismos ágiles para añadir nuevas posiciones en subestaciones con espacio disponible, sin esperar autorización del Consejo de Ministros.
– Desarrollar una normativa que permita compartir posiciones de conexión y fomentar las conexiones de 220 kV, actualmente infrautilizadas.
– Publicar mapas de capacidad (como en la Circular 1/2024) para dotar de mayor transparencia al proceso y orientar mejor las decisiones de inversión.
Medidas adicionales imprescindibles para desbloquear el acceso a red
Además de lo anterior, aelēc y ASPRIMA proponen seis líneas de actuación adicionales:
1. Ajuste del límite de inversión en distribución.
2. Financiación pública para reforzar la red, evitando trasladar los costes a los promotores.
3. Un modelo retributivo competitivo que incentive el desarrollo de redes necesarias para atender la creciente demanda.
4. Identificación de proyectos urbanísticos estratégicos que se consideren de interés general.
5. Reforma del esquema de hitos administrativos, proponiendo una caducidad de los permisos de acceso si no se avanza tras cinco años, aunque permitiendo una prórroga de hasta tres años en función del avance del proyecto.
6. Ajustar los plazos administrativos a la realidad urbanística, creando un procedimiento específico para estos desarrollos, evitando duplicidades en la validación en caso de entrega de viviendas.
Una red eléctrica más fuerte para una vivienda más accesible
España necesita construir más vivienda, y debe hacerlo con criterios de asequibilidad, sostenibilidad, eficiencia y descarbonización. No puede permitirse que el acceso a las redes eléctricas frene este avance. Aunque algunas medidas ya se han puesto en marcha, todavía resultan insuficientes.
Desde aelēc y ASPRIMA se insiste en la necesidad de trabajar junto a las autoridades para lograr una red eléctrica más robusta, ágil y bien planificada, capaz de impulsar el desarrollo económico, acelerar la entrega de nuevas viviendas y atender las necesidades reales de la ciudadanía.



