RESUMEN: El biometano emerge como una alternativa limpia, autóctona y viable para avanzar en la descarbonización de España. Con un enorme potencial de producción, capaz de cubrir hasta el 40% de la demanda nacional de gas natural, este gas renovable se perfila como un pilar esencial en la transición energética y en el desarrollo de las zonas rurales.
Una oportunidad verde que ya está aquí
En un contexto marcado por la urgencia climática y la búsqueda de independencia energética, el biometano se consolida como una solución madura y disponible.
Producido a partir de residuos orgánicos, este gas renovable no solo reduce emisiones, sino que impulsa la economía circular y la seguridad de suministro, al tiempo que aprovecha infraestructuras ya existentes.
Según la Asociación Española del Gas (SEDIGAS), España podría cubrir hasta el 40% de su demanda nacional de gas natural con biometano, evitando la emisión de 8,3 millones de toneladas de metano y reduciendo de forma significativa la dependencia energética exterior.
Qué es el biometano y por qué es clave
El biometano es un gas renovable con propiedades equivalentes al gas natural, pero producido mediante la valorización de residuos urbanos, agrícolas y ganaderos, así como de lodos de depuradoras.
Este proceso no solo genera energía limpia, sino también fertilizantes orgánicos, cerrando el ciclo productivo y fomentando una economía circular real.
A diferencia de otras energías renovables, el biometano se puede almacenar y generar de forma continua, garantizando estabilidad en el suministro los 365 días del año. Además, puede transportarse por la infraestructura gasista actual sin requerir cambios técnicos ni costes adicionales para los consumidores.
Nedgia impulsa el gas verde en España
La distribuidora Nedgia, del grupo Naturgy, lidera el desarrollo del biometano en España a través de una red de más de 60.000 kilómetros, que podría abastecer a 5,5 millones de hogares en más de 1.100 municipios.
Actualmente, la red de Nedgia concentra el 80% del potencial del gas verde nacional, con 13 plantas operativas, cinco de ellas incorporadas este año, y múltiples proyectos en desarrollo.
“El biometano es hoy una alternativa real para avanzar en una transición energética sostenible, competitiva y socialmente justa. Con solo un 30% del potencial español, podríamos descarbonizar todo el parque de viviendas sin que los propietarios inviertan un euro”, señala Raúl Suárez, CEO de Nedgia.
El 72% de los consumidores considera que el biometano encaja con sus necesidades, según un estudio de Salvetti Llombart para Nedgia, y el 65% lo percibe como una fuente “diferencial” frente a otras renovables por su disponibilidad continua.
Potencial económico y social: energía que genera empleo
Más allá de sus beneficios ambientales, el desarrollo del biometano representa una oportunidad de reactivación rural.
Su expansión podría generar más de 20.000 empleos directos y 40.000 indirectos vinculados a la operación de plantas, además de 35.000 directos y 465.000 indirectos en su fase de construcción.
Este crecimiento también impulsaría la inversión en sectores primarios, fortaleciendo la cohesión territorial y reduciendo la huella de carbono del sistema energético nacional.
España ante el reto del liderazgo europeo
El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) ha duplicado el objetivo de producción de gases renovables hasta 20 TWh/año en 2030, alineándose con el plan europeo RepowerEU, que establece un horizonte de 35 TWh/año para el mismo periodo.
Sin embargo, el sector reclama un marco retributivo estable que facilite la integración del biometano en la red gasista, siguiendo el ejemplo de Francia, donde se ha pasado de 44 plantas a más de 700 en apenas siete años.
Una energía con futuro
El biometano combina tres elementos esenciales para una transición energética exitosa:
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Sostenibilidad ambiental, al reducir emisiones y residuos.
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Viabilidad económica, al aprovechar infraestructuras existentes.
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Impacto social positivo, al generar empleo y desarrollo rural.
Con el impulso adecuado, España podría consolidarse como un referente europeo en producción de gas renovable, transformando los residuos en energía limpia y asegurando un futuro más verde y autosuficiente.



