RESUMEN: España cerró septiembre de 2025 con un impulso renovable destacado, especialmente por el crecimiento solar y eólico, menor dependencia de combustibles fósiles y un mercado eléctrico más estable en precios. El informe mensual confirma avances claros hacia un sistema energético más limpio y alineado con los objetivos climáticos.
Renovables en ascenso: solar y eólica lideran el mes
El panorama energético español de septiembre de 2025 estuvo marcado por un crecimiento sólido de la generación renovable, posicionándose nuevamente como protagonista del mix eléctrico nacional. La energía solar fotovoltaica mantuvo una aportación constante durante el mes, mientras que la eólica sostuvo una producción estable con ligeras variaciones climáticas.
Ambas tecnologías lograron reducir el uso de fuentes fósiles en el sistema, lo que contribuyó directamente a la caída de las emisiones de CO₂ respecto al mismo periodo del año anterior. Este comportamiento refuerza la tendencia positiva observada en trimestres previos y consolida el papel de España como uno de los mercados más dinámicos en integración renovable dentro de la UE.
Precios eléctricos moderados y mayor estabilidad del sistema
El informe también destaca que la elevada disponibilidad renovable ayudó a mantener el precio medio del mercado eléctrico dentro de rangos moderados, evitando fuertes repuntes asociados al gas natural. La hidráulica siguió actuando como tecnología de ajuste, adaptando su generación a la disponibilidad hídrica y actuando como complemento para sostener el equilibrio de la red.
En términos de impacto climático, el descenso en el funcionamiento de ciclos combinados y carbón permitió una reducción considerable de emisiones, alineando al país con los objetivos europeos marcados para 2030. La mejora en eficiencia, junto con la alta penetración renovable, proyecta un final de año favorable para el proceso de descarbonización nacional.
Perspectivas para cierre de año: más solar, más eólica, menos dependencia fósil
El análisis señala que la previsión para los últimos meses del año es optimista. Se espera que la generación solar mantenga niveles elevados hasta el final del otoño, acompañada por un incremento natural de la producción eólica con la llegada de vientos estacionales.
Si las condiciones climáticas acompañan y la demanda se mantiene estable, España podría cerrar 2025 reforzando aún más su liderazgo en despliegue renovable y reduciendo de forma sostenida la necesidad de combustibles importados.





