RESUMEN: Un equipo de científicos españoles ha desarrollado una nueva generación de sensores que permiten producir energía a partir del movimiento del mar, lo que representa un hito tecnológico con gran potencial para las energías marinas. El logro, liderado por investigadores de la Comunidad Valenciana, abre nuevas posibilidades para aprovechar fuentes de energía renovable aún subexplotadas y refuerza el papel de España en investigación científica aplicada a la transición energética.
Sensores que transforman el movimiento del océano en electricidad, un paso decisivo para las energías marinas.
Un grupo de investigadores valencianos ha presentado un avance significativo en el campo de las energías marinas al desarrollar una tecnología de sensores capaz de generar energía aprovechando el movimiento del mar. Esta innovación, fruto de la ciencia española, se basa en dispositivos piezoeléctricos que transforman las vibraciones producidas por las olas en energía eléctrica útil. El avance ha sido recibido con entusiasmo en la comunidad científica por su potencial para contribuir a la descarbonización y diversificación del mix energético.
La tecnología desarrollada permite que pequeños sensores o estructuras flotantes capten las oscilaciones del agua y las conviertan en electricidad, lo que podría ser especialmente valioso en zonas costeras o emplazamientos marinos con alta actividad de olas. A diferencia de otras tecnologías marinas más complejas, estos sensores piezoeléctricos ofrecen una vía más sencilla y potencialmente más económica de generar energía a partir del océano, lo que podría facilitar su implantación en sistemas distribuidos o como complemento de otras renovables.
Los investigadores destacan que esta solución no solo representa un avance en la eficiencia de captura energética, sino que también plantea nuevos enfoques para integrar la producción de energía marina en infraestructuras existentes, como boyas, plataformas u otros equipos flotantes. El desarrollo ha sido realizado íntegramente por científicos españoles, lo que pone de relieve la capacidad investigadora nacional en tecnologías limpias emergentes y refuerza la cooperación entre universidades y centros tecnológicos.
Aunque todavía se encuentra en fases tempranas de validación y optimización, la tecnología piezoeléctrica promete abrir una nueva frontera en el aprovechamiento de la energía oceánica, un recurso que hasta ahora ha sido difícil de explotar de forma competitiva. Los investigadores subrayan que futuros trabajos buscarán aumentar la eficiencia de los sensores y explorar aplicaciones reales en entornos marinos, con la aspiración de que este tipo de soluciones contribuya de manera significativa a los objetivos de descarbonización y resiliencia energética.



