RESUMEN: El IX Congreso Nacional de Energías Renovables ha reunido en Madrid a más de 400 profesionales en un momento clave para el sistema energético español. El sector renovable reclama medidas urgentes para impulsar la electrificación, el almacenamiento y el refuerzo de las redes con el fin de cumplir los objetivos del PNIEC sin frenar el despliegue de energías limpias. APPA Renovables advierte además de que la operación reforzada del sistema está encareciendo la electricidad, aumentando los vertidos y comprometiendo la competitividad industrial del país.
El sector renovable pide medidas urgentes para garantizar competitividad, integración y una transición energética justa
El sector de las energías renovables ha marcado un punto de inflexión en Madrid durante la inauguración del IX Congreso Nacional de Energías Renovables, un foro que vuelve a convertirse en una referencia para evaluar el momento que atraviesa la transición energética española. Ante más de 400 expertos, el presidente de APPA Renovables, Santiago Gómez Ramos, y el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, han insistido en que España se juega en estos años su competitividad futura, su seguridad energética y su capacidad de industrialización.
El mensaje del sector es claro: España ha logrado consolidar un liderazgo internacional en despliegue renovable y reducción de emisiones, pero ahora debe resolver los cuellos de botella que amenazan con ralentizar el proceso. Entre ellos, la operación reforzada del sistema eléctrico, que está provocando un aumento tanto de los vertidos renovables como de los costes de la energía, especialmente para las empresas electrointensivas. A ello se suma la necesidad urgente de desarrollar almacenamiento, ampliar redes e impulsar los gases renovables, todo ello acompañado de señales regulatorias estables que permitan avanzar sin retrocesos.
Integrar, electrificar e industrializar: los tres retos que marcarán el futuro energético de España
Durante la apertura del Congreso, Gómez Ramos subrayó que España no vive simplemente un periodo de cambios, sino un auténtico “Cambio de Época”, donde la energía se convierte en el principal vector de competitividad global. Por su parte, Groizard recordó que la tendencia mundial es inequívoca: en el último año, el 80% del incremento de generación eléctrica y el 95% de la nueva potencia instalada fue renovable, lo que demuestra que la apuesta española está alineada con la evolución del mercado internacional.
Ambos coincidieron en que la transición debe dar ahora su siguiente salto: electrificar la economía. Con una electricidad que aún representa menos del 25% de la energía final consumida, el sector reclama una estrategia decidida que impulse el vehículo eléctrico, las bombas de calor, la reforma de edificios y la modernización de procesos industriales. Electrificar, insisten, es rentable, sostenible y urgente.
APPA Renovables advierte también que el debate sobre resiliencia debe tener rigor técnico y evitar soluciones que limiten de forma estructural la expansión renovable. Mantener un respaldo fósil sobredimensionado encarece la energía, aumenta los vertidos y genera impactos climáticos innecesarios. Frente a ello, la receta del sector pasa por almacenamiento, bombeo, baterías e hibridación, redes, interconexiones y una gestión más activa de la demanda.
El Congreso sitúa además en el centro la industrialización como oportunidad estratégica. Convertir la ventaja española en coste de generación renovable en una ventaja real para la industria es, según APPA Renovables, un asunto de país. Para ello, piden revisar los componentes no energéticos del recibo eléctrico y facilitar contratos de largo plazo entre generadores renovables e industria, garantizando estabilidad y competitividad.
El objetivo, resumen, es pasar “de los megavatios a los modelos”, es decir, de liderar en generación renovable a liderar en industria, empleo de calidad y bienestar. España tiene la oportunidad, pero necesita acelerar.





