RESUMEN: La patronal eólica gallega EGA alerta de que los retrasos judiciales y administrativos en la tramitación de proyectos energéticos pueden provocar la caída de futuras plantas de hidrógeno renovable en Galicia, poniendo en riesgo inversiones industriales, empleo y el avance de la transición energética en la comunidad.
La patronal eólica advierte de que la inseguridad en la tramitación amenaza inversiones estratégicas para la descarbonización y la industria
La Asociación de Energía Eólica de Galicia (EGA) ha advertido de que el actual bloqueo en la tramitación de proyectos renovables puede tener consecuencias directas sobre el desarrollo del hidrógeno verde en la comunidad. Según la patronal, la falta de agilidad administrativa y la acumulación de recursos judiciales generan un clima de incertidumbre que puede llevar a los promotores a replantearse o abandonar iniciativas estratégicas.
Desde EGA subrayan que el hidrógeno renovable está llamado a desempeñar un papel clave en la descarbonización de la industria y del transporte pesado, así como en la creación de nuevas cadenas de valor industrial. Sin embargo, advierten de que estos proyectos requieren grandes inversiones y una planificación a largo plazo, difícilmente compatibles con procesos administrativos prolongados e imprevisibles.
Incertidumbre regulatoria y riesgo para la inversión
La patronal pone como ejemplo proyectos de plantas de hidrógeno vinculados a desarrollos eólicos que podrían verse afectados si no se resuelven los bloqueos actuales. EGA insiste en que la inseguridad jurídica no solo retrasa los calendarios, sino que deteriora la imagen del territorio como destino atractivo para nuevas inversiones energéticas e industriales.
En un contexto en el que Galicia aspira a posicionarse como polo energético e industrial, el sector considera esencial encontrar un equilibrio entre la necesaria evaluación ambiental y una tramitación eficaz que permita avanzar sin frenar la implantación de tecnologías limpias.
EGA concluye que, sin soluciones que aporten certidumbre y coordinación entre administraciones, el desarrollo del hidrógeno renovable corre el riesgo de quedarse por debajo de su potencial, perdiendo una oportunidad clave para reforzar la competitividad industrial y cumplir los objetivos climáticos.



