Según datos proporcionados por Enervis, aproximadamente el 34% de la energía solar generada en España entre enero y mayo de 2025 se produjo durante periodos en los que los precios de la electricidad fueron negativos. Esta situación se repitió con frecuencia durante momentos en los que los sistemas fotovoltaicos operaban a pleno rendimiento, destacando una clara desconexión entre la oferta de energía renovable y la capacidad actual de absorción del sistema eléctrico.
Almacenamiento insuficiente frente al crecimiento renovable
El fenómeno, lejos de ser transitorio, parece destinado a intensificarse. Enervis advierte que esta proporción podría aumentar en los próximos años, ya que el despliegue de baterías de almacenamiento sigue sin estar a la altura del rápido crecimiento de la capacidad instalada de energías renovables. La falta de infraestructura para almacenar el excedente energético impide aprovechar plenamente la energía generada en los momentos de mayor producción.
Perspectivas a medio plazo: estabilización y descenso
Pese a este desequilibrio, las previsiones para España contemplan una posible estabilización en los próximos dos años. A partir de 2028, se espera que las horas con precios negativos comiencen a descender progresivamente, impulsadas por una mejora en la infraestructura de almacenamiento y una mayor integración del sistema eléctrico. Este horizonte ofrece una visión más equilibrada para el futuro del sector energético renovable en el país.


