Elisenda Alamany defiende acelerar las energías renovables en Cataluña, pero pide que las alegaciones de los ayuntamientos sean tenidas en cuenta antes de aprobar definitivamente la planificación territorial
El debate sobre el Plan Territorial Sectorial para la Implantación de las Energías Renovables (PLATER) ha abierto un nuevo frente político en Cataluña. ERC comparte la necesidad de acelerar la incorporación de nueva generación renovable, pero reclama que este proceso se desarrolle contando con los municipios y evitando que la planificación energética se imponga sobre el territorio.
La secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, ha defendido la implantación de nuevas instalaciones renovables al mismo tiempo que ha reivindicado la denominada «soberanía territorial». La dirigente republicana confía en que las enmiendas planteadas por los ayuntamientos al PLATER puedan incorporarse durante la tramitación del documento.
La posición de ERC llega después de que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, defendiera la necesidad de avanzar con determinación en el despliegue de las energías renovables. Durante una visita a Alcarràs, Illa apeló al diálogo y al consenso, aunque dejó claro que el Govern pretende continuar con su hoja de ruta energética.
ERC pide mayor participación municipal en el PLATER
Los republicanos consideran que la aceleración de la transición energética debe compatibilizarse con una mayor capacidad de intervención de los municipios afectados por los proyectos.
Alamany recordó que ERC ya había impulsado la retirada de una propuesta anterior de planificación territorial de renovables al considerar que su elaboración no había contado con suficiente diálogo y consenso.
Ahora, ERC espera que el proceso de alegaciones y enmiendas permita introducir modificaciones antes de la aprobación definitiva del PLATER y reclama que los ayuntamientos puedan participar de manera efectiva en las decisiones sobre la ubicación y las características de los nuevos parques eólicos y fotovoltaicos.
El futuro plan deberá establecer qué áreas de Cataluña tendrán consideración prioritaria o compatible para el desarrollo de grandes instalaciones de energías renovables, por lo que tendrá una influencia directa sobre la distribución territorial de nuevos proyectos solares y eólicos durante los próximos años.
La propuesta ha generado preocupación en algunos territorios ante la posibilidad de que determinadas zonas concentren una proporción elevada de las nuevas instalaciones.
Illa mantiene la apuesta por acelerar las renovables
El Govern, por su parte, sostiene que Cataluña necesita incrementar con rapidez su capacidad de generación renovable para avanzar en sus objetivos energéticos.
Illa defendió esta posición durante su visita a Alcarràs, donde se encuentra el parque fotovoltaico que el Ejecutivo catalán utiliza como referencia de la aceleración que pretende impulsar.
Según la información publicada, el Govern prevé que este desarrollo contribuya a incorporar 100 MW adicionales durante el próximo año, hasta alcanzar los 400 MW.
El presidente catalán insistió en la necesidad de mantener el diálogo con el territorio, aunque señaló también que el Ejecutivo adoptará las decisiones necesarias para que el desarrollo de las renovables continúe avanzando.
Alamany admite que el despliegue renovable podría haber avanzado más
La secretaria general de ERC también se refirió al ritmo de incorporación de renovables durante los años en los que su formación tuvo responsabilidades en el Govern.
Preguntada por este balance, Alamany reconoció que «seguramente nunca se ha hecho suficiente», admitiendo que existía margen para avanzar más rápidamente.
Al mismo tiempo, defendió la gestión realizada durante aquella etapa y señaló que parte de los proyectos que actualmente pone en funcionamiento el Govern socialista proceden de decisiones y procesos administrativos iniciados anteriormente.
El PLATER se convierte así en uno de los principales puntos de debate sobre el modelo de despliegue renovable en Cataluña: existe coincidencia entre Govern y ERC sobre la necesidad de aumentar la generación limpia, mientras las diferencias se centran en la participación de los municipios y en cómo se distribuirán territorialmente los futuros proyectos.



