RESUMEN: España ha invertido 1.290 millones de euros en infraestructuras de recarga pública para vehículos eléctricos, consolidando un crecimiento notable en los últimos cuatro años. La Asociación AEDIVE destaca el esfuerzo de los operadores de puntos de recarga para ampliar la red en todo el territorio y anticipa nuevas inversiones para atender la demanda futura de movilidad eléctrica.
NOTICIA: La transición hacia la movilidad eléctrica en España sigue avanzando con paso firme. Según un informe reciente de AEDIVE (Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica), la inversión acumulada en infraestructuras de recarga de acceso público en el país ha alcanzado los 1.290 millones de euros hasta octubre de 2025.
Este dato refleja un crecimiento notable en la red de recarga pública durante los últimos cuatro años, impulsado por la expansión de operadores de puntos de recarga (CPO) que buscan cubrir de manera integral todo el territorio nacional. La inversión no solo se concentra en aumentar el número de puntos de carga, sino también en diversificar la potencia disponible, desde cargas básicas hasta sistemas de alta capacidad, capaces de atender vehículos eléctricos de mayor autonomía.
Para realizar esta estimación, AEDIVE ha recopilado información de sus operadores asociados y la ha contrastado con los registros oficiales del número de puntos de recarga según su potencia. Esto ha permitido calcular un promedio de inversión necesaria por segmento, teniendo en cuenta que el coste varía significativamente según la potencia de cada infraestructura: a mayor capacidad de carga, mayor inversión.
El informe detalla que los costos de cada instalación incluyen una amplia variedad de partidas: adquisición del terreno, conexión a la red eléctrica, posibles centros de transformación, obra civil, proyectos de ingeniería, tramitación administrativa, software de gestión, equipamiento y montaje. Además, factores opcionales como sistemas de almacenamiento con baterías, cubiertas o estructuras de protección, integración de energía fotovoltaica, adecuación de accesos y servicios adicionales al cliente pueden incrementar la inversión total.
Arturo Pérez de Lucía, director general de AEDIVE, destaca que “este informe pone en valor la firme apuesta de los operadores por una red pública de recarga amplia y accesible en todo el país. La magnitud de la inversión no solo tiene un impacto positivo en la movilidad eléctrica, sino también en la economía nacional, y continuará en los próximos años para dar respuesta a la creciente demanda de vehículos eléctricos”.
La expansión de la red de recarga pública es considerada por expertos como un factor clave para acelerar la transición energética en España, reducir la dependencia de combustibles fósiles y cumplir con los objetivos de descarbonización establecidos por la Unión Europea. A medida que la flota de vehículos eléctricos crece, la disponibilidad de puntos de recarga fiables y de distintas potencias se convierte en un elemento estratégico para garantizar la comodidad y la confianza del usuario, además de fomentar la adopción masiva de la movilidad eléctrica.
En este contexto, la inversión en infraestructuras no solo cubre necesidades actuales, sino que se proyecta hacia el futuro, con planes de expansión que buscan anticipar la demanda de los próximos años, consolidando a España como uno de los países con mayor impulso en el desarrollo de la movilidad eléctrica en Europa.



