España lleva más de dos semanas generando electricidad sin recurrir al carbón, marcando un hito que simboliza la transición energética en la península. Desde el 15 de julio de 2025, ninguna de las centrales térmicas operativas que queman carbón—Aboño, Soto de Ribera (Asturias), Los Barrios (Cádiz) y Alcudia (Baleares)—ha sido necesaria para cubrir la demanda eléctrica, ya sea por desventajas competitivas frente al gas o porque han quedado fuera del mercado. Este momento representa un adiós efectivo al carbón tras 140 años de dependencia histórica.
140 años de carbón, ahora una etapa que llega a su fin
Durante el último siglo y cuatro décadas, el carbón fue un pilar fundamental en el sistema eléctrico español. Incluso en años recientes, algunas centrales como la de Aboño se mantenían disponibles para garantizar suministro continuo a la industria, especialmente en condiciones técnicas adversas. El parón actual refleja el fin lento pero definitivo de esa era.
El contexto renovable: récords y vulnerabilidades
Este logro llega en un momento en el que España continúa impulsando energías limpias. En abril de 2025, por primera vez un día laborable completo, el 16 de abril, la red peninsular funcionó al 100 % con renovables (eólica, solar e hidráulica), alcanzando incluso un pico de 100,6 % en la generación de energía respecto a la demanda. El récord de potencia instantánea solar llegó a 20 120 MW, cubriendo el 78,6 % de la demanda y el 61,5 % del mix.
España alcanzó en 2023 una mezcla eléctrica compuesta en más del 50 % por renovables. La fotovoltaica creció notablemente, pasando a representar 20,3 % del suministro, mientras el carbón cayó abruptamente hasta solo el 1,5 %.
Alarma y aprendizajes tras el gran apagón
Menos de dos semanas después de estos hitos, el 28 de abril de 2025, un apagón masivo dejó a España (y parcialmente a Portugal) sin electricidad en cuestión de segundos. El suceso puso en evidencia la fragilidad del sistema ante la ausencia de fuentes de generación estables y la escasa capacidad de almacenamiento y flexibilidad en la red.
Expertos destacan que la transición acelerada a renovables, sin una modernización paralela de infraestructura como baterías, sistemas de control y aumentos en las interconexiones, deja al sistema vulnerable a oscilaciones abruptas.
Hacia una descarbonización firme (y segura)
La eliminación del carbón es parte de un cambio global: España, junto con países como Italia, planea erradicar la generación con este combustible antes de fin de 2025.
Sin embargo, el apagón de abril subraya la necesidad de acelerar la implantación de recursos como los sistemas híbridos fotovoltaicos con baterías, más almacenamiento distribuido y una red más flexible.
Fuentes: El Periódico de la Energía, pv-magazine, RenewEconomy, Reuters, Financial Times, Ember, Wikipedia sobre cambio climático en España, WindEurope.



