RESUMEN: La Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA) ha instado al Gobierno a eliminar el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE), conocido como el “impuesto del 7%”, al considerar que supone un obstáculo para la electrificación de la economía y la integración de más renovables en el sistema. El sector alerta de que la elevada carga fiscal sobre la electricidad, unida al aumento de restricciones de red y a la caída de la demanda, está generando un escenario crítico que amenaza los objetivos climáticos y de competitividad industrial.
NOTICIA: APPA Renovables ha reclamado la supresión inmediata del IVPEE, creado en 2012 en un contexto de déficit tarifario ya superado, al considerar que hoy actúa como un freno directo a la transición energética. La patronal subraya que la electricidad es el vector clave para sustituir combustibles fósiles en industria, transporte y edificación, y que gravarla con un 7% adicional, al que se suman el Impuesto Especial sobre la Electricidad, el IVA del 21% y diversos cánones y tasas, envía una señal contraria a los objetivos de electrificación y reindustrialización. Actualmente, aunque más del 55% de la electricidad generada en España es renovable (y más del 75% libre de emisiones si se incluye la nuclear), su peso en el consumo energético total apenas alcanza el 25%, un estancamiento que el sector atribuye en parte a la elevada fiscalidad.
La situación se agrava en el contexto del mercado ibérico MIBEL, tras la decisión de Portugal de eliminar su gravamen equivalente. Mantener en España un impuesto del 7% sobre la generación supone, según APPA, una desventaja competitiva directa en un mercado acoplado, con riesgo de distorsiones frente a tecnologías situadas al otro lado de la frontera. Además, la Comisión Europea ya ha instado a reducir la carga fiscal sobre la electricidad, señalando que está gravada hasta cuatro veces más que consumos fósiles como el gas, una estructura que dificulta el cumplimiento de los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2023-2030.
A este escenario fiscal se suman desequilibrios crecientes en el sistema eléctrico. En 2025, la generación renovable apenas aumentó un 1,2% pese a que la potencia instalada creció cerca de un 10%, mientras que la generación fósil, principalmente ciclos combinados de gas, se incrementó un 27,8%. Las restricciones de red se duplicaron hasta el 3,2% y el 18% de la capacidad renovable disponible no pudo aprovecharse, con especial impacto en el sistema canario. Asimismo, el 9,2% de las horas del año registraron precios cero o negativos, reflejo de un sistema con exceso de oferta y demanda insuficiente.
APPA advierte de que, si se pudieran integrar plenamente las energías renovables, incluyendo autoconsumo y vertidos evitados, cerca del 70% de la electricidad sería renovable. Sin embargo, la combinación de elevada fiscalidad, baja demanda y limitaciones técnicas está llevando al sector a una situación que califica de crítica. La patronal reclama estabilidad regulatoria, señales claras y una modernización fiscal coherente con la descarbonización, insistiendo en que sin electrificación no habrá ni competitividad industrial ni cumplimiento de los compromisos climáticos.



