RESUMEN: Iberdrola asegura que el veto del Gobierno de Estados Unidos a varios proyectos eólicos marinos tendrá un impacto limitado en su negocio, tras decidir mantener su participación en el parque Vineyard Wind 1 y evaluar opciones para ajustarse a los cambios regulatorios.
NOTICIA: Iberdrola ha asegurado que el reciente veto ordenado por la Administración estadounidense a varios proyectos de energía eólica marina tendrá un impacto contenido en su actividad, tras confirmar su intención de mantener la participación de su filial en el parque Vineyard Wind 1 y analizar medidas alternativas para adaptarse a la nueva situación regulatoria.
La decisión del Gobierno de Estados Unidos, que suspendió temporalmente la tramitación y ejecución de varios desarrollos offshore por motivos de seguridad nacional, generó incertidumbre en el sector y afectó a proyectos promovidos por distintos consorcios internacionales. Pese a ello, Iberdrola sostiene que la paralización no alterará de forma significativa sus objetivos estratégicos en el mercado norteamericano.
Vineyard Wind 1, ubicado frente a las costas de Massachusetts, es una de las instalaciones más avanzadas en construcción en la que participa la energética española a través de su filial junto a socios internacionales. El proyecto, con una capacidad prevista superior a los 800 MW, fue concebido para suministrar energía renovable a cientos de miles de hogares cuando entre en funcionamiento.
Los responsables de la compañía han señalado que la empresa está evaluando diversas alternativas para poder seguir adelante con el proyecto y proteger la inversión realizada hasta la fecha. Entre las opciones analizadas, se encuentra la posible reorientación de aspectos técnicos y administrativos que permitan cumplir con los requisitos regulatorios fijados por las autoridades estadounidenses sin renunciar a su implicación en el desarrollo.
La energética emplaza a sus contrapartes y a las autoridades competentes a avanzar en los análisis técnicos necesarios para asegurar que los proyectos eólicos marinos puedan adaptarse a las nuevas exigencias sin comprometer su viabilidad. Iberdrola insiste en que la eólica marina sigue siendo una de las piezas centrales de la transición energética global y que está decidida a contribuir a su despliegue, tanto en Estados Unidos como en otros mercados donde opera.
Este enfoque persigue no solo mitigar el impacto de la suspensión, sino también poner de relieve la importancia de la cooperación entre promotores y reguladores para superar retos de carácter técnico, legal y administrativo que puedan surgir en el despliegue de energía renovable en alta mar.



