El almacenamiento energético gana protagonismo en la financiación de nuevas instalaciones al mejorar los ingresos, reducir riesgos y favorecer contratos de compraventa de energía más flexibles.
El almacenamiento con baterías está transformando la financiación de los proyectos renovables y acelerando la evolución de los contratos de compraventa de energía (PPA), según un análisis elaborado por AleaSoft Energy Forecasting. El estudio señala que la combinación de plantas fotovoltaicas con sistemas de almacenamiento, el auge de los PPA físicos y la aparición de nuevas fórmulas contractuales están configurando un nuevo escenario para bancos, inversores y promotores, centrado en reducir riesgos y mejorar la rentabilidad de los activos.
Estas fueron algunas de las principales conclusiones del webinar número 68 organizado por AleaSoft Energy Forecasting, cuya mesa de análisis contó con la participación de Pedro González, director general de AEGE; Roger Font, Managing Director Project Finance Energy de Banco Sabadell; Oriol Saltó i Bauzà, Associate Partner de AleaSoft; y Antonio Delgado Rigal, CEO de la compañía, encargado de moderar el encuentro.
La hibridación con baterías gana peso en la financiación renovable
Durante el encuentro se puso de manifiesto que el mercado atraviesa una nueva fase caracterizada por el creciente interés que despiertan los sistemas de almacenamiento y por el aumento del número de proyectos híbridos que buscan financiación bancaria.
Los participantes señalaron que hace apenas unos meses el volumen de iniciativas de este tipo era todavía limitado, aunque en los últimos meses se ha producido un cambio significativo, especialmente en proyectos que integran instalaciones fotovoltaicas junto con baterías.
Esta tendencia responde a distintos factores. La elevada producción solar registrada durante las horas centrales del día ha reducido los precios capturados por muchas plantas fotovoltaicas, provocando incluso precios nulos o negativos en determinados periodos y aumentando los episodios de curtailment. En este escenario, las baterías permiten desplazar la energía hacia las franjas horarias con mayor valor económico, incrementando los ingresos esperados y mejorando el atractivo financiero de las instalaciones.
Los PPA evolucionan hacia modelos más complejos
El análisis también puso el foco en la evolución de los contratos de compraventa de energía. Los PPA físicos están adquiriendo una mayor relevancia al contribuir a reducir la exposición al curtailment, mientras que los PPA híbridos comienzan a despertar un interés creciente entre promotores, entidades financieras e inversores.
Este tipo de contratos permite combinar generación renovable y almacenamiento para ofrecer perfiles de suministro más adaptados a las necesidades del comprador y reducir parte de los riesgos asociados a los tradicionales contratos pay-as-produced.
Los expertos coincidieron en que el mercado avanza hacia acuerdos más sofisticados, personalizados y con una integración cada vez mayor de sistemas de almacenamiento. En este contexto, los PPA basados exclusivamente en producción fotovoltaica podrían ir perdiendo protagonismo frente a estructuras híbridas que faciliten una gestión más eficiente de la energía y una mejor adaptación entre productores y consumidores.
La refinanciación no afecta por igual a todos los proyectos
Otro de los asuntos abordados fue la refinanciación de activos renovables. Aunque la evolución reciente del mercado ha generado incertidumbre en determinados proyectos, especialmente en aquellos con una mayor exposición merchant o con ingresos inferiores a los previstos inicialmente, durante el debate se destacó que no todas las instalaciones atraviesan una situación comprometida.
En numerosos casos, la financiación inicial se estructuró con suficiente prudencia, incorporando plazos y reservas que permiten adaptarse al nuevo escenario sin necesidad de modificaciones relevantes. En otros proyectos, la incorporación de baterías se presenta como una de las alternativas para reforzar su viabilidad económica.
Los proyectos con estructuras financieras más ajustadas son los que están analizando con mayor interés estas soluciones, ya que un sistema de almacenamiento correctamente dimensionado puede mejorar la cobertura de la deuda sin necesidad de renegociar las condiciones del préstamo.
Los especialistas subrayaron que cada activo debe evaluarse de forma individual, teniendo en cuenta aspectos como el histórico de precios capturados, la vida útil restante de la instalación y el equilibrio entre la inversión necesaria para incorporar almacenamiento y los ingresos adicionales que pueda generar.
Nuevos criterios para evaluar los proyectos
La irrupción de las baterías también está modificando la forma en la que bancos, promotores y asesores financieros analizan los proyectos renovables.
La financiación de un sistema de almacenamiento obliga a estudiar con mayor detalle los ingresos previstos, los mercados en los que participará la batería, la estrategia de operación y su interacción con la planta renovable. Todo ello incrementa la complejidad de los modelos financieros, aunque al mismo tiempo abre nuevas oportunidades para proyectos capaces de combinar ingresos procedentes del mercado, contratos a largo plazo y futuros mecanismos de capacidad.
La bancabilidad dependerá cada vez más del almacenamiento
Los participantes coincidieron en que la hibridación con baterías puede convertirse en uno de los elementos habituales de los nuevos desarrollos fotovoltaicos en la península ibérica.
La integración entre generación renovable y almacenamiento mejora la estabilidad de los ingresos, reduce la exposición a la volatilidad del mercado, facilita una mayor penetración de las renovables y fortalece la bancabilidad de los proyectos.
No obstante, el ritmo de desarrollo dependerá de factores como la evolución de los precios de la electricidad, la regulación, los mecanismos de capacidad, la disponibilidad de puntos de conexión y el grado de madurez que alcancen las nuevas estructuras contractuales.
Precisamente, la disponibilidad de acceso y conexión continúa siendo uno de los principales condicionantes señalados por promotores y entidades financieras, ya que determina tanto el calendario de desarrollo como la capacidad de almacenamiento que puede incorporarse a cada planta fotovoltaica. A medida que estas limitaciones se reduzcan, los proyectos híbridos respaldados por contratos de largo plazo dispondrán de mayores opciones para acceder a financiación competitiva.
Las baterías marcarán el futuro de la financiación renovable
El sector se aproxima a un escenario en el que la financiación de baterías puede convertirse en un elemento decisivo para acelerar el despliegue de proyectos híbridos y transformar el mercado de los PPA durante los próximos años.
La capacidad para estimar adecuadamente los ingresos futuros, diseñar contratos adaptados a cada proyecto y evaluar correctamente los riesgos financieros será uno de los factores que diferencie a las iniciativas capaces de cerrar financiación de aquellas que retrasen su desarrollo.
Los expertos también señalaron que la creciente complejidad de los PPA híbridos exige encontrar contrapartes capaces de asumir perfiles de suministro más avanzados y valorar adecuadamente los ingresos adicionales que aporta el almacenamiento. Cuanto mayor sea el grado de sofisticación del contrato, más reducido puede resultar el número de compradores e inversores dispuestos a participar en este tipo de operaciones.



