RESUMEN: Los municipios de El Escorial y Tres Cantos han puesto en valor el potencial de la biomasa como fuente de energía renovable y herramienta clave para la gestión sostenible de los montes. Ambas localidades madrileñas han mostrado cómo el aprovechamiento energético de restos forestales permite generar calor y energía limpia al mismo tiempo que contribuye al mantenimiento de los ecosistemas, la reducción del riesgo de incendios y el desarrollo de una economía local vinculada al entorno natural.
El Escorial y Tres Cantos presentan proyectos que aprovechan los residuos forestales para producir energía y prevenir incendios
Las iniciativas impulsadas en estas localidades se basan en la utilización de residuos procedentes de labores de limpieza forestal, podas o restos de madera para producir energía térmica. Este modelo permite transformar un residuo en un recurso energético renovable, favoreciendo además el mantenimiento de los montes y la mejora de su estado sanitario, algo especialmente relevante en territorios con una importante masa forestal como la Sierra madrileña.
Durante las jornadas y actividades divulgativas organizadas en ambos municipios, expertos y responsables locales han destacado el papel de la biomasa dentro de la transición energética. Esta tecnología, además de generar energía renovable, contribuye a la economía circular al aprovechar recursos del propio territorio, reducir emisiones asociadas al transporte de combustibles fósiles y fomentar el empleo local ligado a la gestión forestal.
Otro de los beneficios señalados es su contribución a la prevención de incendios. La retirada controlada de restos vegetales disminuye la acumulación de material combustible en los montes, lo que reduce el riesgo de grandes incendios forestales, al tiempo que esos mismos residuos se convierten en combustible para instalaciones energéticas eficientes.
Los responsables de estas iniciativas subrayan que la biomasa puede desempeñar un papel complementario dentro del sistema energético renovable, especialmente en el ámbito térmico. Su desarrollo, señalan, no solo contribuye a avanzar en la descarbonización, sino también a reforzar la gestión sostenible del territorio y a impulsar modelos energéticos más ligados a los recursos locales.



