RESUMEN: El Anuario de la Movilidad Eléctrica 2025-2026 ofrece una visión completa del estado del vehículo eléctrico en España, confirmando que la electrificación del transporte mantiene un ritmo de crecimiento sostenido. El parque nacional alcanza ya los 854.660 vehículos electrificados, entre eléctricos puros e híbridos enchufables, y la red pública supera los 50.000 puntos de recarga, cifras que evidencian el avance de la transición energética en la movilidad. No obstante, el informe señala que, pese al progreso, será necesario acelerar el despliegue de infraestructuras, simplificar trámites y reforzar los incentivos para cumplir los objetivos climáticos y de penetración fijados para la próxima década.
El Anuario 2025-2026 refleja avances, pero subraya la necesidad de intensificar el despliegue.
El informe, elaborado con datos del sector y coordinado por la asociación AEDIVE, destaca que el crecimiento del parque electrificado continúa apoyado en la mejora de la oferta de modelos, la progresiva reducción de costes y el impulso de programas de ayudas públicas. Aun así, el ritmo actual todavía se considera insuficiente para alcanzar las metas marcadas en los planes nacionales de energía y clima, lo que obliga a redoblar esfuerzos tanto desde la administración como desde la industria.
En cuanto a la infraestructura, el documento subraya que la expansión de la red de recarga ha sido notable en el último año, superando la barrera simbólica de los 50.000 puntos de acceso público. Sin embargo, persisten desafíos relacionados con la distribución territorial, especialmente en zonas rurales, la potencia disponible en muchos cargadores y los tiempos de tramitación para nuevas instalaciones, factores que influyen directamente en la confianza de los usuarios.
El anuario también pone el foco en la evolución del mercado, donde se observa un incremento sostenido de matriculaciones electrificadas y un mayor interés por parte de empresas y flotas profesionales. Este segmento se perfila como uno de los principales motores de crecimiento, junto con el avance de la electrificación en el transporte urbano y en los servicios de logística de última milla.
De cara a los próximos años, el sector insiste en la importancia de mantener la estabilidad regulatoria, agilizar permisos y reforzar la inversión en redes eléctricas para acompañar el aumento de la demanda. El documento concluye que la movilidad eléctrica avanza con paso firme, pero recalca que la coordinación entre administraciones, empresas y consumidores será clave para consolidar la transición hacia un sistema de transporte más limpio y eficiente.



