Compartir la conexión de centrales hidroeléctricas con nuevos parques solares y eólicos permitiría aprovechar mejor la infraestructura existente mientras Europa amplía y moderniza sus redes
El crecimiento de la energía solar y eólica en Europa está avanzando más rápido que la capacidad disponible para conectar nuevos proyectos. Un análisis de Ember señala que la hibridación con centrales hidroeléctricas podría incorporar hasta 25 GW adicionales de renovables en siete países de la Unión Europea sin necesidad de construir nuevas conexiones a la red.
La propuesta se centra en Austria, Bulgaria, Francia, Italia, Portugal, Rumanía y España, los principales mercados hidroeléctricos analizados. Según las estimaciones difundidas, esa capacidad equivaldría al 18% de la nueva potencia solar y eólica prevista en estos países hasta 2030.
Un mismo punto de conexión para varias tecnologías
La hibridación consiste en combinar diferentes tecnologías de generación o almacenamiento detrás de un único punto de acceso a la red. Una planta fotovoltaica o un parque eólico pueden compartir así la conexión ya concedida a una central hidroeléctrica, siempre que la producción conjunta respete el límite máximo de evacuación.
Esta fórmula permite aprovechar la complementariedad entre las instalaciones. Las centrales hidroeléctricas no utilizan necesariamente toda su capacidad de conexión durante todas las horas del día, mientras que la generación solar se concentra en las horas centrales y la eólica responde a condiciones meteorológicas variables.
Al integrar estas tecnologías bajo una misma conexión, la infraestructura puede alcanzar un grado de utilización mayor sin superar su capacidad técnica. Ember estima que este modelo podría duplicar, de media, el aprovechamiento de los puntos de acceso hidroeléctricos incluidos en su estudio.
La solución no elimina la necesidad de reforzar las redes europeas, pero puede reducir los tiempos de espera de determinados proyectos y aprovechar activos que ya están construidos. La Comisión Europea reconoce que los retrasos en las conexiones aumentarán si no se acelera la expansión, modernización y digitalización de la red, junto con el despliegue de nuevos recursos de flexibilidad.
Más de 120 GW renovables afrontan restricciones
Los cuellos de botella no afectan únicamente a futuros parques de gran tamaño. Un análisis anterior de Ember advertía de que más de 120 GW de proyectos renovables previstos en 20 países europeos podían quedar retrasados o bloqueados por la falta de capacidad disponible.
El problema resulta especialmente significativo en sistemas eléctricos diseñados originalmente para transportar energía desde un número reducido de centrales convencionales. La nueva generación renovable está más distribuida geográficamente y, con frecuencia, se instala lejos de los principales centros de consumo.
La electrificación del transporte, la industria, la climatización y otros usos añade presión sobre unas redes que deben gestionar flujos eléctricos más variables y bidireccionales. La Comisión Europea calculó que sería necesario movilizar alrededor de 584.000 millones de euros en infraestructuras eléctricas entre 2020 y 2030 para cumplir los objetivos de REPowerEU y Fit for 55.
Los datos de Eurostat muestran además la velocidad del cambio: las renovables aportaron el 47% de la electricidad consumida en la Unión Europea durante 2025, con la solar como la tecnología que registró el crecimiento más rápido.
España y Portugal ya regulan los proyectos híbridos
La regulación aparece como una de las principales barreras para extender este modelo. Entre los siete países estudiados, España y Portugal son los únicos que cuentan con normas específicas para proyectos híbridos, mientras que los demás todavía carecen de marcos suficientemente claros.
La hibridación requiere definir cómo se asigna la capacidad de acceso, quién controla la instalación, qué límites operativos debe respetar y cómo se contabiliza la electricidad generada por cada tecnología. También resulta necesario coordinar la operación para evitar que la producción combinada supere la capacidad autorizada.
La prioridad que plantea el análisis es acelerar la tramitación de estas iniciativas y eliminar obstáculos regulatorios. Frente a los años que puede exigir la construcción de nuevas líneas, compartir conexiones existentes ofrece una vía de aplicación más rápida para algunos proyectos renovables.
Una solución inmediata, pero no definitiva
La hibridación puede aliviar parte de las colas de conexión, reducir el desaprovechamiento de las infraestructuras y facilitar la entrada de nueva generación limpia. También puede combinarse con baterías para almacenar excedentes y controlar con mayor precisión la potencia entregada a la red.
Sin embargo, sus posibilidades dependen de la disponibilidad de centrales con conexiones infrautilizadas y de que exista complementariedad entre las tecnologías. Tampoco sustituye las inversiones estructurales necesarias para reforzar las redes de transporte y distribución.
La solución europea deberá combinar nuevas infraestructuras, digitalización, almacenamiento, gestión flexible de la demanda e hibridación. Esta última ofrece una herramienta inmediata para conectar parte de la capacidad renovable que ya está preparada, mientras las ampliaciones de la red avanzan a un ritmo necesariamente más lento.



