RESUMEN: Greening inicia una nueva etapa con el lanzamiento de su Plan Estratégico 2026-2030, una hoja de ruta centrada en transformar su modelo de negocio y reforzar su crecimiento rentable en un contexto energético marcado por la electrificación, la volatilidad de los precios y la creciente demanda de soluciones eficientes. La compañía busca evolucionar hacia una plataforma energética integrada, con mayor recurrencia de ingresos, visibilidad de caja y una estructura financiera más sólida. Este nuevo ciclo estratégico se apoya en la integración de Greening y EiDF, el refuerzo del gobierno corporativo y una ampliación de capital que permitirá acelerar la ejecución del plan.
La compañía apuesta por el autoconsumo, la flexibilidad energética y la diversificación como ejes de valor
Greening afronta esta nueva fase apoyándose en la complementariedad con EiDF, lo que le permite reforzar sus capacidades técnicas, comerciales y operativas. La entrada de un nuevo equipo directivo, encabezado por Pablo Otín como CEO y Felipe García Agustín como CFO, junto con la renovación del Consejo de Administración, busca fortalecer el gobierno corporativo y dotar a la compañía de mayor disciplina financiera en un momento clave para su crecimiento.
El plan estratégico se articula en torno a tres grandes palancas: el impulso de sus líneas de negocio principales, autoconsumo industrial, comercialización de energía y flexibilidad energética mediante almacenamiento, el desarrollo de plataformas complementarias como el biometano o el reciclaje de paneles solares, y una estrategia activa de adquisiciones (M&A) para consolidar su posición en el mercado. Este enfoque responde a la necesidad de acercarse más a la demanda y ofrecer soluciones integrales al cliente industrial.
En términos geográficos, la compañía priorizará España e Italia como mercados clave, mientras avanza en la desinversión de activos no estratégicos en países como México, Alemania o Marruecos. Paralelamente, en Estados Unidos desarrollará un modelo basado en la rotación de activos, centrado en la creación y venta de proyectos, como vía adicional de generación de valor.
De cara a 2030, Greening prevé alcanzar una capacidad de 346 MW y superar los 139 millones de euros en ingresos, con un EBITDA estimado de 35 millones. Para respaldar este crecimiento, la compañía ha lanzado una ampliación de capital de hasta 30 millones de euros, ya asegurada en un 50%, con el objetivo de reforzar su balance y acelerar la ejecución de su plan estratégico en un entorno de transición energética cada vez más exigente.



