RESUMEN: La demanda eléctrica en España vuelve a crecer en 2025 y encadena su segundo año de aumento, impulsada por la electrificación de la economía, el avance del autoconsumo y un nuevo récord de generación renovable, que ya supera la mitad del mix eléctrico nacional.
El consumo de electricidad repunta alrededor de un 2,5-2,7% en 2025 y las energías limpias marcan récord en el mix nacional
La demanda de electricidad en España registrará un crecimiento notable en 2025, consolidando su tendencia al alza por segundo año seguido tras la estancada actividad de años anteriores. Según estimaciones oficiales del operador del sistema, el consumo final de energía eléctrica podría situarse en torno a 255-256 teravatios hora (TWh), lo que representa un aumento interanual de entre el 2,5 % y el 2,7 %, incluso después de ajustar por los efectos del calendario y las temperaturas. Este repunte de la demanda se produce en paralelo a un nuevo máximo histórico de generación renovable, con tecnologías limpias aportando más de la mitad de la electricidad total y reforzando la contribución de la eólica y la fotovoltaica al sistema energético nacional.
Cierre de año con crecimiento firme del consumo y récord verde
Las cifras provisionales de 2025 evidencian que España ha dejado atrás dos años de descenso de la demanda y ha logrado consolidar un crecimiento sostenido de la electricidad consumida. Con unos 255.700-256.000 GWh estimados para el conjunto del ejercicio, el incremento de la demanda supera el registrado en 2024 y sitúa al país al nivel de requerimientos previos a la pandemia. El autoconsumo, impulsado por instalaciones domiciliarias y empresariales, ha tenido un impacto estimado de alrededor del 5 % en esa curva de crecimiento.
Este repunte va acompañado de un papel destacado de las energías renovables: fuentes limpias, principalmente eólica, solar y otras tecnologías de baja emisión, han generado más de 150.000 GWh, marcando once cifras récord anual. Con ello, la participación de renovables en la producción eléctrica total supera el 55 % del mix nacional, y al integrarse las instalaciones de generación distribuida (autoconsumo), la cuota de electricidad libre de emisiones ronda el 57 % o más.
Una transición energética más sólida aunque con retos en red y equilibrio
El crecimiento del consumo eléctrico plantea dos lecturas clave. Por un lado, refleja una economía y una sociedad cada vez más electrificadas, con sectores como el transporte, la industria y el residencial adoptando tecnologías que dependen de electricidad limpia. Por otro, exige profundizar en la modernización de las redes de transporte y distribución para integrar esta creciente demanda y permitir la expansión renovable de manera eficiente.
La preeminencia de la eólica como primera tecnología del mix nacional por tercer año consecutivo y los avances de la energía solar confirman que el modelo energético español sigue orientado hacia una descarbonización significativa del sistema eléctrico. No obstante, expertos del sector señalan que para sostener esta tendencia será necesario continuar reforzando infraestructuras, almacenamiento energético y medidas que favorezcan la estabilidad a largo plazo.
Balance provisional y perspectivas para 2026
Los datos disponibles hasta mediados de diciembre de 2025 muestran también una transformación en la estructura de generación: tecnologías tradicionales como el carbón alcanzan cuotas residuales, mientras que la nuclear y las renovables se posicionan como pilares del sistema. En este contexto, el mercado de autoconsumo y la capacidad renovable instalada continúan al alza, incentivando inversiones y favoreciendo una independencia energética creciente.
Expertos anticipan que esta tendencia al repunte de la demanda eléctrica podría mantenerse en 2026 si se combinan políticas regulatorias estables con inversiones en redes inteligentes, almacenamiento de energía y un marco que permita absorber de forma rentable y segura la aportación renovable. La evolución del mix energético español, con énfasis en tecnologías limpias, apunta a una trayectoria de crecimiento sostenible a medio y largo plazo.



